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miércoles, 4 de enero de 2017

LA PORTADA DEL DXT


EL DEPOR REMONTA UN 0--2 CONVIRTIÉNDOLO EN 2--2

Ortolá despeja de puños ante la presencia de Raúl Albentosa  quintana
Ortolá despeja de puños ante la presencia de Raúl Albentosa quintana


Riazor volvió a experimentar una noche mágica para igualar (2-2) en la ida de octavos de final de Copa ante el Alavés, en un envite al que llegó en desventaja 0-2 al tiempo de descanso. Así, la eliminatoria se definirá el próximo miércoles en Mendizorroza.
El encuentro se puso cuesta arriba apenas a los dos minutos, cuando el venezolano Santos sacaba petróleo de un desajuste defensivo de Arribas (ayer de central izquierdo) para definir en el área por bajo.
El cuadro local intentó reponerse al mazazo anímico y a punto estuvo de llevar las tablas al marcador en el 10’, con un testarazo de Arribas tras centro a balón parado de Emre Çolak. El madrileño pudo resarcirse de su gazapo en el 0-1 pero el remate de cabeza se marchó alto.
El Alavés pudo aumentar su renta en un contragolpe de manual desviado en boca de gol a saque de esquina por Celso Borges.
El cuadro de Garitano se encasquillaba en su juego por el centro, anhelando encontrar espacios, toda vez que en banda ni Bruno ni Marlos lograban desbordar.
Mientras el Depor se afanaba en erosionar una defensa férrea como la visitante, el contragolpe alavesista era una amenaza real.
Theo Hernández galopaba por su carril, evidenciando que es uno de los mejores laterales izquierdos del espectro nacional, mientras que el marroquí Feddal rozó el segundo con un disparo de casi 30 metros que no entró por centímetros.
En la recta final del primer acto el Depor volvió a encomendarse a la estrategia para llevar peligro a los dominios de Ortolá.
Çolak sacaba lustre a su pierna izquierda en el 36’ con un centro tenso pero el barullo en el área chica no pudo ser convertido en gol.
En el minuto 45 de la contienda el Alavés se vio beneficiado de un piscinazo en el área de Llorente que Hernández Hernández interpretó como penalti de Mosquera de forma incomprensible. Édgar convertía por el medio y el 0-2 fue el resultado al intervalo.
En la reanudación los blanquiazules no efectuaron permutas y saltaron al césped dispuestos a presionar a la zaga vitoriana.
Sin embargo a los herculinos les costaba horrores combinar en campo rival; los tímidos acercamientos locales eran abortados en la zona de tres cuartos.
En el minuto 60 el míster Garitano agitaba el banquillo con la entrada de Guilherme y Pinchi en lugar de Borges y Emre Çolak; esta última decisión no gustó a la grada y un sector amplio de Riazor silbó la maniobra del entrenador vasco.
A pesar de los cambios los coruñeses no daban la sensación de sentirse cómodos en ningún momento. Joselu se desesperaba por la falta de suministro de balones y el equipo veía como discurrían los minutos sin poner en apuros a su rival.
Ya con Borja Valle en el campo, Bruno Gama llevó la emoción al electrónico con un tanto de bandera en jugada individual, partiendo desde su hábitat natural en banda derecha y batiendo a Ortolá por bajo tras driblar a un frío Raúl García, que acababa de relevar a Camarasa. El 1-2 despertó a Riazor en el 73’ en el primer disparo a puerta deportivista.
Los herculinos reclamaron mano en el área vasca en el 76’ tras remate de Joselu pero el trencilla no decretó pena máxima. El de Silleda pudo empatar tres minutos después pero envió fuera.
Pinchi forzó una falta al borde del área en el 85’ y Juanfran es arrollado en el área por un rival pero no se pitó el claro derribo.
Ortolá salvó los muebles con una estirada a remate de Albentosa en un saque de esquina y cuando el partido expiraba Joselu obró el milagro con un testarazo tras centro de Bruno que deja vivo al equipo en Copa.VIA IG.