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viernes, 7 de agosto de 2020

LA PORTADA DEL DXT

 

DUELO DE LA VERGÜENZA

Dieciocho días después de que LaLiga llevara a cabo uno de los mayores despropósitos de su historia, Deportivo y Fuenlabrada saltarán al césped de Riazor para dar cuerpo al paripé, pantomima, chiste, partido de la vergüenza que echará el cierre a la temporada 2019-20 en Segunda División. Un final solo en el terreno de juego, ya que el encuentro de hoy continuará durante al menos varios días más en los despachos e incluso podría acabar en la Justicia Ordinaria.

El conjunto coruñés disputará el duelo porque se lo obligan LaLiga y la Federación Española, ya que la decisión de suspender el partido el 20 de julio y dejar que se jugaran el resto de los encuentros —quebrantando el criterio del horario unificado impuesto por la propia competición para velar por la limpieza del torneo— ha provocado que la escuadra que dirige Fernando Vázquez se vea ya descendida a Segunda División B sin ni siquiera haber tenido la posibilidad de defenderse sobre el ‘verde’.

Los blanquiazules deben saltar al campo para poder seguir peleando en los despachos y porque, de lograr el triunfo, superarían al Numancia en la clasificación y tendrían más opciones de quedarse con la plaza del Fuenlabrada en caso de que finalmente haya un descenso administrativo del equipo madrileño.

Aquel lunes 20 de julio, apenas una hora y media antes de que se pusiera en marcha el encuentro (y con los jugadores del Deportivo ya en el estadio de Riazor), se conocía que había varios positivos por Covid-19 en la expedición del Fuenlabrada que había viajado a A Coruña y que incluso cinco integrantes del club se habían quedado en Madrid porque entre el sábado y el domingo anteriores ya sabían que estaban contagiados.

Pese a la petición del Depor y de varios clubes más de que se pospusiera la jornada para que se mantuviera el criterio del horario unificado y para evitar un problema grave de salud pública, los responsables del fútbol español dieron luz verde a que el balón rodara en el resto de estadios y, así, generar un conflicto que ha dañado la imagen de la competición.

Mientras los distintos estamentos y los clubes entraban en una pelea sin cuartel, con cruces de comunicados y declaraciones constantes, los positivos en el Fuenlabrada ascendían hasta alcanzar los 28 contagiados y los jugadores del equipo madrileño quedaban confinados en el Hotel Finisterre hasta que el pasado 31 de julio se produjeron los primeros regresos a Madrid.

Desde el primer día, el Depor exigió que se repitiese la jornada o, en caso contrario, que la próxima campaña la Segunda contara con 24 equipos. Postura que la Federación Española respaldó el pasado 31 de julio con una carta a la propia Liga. Pero este mismo lunes, la propia RFEF decidió que había que disputar el encuentro (inicialmente, se fijó la fecha del miércoles y posteriormente se aplazó, de nuevo, a hoy).

El club coruñés tuvo que localizar a sus futbolistas, ya de vacaciones, y quince integrantes de la primera plantilla han acudido a la llamada, aunque Vázquez podrá contar con catorce, ya que Eneko Bóveda cumple sanción por acumulación de tarjetas, pero aun así ha querido estar presente.

Los porteros Dani Giménez y Jovanovic, y los jugadores de campo Álex, Borja Valle, Vicente, Christian Santos, Aketxe, Mollejo, Luis Ruiz, Montero, Sabin Merino, Beauvue, Salva Ruiz y Keko Gontán son quienes tienen ficha del primer equipo.

Hugo Vallejo, Mujaid, Gandoy, Jorge Valín, Juan Rodríguez y el guardameta Alberto, con ficha del filial, también figuran en la convocatoria.

No están en la lista Peru, con problemas físicos, David Simón, Gaku ni Ba, que tuvieron problemas con los enlaces de los aviones, ni Çolak ni Uche Agbo, cuyo tránsfer expiró