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domingo, 2 de octubre de 2016

LA PORTADA DEL DXT


DEPORTIVO --2 SPORTING--1 ALEGRIA EN RIAZOR

Andone, que una jornada más se quedó sin batir la meta rival, discute con el árbitro patricia g. fraga
Andone, que una jornada más se quedó sin batir la meta rival, discute con el árbitro patricia g. fraga
El Depor consiguió una victoria tan importante como sufrida en un encuentro de los que hay que ganar ‘como sea’ merced a un golazo conseguido en el tiempo de descuento.
El choque comenzó vibrante y emocionante, tanto en el campo como en la grada, con un aspecto fenomenal de Riazor, de las grandes noches de fútbol. Aunque fueron los asturianos los que dispusieron del primer disparo, lejano, a los pocos segundos del inicio del envite, los blanquiazules se pusieron el traje de dominadores casi al instante.
El equipo comenzó a tocar y a llegar al área visitante, en ocasiones recuperando con una presión ‘alta’, en campo contrario. Çolak en el minuto 3 y Andone, en el 6, probaron fortuna con un lanzamiento y un cabezazo que se marcharon fuera. Superado el 11, Cuéllar evitaba un tanto gallego a la salida de un córner, a donde llegaba de nuevo el delantero rumano. El Depor dominaba y acudía a su cita con el área del equipo contrario. Sin embargo le faltaba unos centímetros para que las ocasiones fuesen más nítidas que sombrías.
El Sporting se dedicaba a defender y a esperar una contra mientras los coruñeses ideaban la manera de romper la defensa gijonesa. Çolak fundía el área rojiblanca entrando sobre la línea de fondo y ganando el punto de penalti mientras Riazor aplaudía y animaba. Superados los 20 minutos de partido los coruñeses seguían mandando.
Sin embargo, poco a poco, el encuentro se iba haciendo gris, pesado, con pocas acciones trenzadas. El equilibrio se adueñaba de un choque que, superada la media hora de juego, se disputaba en la zona ancha y rara vez se concedían una alegría los contendientes pisando las áreas.
No obstante era el Depor el que hacía más y merecía más. A los 34 minutos, una falta botada desde 35 metros se encontraba un testarazo de Borges que repelía la defensa astur. El propio Celso recogía el rechace y, con pierna izquierda, batía a Cuéllar. Gol del más listo de la clase. El equipo deportivista conseguía lo más difícil, romper la monotonía habitual de su marcador y llegar al descanso con 1-0.
Despertó el Sporting la segunda parte con un lanzamiento a puerta atajado con sobriedad y solvencia por Lux y contestó el Depor merced a una jugada por banda que precisó la intervención del meta visitante.
Cuéllar volvía a ser fundamental para su equipo cuando, en el minuto 54, hacía un paradón a un cabezazo de Andone que se cantaba como gol en Riazor. El conjunto blanquiazul mantenía el dominio del choque y la intensidad en una segunda parte más entretenida para los aficionados coruñeses hasta que llegaba el gol del empate rojiblanco. También en un córner, como el Depor, Sergio Álvarez remataba sin oposición en el primer palo para igualar la contienda a falta de 25 minutos para el final. Como siempre. Primer disparo a puerta del rival, y primer gol. A estas alturas el duelo estaba en el campo, por la igualada, y en las gradas por las dos aficiones.
Insistió el Depor en los minutos siguientes, dominando de nuevo, disponiendo de faltas y córners y encontrándose a un inconmensurable Cuéllar, que paraba y despejaba todo lo que llegaba a sus dominios.
Sin embargo este guión no iba a ser el mismo que en los últimos choques del campeonato o de los precedentes ante el Sporting en Riazor. Esta vez sí. En esta ocasión tocaba premio. Después de envites, arreones, ataques por banda, por el medio por donde había un espacio... Superado el 91, en el descuento, Ryan Babel recibió un balón en la frontal, se adelantó el esférico para orientarla a su pierna derecha y marcó rozando el poste de tiro raso y cruzado. Llegó la ansiada victoria. Sufriendo demasiado, pero victoria. Tan necesaria como trabajada. VIA IG.