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jueves, 13 de abril de 2017

RUEDA DE PRENSA DE PEPE MEL ANTES DEL PARTIDO DEL SABADO CONTRA EL MALAGA


LA PORTADA DEL DXT


MAURO SILVA EN CORUÑA

Mauro es un referente del deportivismo, elegido por los seguidores como el mejor jugador de la historia del club quintana
Mauro es un referente del deportivismo, elegido por los seguidores como el mejor jugador de la historia del club.
El brasileño Mauro Silva, exjugador del Deportivo, se mostró “emocionado” al volver a pisar A Coruña este miércoles después de diez años lejos de la ciudad en la que vivió entre 1992 y 2005, y en la que se retiró como futbolista.
Mauro, que el fin de semana pasado estuvo en el estadio Santiago Bernabéu, en el encuentro entre el Real Madrid y el Atlético y este martes presenció el Juventus-Barcelona en Turín, clausuró el campus para niños que desde hace 18 años lleva su nombre en la ciudad gallega.
“Estoy muy contento, feliz, emocionado. Honestamente no esperaba una expectación así, con tantos padres y niños. Siempre que vengo a A Coruña pasa algo especial, tenemos una relación que trasciende la parte humana, de cariño. Es difícil explicar, pero estoy muy agradecido a todos los que han venido. Me siento muy querido”, comentó a los periodistas.
Antes de atender a los medios de comunicación, el excentrocampista blanquiazul respondió las preguntas de los niños y de algunos padres en el campus que se desarrolló en las instalaciones del INEF de Bastiagueiro, en el Ayuntamiento de Oleiros.
A Riazor
El sábado, el que fuera campeón del Mundo con Brasil en 1994, regresará al estadio de Riazor por primera vez desde que se retiró en 2005 tras una brillante etapa en el conjunto coruñés, con el que celebró los seis títulos oficiales que lucen en sus vitrinas.
“No acostumbro a llorar, pero hay momentos en que uno se emociona mucho. Intentaré aguantar firme”, dijo sobre su vuelta al campo coruñés.
Mauro, que recientemente fue elegido por la afición como el mejor jugador de la historia centenaria del club, aseguró que “no fue casualidad ganar los títulos” que conquistó el Deportivo con él en la plantilla y recordó “victorias casi inexplicables” y “remontadas” como ante el PSG y el Milán.
Para él, el Deportivo es su “equipo” y A Coruña, su “casa”, en la que estuvo 13 años de los 20 de su carrera.
“Me siento un coruñés más. No vengo todo lo que me gustaría por el trabajo, pero creo que cada vez que vengo vale la pena por todo el tiempo que estuve lejos”, señaló. VIA IG.
Un aficionado más
Al Deportivo le ha seguido como un aficionado más y por eso está al corriente de los momentos de dificultad que ha atravesado en los últimos años y del curso actual, en el que tras haber enlazado cuatro partidos sin ganar, aun no se ha asegurado la permanencia.
“Desde hace años estamos en una situación que no es tan agradable, tan cómoda. Disfrutamos durante muchos años, pero así es la vida, hay momentos buenos y otros que no son tan buenos, hay que estar preparados para todos. Lo más importante es la lucha, el sacrificio y la entrega. Eso no puede faltar”, aconsejó.
Mauro Silva deseó que el Deportivo gane el próximo sábado, con él como testigo, al Málaga y así pueda “marchar tranquilo a Brasil”.
El que portó durante tantos años el dorsal número seis del Depor y un jugador alrededor del cual se construyó nada menos que el Superdepor, no vive, como se puede apreciar,alejado del mundo del balón ni mucho menos, aunque sus ocupaciones profesionales son diversas.
Antes de regresar a Brasil aprovechará para comer y cenar con su nutrido grupo de amigos con los que mantiene un estrecho contacto desde su tierra natal.
Después regresará a Sao Paulo para continuar con su día a día pero seguro que echará de menos muchas cosas de A Coruña además del marisco y la carne. Riazor le tributará una ovación de gala este sábado cuando se siente al lado de Tino Fernández.

ENTRENAMIENTO A PUERTA CERRADA DEL DEPOR

El cuerpo técnico deportivista apostó ayer por la mañana de por el hermetismo del estadio de Riazor para efectuar probaturas tácticas  | pedro puig
El entrenador deportivista, Pepe Mel, buscó ayer ‘refugio’ en el hermético estadio de Riazor para efectuar diversas probaturas tácticas con su equipo en una sesión matinal a puerta cerrada.
El test consistió basicamente en un enfrentamiento a noventa minutos con el conjunto filial blanquiazul; el míster madrileño movió de modo constante a su plantel, en búsqueda de un once consistente para poner en liza el sábado ante el Málaga.
El sistema por el que apostó de modo denodado el técnico en la mañana de ayer fue el 4-2-3-1, con Emre Çolak de enganche y Florin Andone en punta de lanza, como hombre más avanzado.
Siempre con Lux bajo palos, la defensa podría estar compuesta por Laure, Arribas, Sidnei y Luisinho, mientras que en el doble pivote de la medular Guilherme y Mosquera parecen partir con ventaja sobre Álex Bergantiños y Borges; las bandas serían para Bruno Gama y Kakuta.
Como anécdota, los defensas fabrilistas Nacho Monsalve y Lucas Viña fueron alineados con el primer equipo.
Pepe Mel motivó a sus futbolistas con constantes arengas durante el partidillo de ayer ante el Fabril, en el que, además de ejercer de árbitro, hizo un especial hincapié en el juego a balón parado.
El preparador blanquiazul ordenó repetir varias veces las jugadas de estrategia para corregir errores y potenciar los aciertos del grupo, aplicables en los partidos.
El mediocentro deportivista Pedro Mosquera, que ya se ejercita con el equipo desde hace dos jornadas, todavía no ha recibido el alta médica competitiva para poder ser alineado el sábado; el ‘5’ no se ha resentido de sus dolencias musculares y tiene muchos boletos para recibir la autorización médica durante la jornada de hoy. Los dos laterales blanquiazules Juanfran Moreno y Fernando Navarro fueron los dos únicos ausentes en la mañana de ayer. Ambos con lesiones musculares —grado I en el madrileño y I-II en caso del catalán— no participaron con el resto del equipo. VIA IG