Translate

lunes, 13 de marzo de 2023

1--1. EL DEPORTIVO SE QUEDA EN BLANCO

Carlos A. Fernández
Usuario 




La trayectoria del Deportivo como visitante obliga a un expediente inmaculado como local, pero el borrón lo puso ante el Real Madrid Castilla. Fue de más a menos, perdonó tras adelantarse, y su rival se levantó de la lona. Empató antes del descanso y generó fútbol y ocasiones para triunfar. Los de Óscar Cano se atascaron, cedieron el protagonismo y desaprovecharon la opción de alcanzar al Alcorcón, que había perdido con el Racing de Ferrol. Ahora, está a dos puntos del líder, la misma distancia que le separa de madridistas y ferrolanos.


Cano solo optó por introducir en el once inicial el cambio al que estaba obligado por la sanción de Alberto Quiles, el máximo goleador blanquiazul. Apostó por Kike Saverio en la banda izquierda y mover a Soriano hacia la derecha. Pepe Sánchez mantuvo la titularidad en el centro de la defensa y Lebedenko, en el lateral izquierdo. 


En el Real Madrid, Raúl González, el técnico que en Riazor solo había ganado en una ocasión como jugador, la de su última visita a A Coruña (2010), dejó a Noel en el banquillo. El canterano del Depor, que en verano decidió cambiar de aires y marcharse a la capital, escuchó algunos silbidos cuando su nombre fue anunciado por megafonía. 


Espoleado por 26.745  aficionados -no hubo récord por 1.100-, por la primera derrota como local del Alcorcón esta temporada (ante el Racing de Ferrol), el Deportivo se lanzó a por su rival, que apostó por el sistema de cinco defensas y un planteamiento claro, el de contragolpear a los herculinos. 


Los de Cano contuvieron al Madrid cuando los de Raúl intentaron buscarle la espalda y encontraron los puntos débiles del filial blanco: el repliegue y el balón parado. 


Saverio, en su regreso al once -había sido titular en sus dos primeras citas como deportivista- dio amplitud y profundidad al juego, lo que se le requería. Además, fue preciso al cuarto de hora cuando sirvió un pase en largo para Lucas Pérez que se fue en carrera de Rafa Marín pero no pudo superar a Mario de Luis.


El Deportivo confirmó su propuesta inicial con un gol que surgió de un regalo de Álvaro Martín con un pase envenenado hacia su portero. Pudo acabar en el fondo de la red, fue córner, y desde ahí ejecutó Lucas y cabeceó con un salto y giro brutal Pepe Sánchez. Lejos queda su debut agrio en San Fernando. Del córner que allí amargó su debut se desquitó ante el Castilla a los 20 minutos de encuentro. 


El conjunto blanco quedó tocado y el Depor pudo noquearlo, pero falló. Lebedenko protagonizó una acción personal por la izquierda, se fue de cuatro contrarios y dio el pase de la muerte a Soriano, pero el ‘10’ disparó centrado, a las manos del portero. Con la receta del primer gol, Pepe pudo convertir el segundo, pero esta vez atajó el guardameta. 


El Real Madrid superó esos minutos de bajón. Un choque de Olabe y Antoñito dejó al mediocentro en el suelo y habilitó el mano a mano de Peter con Mackay, que aguantó y ganó el duelo. Fue el primer aviso de los de Raúl, que acertaron en el segundo, aprovechando una de las flaquezas del Deportivo. En la estrategia, desde la esquina, Marvel, que había soltado un manotazo a Antoñito, igualó el partido en el segundo palo. Fue el final de la racha de imbatibilidad de Mackay: cinco partidos seguidos en total y seis consecutivos en Riazor. 

 

Y pudo ser peor porque antes del descanso Álvaro Rodríguez conectó un centro de Arribas y en posición legal, habilitado por Pepe, remató desviado. 


El descanso fue bienvenido para el Deportivo, pero la reanudación fue la continuación del final del primer acto. El Castilla encontró la movilidad en ataque no había tenido en el inicio del partido y, sobre todo, a Álvaro Rodríguez.


Aunque Lucas tuvo una buena en un balón colgado por Antoñito desde la derecha, el Castilla respondió con contundencia con un centro de Obrador que encontró al delantero del Real Madrid y sacó bajo palos Olabe, providencial, a los 53 minutos. 


Al delantero que ya ha dado alegrías al primer equipo blanco le negaron el gol a los 63 minutos con un chut que salvó Mackay con la rodilla. 


El Deportivo pedía cambios y Cano los adelantó a los 64 minutos. Sentó a Antoñito y Saverio y entraron Lapeña y Yeremay. El técnico experimentó con defensa de cinco y Villares como carrilero derecho. Sacrificó así al ‘pulpo’ en el garaje.


No mejoró el equipo coruñés y el Real Madrid siguió encontrándole. Rafa Marín tuvo el gol a centro de Obrador pero disparó fuera. 


De la nada quiso sacarle el técnico con la entrada de Svensson por Soriano. De vuelta tras lesión, se situó como referente en un equipo sin balón.


Riazor agradeció el esfuerzo de Max al presionar a los blancos. Con poco se conformó el público
También salieron Jaime Sánchez y Álex Bergantiños. Agotó los cambios el conjunto coruñés. En eso le ganó 5-0 al Castilla. En el césped pudo caer, pero Mackay salvó al equipo nuevamente en un chut de Arribas a los 83 minutos tras una pérdida de Rubén Díez en el medio del campo. 


El Depor desaprovechó la oportunidad de alcanzar -o superar- al Alcorcón, del que está a dos puntos, y ahora se encuentra con solo dos sobre el Castilla, que se llevó el golaveraje particular, y el Racing de Ferrol. 

 

 

DEPORTIVO 1-1 REAL MADRID CASTILLA

Deportivo: Mackay; Antoñito (Lapeña, min.64), Pepe Sánchez (Jaime Sánchez, min.87), Pablo Martínez, Lebedenko; Rubén Díez, Olabe (Bergantiños, min.87), Villares; Soriano (Svensson, min.79), Lucas Pérez y Kike Saverio (Yeremay, min.64).

Real Madrid Castilla: Mario de Luis, Vinícius Tobias, Rafa Marín, Carrillo, Marvel; Obrador, Álvaro Martín, Mario Martín, Peter; Arribas y Álvaro Rodríguez.

Goles: 1-0, min.20: Pepe Sánchez. 1-1, min.40: Marvel.

Árbitro: Palencia Caballero, del Comité vasco. Mostró amarilla a Álvaro Rodríguez (min.32) y a Vinícius Tobias (min.38), del Real Madrid, así como al entrenador del filial blanco, Raúl González (min.75), y a Pablo Martínez (min.92), del Deportivo.

Incidencias: Partido de la vigésimo séptima jornada del Grupo I de Primera Federación disputado en el Estadio Abanca-Riazor ante 26.745 aficionados. Se guardó un minuto de silencio por Antonio López Iglesias, socio número 7 del Deportivo, que llevaba 76 años como abonado.