Translate

lunes, 8 de mayo de 2017

LA PORTADA DEL DXT


A SEGUIR SUFRIENDO

Ola John se prepara para centrar desde el costado del área  | javier alborés
Ola John se prepara para centrar desde el costado del área | javier alborés
El Deportivo está llegando al final de Liga como un trapo, por los suelos. Ayer el rival le hizo tres disparos a puerta, marcó dos goles y se llevó el encuentro mientras que los herculinos ensayaron cinco veces más que los catalanes sobre la portería contraria.

Mel hizo debutar al fabrilista Edu Expósito en el medio del campo blanquiazul y ubicó a Álex Bergantiños en la zaga. Los cambios sacudieron un poco al equipo blanquiazul, que inició el partido con intensidad ante un Espanyol sin presión.

El conjunto herculino intentó llegar con criterio, jugando la pelota, a la meta de Diego López mientras que los catalanes defendían entregados buscando la salida rápida del balón para acercarse a la meta de Lux con velocidad. Fueron las notas que marcaron la sinfonía del partido desde el inicio del mismo.

El primer disparo del envite fue del Deportivo, a los siete minutos, obra de Florin Andone, pero se marchó desviado. La disputa en el campo era evidente y, al menos, se veía a un equipo, el coruñés, bastante despierto. Lo volvió a intentar el rumano y también Ola John con dos acciones ofensivas antes del primer cuarto de hora pero sus nuevos disparos se marcharon a la grada de Riazor que, como siempre, animaba dejándose la garganta.

Sin embargo el Espanyol pegó primero. Un error defensivo en el minuto 13 con una ‘cantada’ de Arribas dejaba el balón para Leo Baptistao, que marcaba solo ante Germán Lux. Un jarro de agua fría que hizo que el deportivismo se llevase las manos a la cabeza.
Los coruñeses encajaron el golpe e intentaron poner coto sobre la portería del conjunto barcelonés, pero el tanto en contra cargaba de nerviosismo y ansiedad a la escuadra gallega.
Çolak probó fortuna con un disparo lejano en el 23 que detuvo con problemas, pero bloqueó, Diego López. El portero gallego siempre muestra una enorme seguridad.
El encuentro era de ida y vuelta. En el ecuador del primer periodo los locales habían disparado cuatro veces a puerta por dos del Espanyol, pero el resultado era favorable a los ‘periquitos’. Para poner las cosas más difíciles, una jugada rápida capitaneada por Piatti acababa en el 0-2 ante el desconcierto general de la defensa blanquiazul. Gerard Moreno recibía en el corazón del área y dejaba herido de muerte al Deportivo mientras Riazor estallaba de ira en una bronca monumental.
Y como a perro flaco, todo son pulgas, la respuesta coruñesa en las botas de Andone fue un disparo que repelió el poste. En las dos siguientes acciones Diego López paró un balonazo de Ola John a bocajarro y desbarató los centros –mal lanzados– de los jugadores blanquiazules. Con el 0-2 y una pitada en Riazor se llegaba al descanso del encuentro. Mel realizó el primer cambio en la reanudación del partido dando entrada a Carles Gil en lugar de Edu Expósito. EL Depor buscó el ataque y el gol que redujese las enormes distancias en el marcador.
Ola John consiguió entrar por el fondo del área para que Andone rematara a las mallas en el 46. Había vida y esperanza.
El Depor lo siguió intentando. Arribas envió un cabezazo que Diego López interceptó en la escuadra con todo un paradón y con ayuda de la madera. El peso del encuentro lo llevaba ahora el encuentro coruñés, determinado a marcar el segundo gol cuanto antes.
En el 53, de nuevo Andone, hacía intervenir al guardameta espanyolista después de recibir un pase de un Ola John que se iba entonando a medida que pasaban los minutos.
La iniciativa y el dominio del partido era coruñesa. El Espanyol defendía su renta y lo hacía con el criterio habitual en la zaga. Después de haber demostrado una enorme capacidad para aprovechar sus pocas ocasiones, mantenía el resultado favorable. Mientras, Andone, Çolak, Arribas a saque de un córner, intentaban marcar pero entre la madera, Diego López y la mala suerte, era suficiente para que el 1-2 siguiese campeando y pesando como una losa.
El Depor siguió insistiendo, acosando la portería del meta lucense, con Riazor ya animando, disponiendo de opciones claras para el remate pero sin acabar las jugadas de manera óptima. Mientras, el Espanyol, defendía como si le fuera la vida en ello. A balonazos.
Hasta el 94’ lo intentaron los coruñeses, pero la esquiva suerte tampoco hizo acto de presencia. Quedan dos partidos para llegar al final del campeonato y será contra dos ‘amarillos’. Villarreal y Las Palmas para continuar con una agonía que está partiendo el alma de la afición deportivista. Una lástima.VIA IG.