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jueves, 5 de mayo de 2016

LA PORTADA DEL DXT


HAY HERIDAS QUE NO CICATRIZAN

Luisinho, en el entrenamiento de ayer con el readaptador jennifer lópez
Luisinho, en el entrenamiento de ayer con el readaptador jennifer lópez

Hay heridas que no cierran, que se dejan curar mal por no ponerle puntos de sutura cuando es necesario hacerlo. La de Víctor y Luisinho no ha cicatrizado. Supura desde la pretemporada.
Todo empezó el 15 de agosto, aunque en realidad venía heredado de la anterior temporada, de cuando Luisinho se quejó en el vestuario por la actitud exhibida en el partido ante el Elche (4-0) en el Martínez Valero. Las aguas parecían haber vuelto a su cauce, pero desbordaron en el partido de entrenamiento que se disputó días antes del arranque de la temporada.
El técnico hizo dos equipos de once y la intensidad en la sesión condujo a varios momentos de tensión que terminaron por desencadenar la trifulca entre Arribas y Luisinho tras un agarrón del central a Luis Alberto, una acción que el luso, que compartía equipo con el ‘21’, le recriminó. Los dos acercaron sus cabezas y tuvieron que ser separados por sus compañeros de vestuario después de que volara alguna mano por el medio.
La tensión continuó en el césped, Víctor tuvo que llevarse a Arribas al vestuario y el entrenamiento quedó suspendido. Se reanudó por la tarde, ya con Luisinho apartado del grupo.
Dos días después, el futuro del portugués se dirimió en la Plaza de Pontevedra. Luisinho acudió junto a su representante. Tino Fernández apareció poco después. Tras el encuentro, Jorge Teixeira, el agente del jugador, dijo que Luisinho “tiene que entrenar con el grupo”. El dirigente, por su parte, recordó que el lateral tenía “contrato” y el club no estaba dispuesto a rescindirlo. Pese a haber perdido disculpas públicamente a través de su representante, Luisinho siguió apartado.
Víctor atendió entonces a los medios y, lejos de restar importancia al asunto, propició el pulso. “Para nosotros no es un rifirrafe. Por eso veis mi cara seria. Por eso pedimos disculpas. Es algo mucho más importante y de ahí la seriedad en la manera de comentar las cosas”, dijo.
El día 18 de agosto, Luisinho admitió su error por el incidente y pidió nuevamente perdón, esta vez a través de un comunicado. Al día siguiente se reincorporó al trabajo táctico a las órdenes de Víctor, pero finalizó la sesión al margen del grupo en Abegondo. También en esa jornada el Deportivo anunció el castigo: cuatro días de suspensión de empleo para el portugués y multa económica para él y Arribas.
El 20 de agosto, Manuel Pablo, capitán del equipo, leyó un comunicado, supuestamente respaldado por la plantilla, que avivaba el tema. Acusaba a Luisinho de “faltas graves”. Mientras, Arribas y el luso aceptaban sus respectivas sanciones y se cerraba el expediente.
Y así empezó la Liga ante la Real, mientras Tino insistía en que el lateral no iba a salir del equipo en el mercado estival. Pese a estar suspendido de empleo, Luisinho acudió a Riazor y visitó a sus compañeros en el vestuario. El 25 de agosto completó la primera sesión y rompió el silencio tras pedir perdón a la plantilla: “Fue hoy que hablamos porque el tema estaba muy caliente en los otros días. Resolvimos las cosas, se pidió perdón y que no queden dudas. En el vestuario no hay nada contra mí, ni mío contra el vestuario. Si hubiese, no estaría aquí”.
El 29 de agosto, entró en la lista de convocados para el partido ante el Valencia. “Los grupos tienen que tener una convivencia y es importante que exista una organización, un reglamento, unos códigos que respetar y todos, como humanos que somos, nos podemos equivocar y para eso existen esas reglas, para cuando sean situaciones de error corregirlas y eso es lo que se ha hecho, aplicar el reglamento. Está en la convocatoria y disponible”, expuso aquel día el técnico.
El tema Luisinho pasó a segundo plano, pero siguió latente. Su agente acusó a Manuel Pablo de haber elaborado aquel comunicado de agosto sin que sus compañeros lo apoyaran. En el campo, el portugués no acababa de tener continuidad, al menos, la que él pretendía, y casi siempre jugaba fuera de su demarcación, que ha tenido a Fernando Navarro como indiscutible (salvo excepciones). Ante ese panorama, el 22 de marzo Luisinho anunció que pretendía reunirse a final de temporada con el club para “buscar la mejor solución” para su futuro. El 17 de abril se mosqueó por su sustitución en Sevilla y la semana pasada explotó tras el rifirrafe entre Lucas y Oriol.VIA IG.