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viernes, 3 de marzo de 2017

LA PORTADA DEL DXT


UN PUNTO QUE DA ESPERANZA


Depor y Atlético empataron en un duelo vibrante y marcado por la evacuación de Fernando Torres al hospital tras una entrada de Álex Bergantiños. El primer once de Pepe Mel fue el esperado después de las pocas horas que el entrenador madrileño ha tenido para trabajar con el plantel. El técnico propuso un dibujo 1-4-2-3-1 en su debut con el Depor. El equipo coruñés comenzó el choque atacando, buscando el área rival.

A los doce minutos Florin Andone se aprovechaba de un error defensivo del equipo rojiblanco. Oblak le enviaba la pelota a Giménez, el delantero robaba el balón, encaraba al meta rival y lo batía con un disparo raso y colocado con la pierna derecha. Riazor enmudecía justo antes de la ejecución del ariete y estallaba de júbilo cuando el Depor no fallaba en la primera opción de marcar del partido. El conjunto de Mel hacía lo más difícil, ponerse por delante ante un equipo tan poderoso como el se Simeone.

A partir del gol llegaron buenos momentos del conjunto blanquiazul, moviendo la pelota con criterio y finalizando las jugadas para defender las acciones de ataque madrileñas. Dos disparos, uno de Colak y otro de Juanfran mediada la primera parte, despertaban el aplauso de Riazor.

A los 28 minutos Kakuta disponía de una buena ocasión para marcar pero pecaba de exceso de generosidad al intentar darle la pelota a Andone, que no conseguía acompañar la jugada hasta la línea de gol, por la que se paseaba el esférico hasta perderse por la de fondo.

Con las fuerzas intactas, el Depor era mejor que el Atlético de Madrid. El dato del primer disparo a puerta colchonero es la evidencia de quién mandaba en el partido. Llegó en el 32, con un trallazo seco de Correa que encontró respuesta con una intervención de Lux.

En el 35, una contra blanquiazul a punto estuvo de encontrar el premio del tanto con un cabezazo de Borges, que se incorporaba desde atrás. En la siguiente jugada era el cuadro de Simeone el que disponía de una oportunidad para empatar con un balón envenenado y sin control que finalmente era despejado por la zaga herculina. Sin embargo el Depor acabó el primer periodo gozando de otra buena opción para anotar, en esta ocasión a la salida de un córner con un disparo de Mosquera que Oblak se encargó de desviar. Con la mínima ventaja se llegó al descanso.

Como se esperaba, el conjunto de Simeone estiró líneas en la reanudación y salió al campo decidido a darle la vuelta al partido. El Depor aguantó con firmeza y sobriedad los primeros envites atléticos. Los dos entrenadores hicieron cambios buscando soluciones a sus necesidades. Simeone intentó tener más control en la media y Mel ‘cerró’ la banda izquierda con Navarro y Luisinho. En el 67 un disparo de Filipe Luis impactaba en el poste. En la siguiente jugada Griezmann chutaba desde la frontal y Lux, algo adelantado, no llegaba en su estirada, empatando el encuentro el Atlético de Madrid. Pudo llegar el 2-1 en la siguiente jugada pero Andone no era capaz de rematar.
En el 72 a punto estaba de marcar de nuevo el Depor pero sacaba partido a un barullo en el área rojiblanca. Siete minutos después era Lux el que evitaba el gol a disparo de Torres.

El partido ‘se acabó’ prematuramente en el 85, cuando Fernando Torres fue derribado por Álex Bergantiños y debió ser trasladado al hospital en la ambulancia ante el nerviosismo general del estadio blanquiazul.

Clos Gómez prolongó hasta el 97, pero ya no hubo fútbol, más preocupados por el estado de salud del delantero (afortunadamente con buen pronóstico) que por el balón. Punto de inflexión para el Depor.VIA IG.

jueves, 2 de marzo de 2017

LA PORTADA DEL DXT


EL DEPOR Y SU NUEVA ERA



Nuevas ideas y un soplo de aire fresco es lo que trae Pepe Mel al Deportivo. El técnico madrileño tendrá hoy su segundo regalo de cumpleaños, su debut en Riazor, el primero fue su contratación, curiosamente el día de su aniversario. Mel aterrizó en A Coruña siendo consciente de las urgencias del equipo herculino y con apenas tres días de trabajo antes del primer compromiso del conjunto blanquiazul. Recibe a un siempre temido Atlético, al que no gana desde 2009.

En su primera comparecencia ya dejó claro que en estos días iniciales llevando la batuta blanquiazul lo fundamental pasaba por levantar el ánimo de sus futbolistas, lastrado por una mala dinámica que les acompaña desde el inicio de 2017. Mel indicó que él sería el encargado de “la salud mental” de sus jugadores.
Y así lo dejó patente en las sesiones de trabajo en Abegondo, en las que hizo varios apartes con alguno de sus nuevos pupilos, y que complementó con continuas arengas durante las mismas. Quiere que los blanquiazules vuelvan a divertirse en el campo, que jueguen de forma alegre y para eso es fundamental que los futbolistas sean conscientes de que son buenos y que confíen los unos en los otros.

Su llegada al banquillo blanquiazul puede marcar, al menos de cara al choque de esta noche, un punto de inflexión. Es una regla no escrita que cuando recala un nuevo técnico suele suponer una pequeña revolución y el equipo puntúa. Los jugadores dan un paso al frente y suele haber un ‘reseteo’ en el plantel. Los menos habituales se ven ante una nueva oportunidad de sumar minutos y los que hasta ese momento eran fijos en el once saben que tienen que ganarse la confianza del nuevo míster.

Mel ha realizado varias pruebas con diferentes equipos (hoy a puerta cerrada en Abegondo tendrá el último ensayo) pero estos podrían ser los elegidos para su estreno dirigiendo al Deportivo: Lux seguiría en la portería; defensa de cuatro con Juanfran y Navarro por las bandas y como centrales Sidnei y Arribas; Mosquera repetiría en el once acompañado de Borges, que está apercibido de sanción; como volantes Kakuta ejercería a pierna cambiada y por la derecha situaría a Fayçal Fajr, que entraría por Carles Gil; en la mediapunta seguiría estando Çolak y como único ariete Florin Andone.

La baja de Guilherme, debido a sus molestias musculares, motivaría la continuidad en la lista de Álex Bergantiños, que con la llegada de Pepe Mel podría disfrutar de sus primeros minutos en LaLiga. Al margen de los posibles ajustes que pueda haber en la alineación de esta noche, uno de los objetivos que el preparador espera lograr es volver a conectar al equipo con la grada. A la vista de la multitud de aficionados que acudieron a su primera sesión en Abegondo, la llegada de Mel ha supuesto renovar la ilusión del deportivismo. Ahora toca que ‘el respetable’ disfrute del fútbol. Como indicaba en su primera rueda de prensa a su llegada “son los jugadores los que tienen que conectar con el público de Riazor para que estos les devuelvan con aliento y aplausos lo que han hecho en el campo”. Una unión que nunca se rompió pero que tiene que ser reforzada con alegrías para una hinchada que se desplazó en masa a Leganés y terminó muy decepcionada. El mayor patrimonio del Deportivo merece celebrar una victoria, por fin, en este 2017 aciago para los intereses blanquiazules.

Comienza una nueva era para el conjunto herculino. La llegada de Pepe Mel, revulsivo debido a la actual crisis de juego y resultados del equipo en los últimos tiempos, tiene que marcar un cambio en el devenir de un Deportivo que navega por aguas turbulentas. Los malos resultados de los rivales han impedido tocar puestos de descenso, pero es el momento de sumar. VIA IG.

miércoles, 1 de marzo de 2017

PARA MEL EL BAON ES IMPORTANTE



Pepe Mel lo dejó claro desde el inicio de su primer entrenamiento como técnico del Deportivo: “El balón es importante”.

Con esta premisa trabajó en su debut en Abegondo el nuevo entrenador del conjunto blanquiazul y su cuerpo técnico, compuesto por Roberto Ríos, como su segundo, y David Gómez, preparador físico, que trabajó junto al anterior preparador de la ‘era Gaizka’, Julio Hernando.

Un entrenamiento que no distó mucho de los vistos anteriormente a las órdenes del preparador vasco en el aspecto meramente operativo, pero sí que dejó claves del carácter distinto de Mel.

Un entrenador que no dudó en parar en varias ocasiones los ejercicios cuando los jugadores no hacían lo que quería y que, tras cada minuto de recuperación, reunía a los futbolistas para pulir detalles.

En un primer trabajo de posesión insistía en que la pelota “se pierde, no se regala”. “Y si la pierdo hay que robarla, no mirarla”, exigía el preparador.

También subrayaba el problema que suponía no tener la posesión. “Si no tengo el balón voy al compás del otro equipo”, reconocía Mel. En el momento en el que un plantel recuperaba el esférico la premisa era darle velocidad al mismo. “Moved rápido el balón. No podemos dejar que llegue el rival, si no estamos muertos”, advertía el técnico.

El preparador aprovechó durante la sesión, además, para tener pequeñas charlas aparte con algunos jugadores de la primera plantilla. Fue en el caso de Bruno Gama, Sidnei, Andone y el guardameta Davy Roef.

Tras realizar la primera parte del entreno en el campo tres de entrenamiento, los jugadores se desplazaron al dos para disponerse en dos equipos. En un plantel estaban: línea de cuatro con Juanfran, Monsalve, Arribas, Luisinho; medular compuesta por Borges y Bergantiños y volantes con Gil por la derecha y Marlos por la izquierda; Çolak en la mediapunta y Joselu arriba. El otro lo formaba una defensa con Laure, Sidnei, Arribas y Navarro; centro del campo para Mosquera y Guilherme; alas para Ola John (alternando con Kakuta) y Bruno, Fayçal en punta y arriba Andone. Dos esquemas con titulares y suplentes, si nos atenemos a los onces de Garitano, pero en los que podrían estar los mimbres del once ante el Atlético. VIA IG.

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martes, 28 de febrero de 2017

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