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lunes, 1 de abril de 2013

LOS SUEÑOS DE FERNANDO VAZQUEZ


 | Actualizado 01 Abril 2013 - 16:55 h.
Fenando Vázquez entrenador del Deportivo de La Coruña
Fenando Vázquez entrenador del Deportivo de La Coruña
Soñó con el triunfo en Mallorca, en la segunda final consecutiva para un equipo al que cogió prácticamente desahuciado, y el sueño que había tenido se cumplió (2-3), primera victoria de su equipo a domicilio, que ha servido para empezar a ver la luz al final de un túnel que parecía no tener salida cuando el protagonista del sueño, Fernando Vázquez, cogió las riendas del Deportivo el 11 de febrero.
Llegó al equipo al que siempre había querido entrenar en uno de sus momentos más delicados, tanto a nivel institucional, con el club en concurso de acreedores desde enero, como en el césped, hundido en la clasificación, prácticamente descartado en la batalla por la permanencia, con la afición en tensión y la dimisión del segundo técnico de la temporada, el portugués Domingos Paciencia, aún caliente.
"Espero no defraudar a nadie en un momento complicado, aunque tengo claro que nada es imposible y la idea ahora es ganar ocho partidos", señaló el técnico de Castrofeito, de 58 años, el día de su presentación.
Había intuido aquel día y también preveía que le iba a tocar hacerse cargo del Deportivo en una situación delicada, lejos de aquellos años en los que el equipo peleaba por la Liga y daba alegrías en la Liga de Campeones.
Pero este momento es igual o más importante que aquel, porque la viabilidad del club está en juego en pleno proceso concursal y quedarse en Primera División ayudaría a la supervivencia de un Deportivo que ha ganado una Liga, dos Copas del Rey y tres Supercopas.
Vázquez consiguió desde el primer momento relajar el ambiente, recuperar la sintonía entre afición y equipo, alentar el 'Sí, se puede' al que se aferran todos los que luchan por la permanencia.
Pidió tiempo al principio para amoldar al Deportivo a sus conceptos, para mejorar el rendimiento físico, para cortar la sangría de goles que llevaba en contra tanto con José Luis Oltra como con Domingos.
No lo logró en los primeros partidos ante el Sevilla (3-1) y el Real Madrid (1-2), tampoco estuvo a la altura que pretendía ante el Rayo Vallecano (0-0), cayó en el Camp Nou (2-0) y llegó a la jornada 28 a nueve puntos del decimoséptimo clasificado.
Pero no dejó de creer en un momento decisivo: tres partidos seguidos ante rivales directos en la batalla por la permanencia de los que ya ha sacado dos adelante.
El primero, ante su anterior club, el Celta de Vigo, una etapa en la que le devolvió a Primera, le llevó a Europa y, en el tercer año, acabó destituido y emocionalmente 'tocado'.
El técnico que no entrenaba, al margen de haber dirigido a la selección gallega, desde abril de 2007, que se había hecho famoso por sus carreras con saltitos por la banda en el Compostela en la década de los 90, volvió a correr por delante del banquillo de Riazor ante el Celta (3-1).
El Deportivo volvió a creer entonces en sus opciones, pasó un parón de campeonato dulce hasta la visita al Mallorca, lo aprovechó para hacer una minipretemporada, para mejorar la condición física de la plantilla, y se examinó nuevamente en la isla en la que había entrenado en la temporada 1999-00, donde había descubierto a Diego Tristán, a Güiza o a Eto'o.
Vázquez había confesado el sueño de un triunfo en Mallorca, aunque no estaba muy seguro de que pudiera cumplirse. Su homólogo en el conjunto balear, Gregorio Manzano, se lo recordó al darle la mano antes del partido: "Eres un soñador".
Y lo cumplió en el césped (2-3) con la primera victoria del Deportivo a domicilio en toda la temporada, la primera remontada, la primera vez en la que encadena dos triunfos.
Fernando Vázquez está cumpliendo lo que dijo el día de su presentación: "Siempre se me dio bien el hecho de hacer resurgir equipos, hacerlos revivir, porque estas situaciones las controlo bien".
El técnico, consciente de su parecido con 'Harry Potter', ha descontado dos triunfos a los ocho que calculó para hacer magia y salvarse cuando se hizo cargo del banquillo del Deportivo. Buscará el tercero en otra final, el próximo sábado ante el Zaragoza en Riazor.VIA IG.@XALOMONTE

MALLORCA -2 DEPORTIVO-3 CRONICA DEL PARTIDO


 | Actualizado 01 Abril 2013 - 02:01 h.
los jugadores del deportivo celebran el gol del empate, obra de sílvio monts errat t. díez/efe
los jugadores del deportivo celebran el gol del empate, obra de sílvio monts errat t. díez/efe
El Deportivo ganó en Mallorca y se aferra a las pocas posibilidades de supervivencia contra viento y marea. Sólo valía el triunfo, no ganar hubiera sido dar un paso atrás casi definitivo, pero se consiguió el objetivo.
Fernando Vázquez apostó por el juego, con Juan Domínguez y Valerón en la media, pero dejó a Zé Castro en el banquillo para que Aythami hiciese pareja con Marchena. Fútbol en la parcela ancha, contundencia en la zaga como argumentos en Son Moix.
El Mallorca asumió el rol de equipo local, con su estadio lleno y animando ante lo que se jugaban los suyos. El cuadro de Manzano comenzó encerrando al Depor en su área. Las llegadas eran constantes pero no finalizaban. Poco a poco el equipo coruñés se sacudió el dominio balear y pasó a la acción. A los once minutos Aythami remataba desde el corazón del área a las manos de Aouate. Tras un intercambio de jugadas de ataque llegaba el tanto balear. Un mal despeje de Marchena acababa con un disparo de Casadesús que impactaba en Sílvio y engañaba a Aranzubia. El 1-0 dejaba tocado al Deportivo pero, rápidamente, los blanquiazules se rehacían espoleados por su entrenador.
Después de varios minutos un tanto abatido el equipo coruñés empezaba a jugar de nuevo. Sílvio se llevaba la pelota por la frontal del área y de disparo colocado batía a Aouate. Era el minuto 26 y el encuentro se ponía de nuevo en tablas.
Segundo triunfo consecutivo por primera vez en la temporada, también el primero fuera de casa, después de remontar el partido y sufrir en el final para mantener un resultado fundamental

Con el empate el Mallorca bajaba un poco los brazos. Pizzi tenía una oportunidad clarísima en el 29, pero no concretaba. En el 40 el Mallorca llegaba de nuevo con peligro, pero la zaga visitante lo cortaba con contundencia. En el 45 Giovanni botaba una falta desde la línea frontal de área que se marchaba fuera por poco. Con esta acción se llegaba al descanso.
La reanudación no pudo empezar mejor para el Deportivo. A balón parado Pizzi buscaba el segundo palo, tocaba Abel, casi marcaba Aythami y el rechace, con la zurda, lo alojaba Marchena en las mallas. Con el 1-2 el panorama cambiaba. Ahora era Manzano el que tenía que reaccionar y poner en liza a toda su artillería.
El técnico andaluz introducía dos cambios. Su homólogo ni se inmutaba y el Depor permanecía con la misma filosofía. El el 59 Pizzi hacía un jugadón que merecía el gol, se llevaba a su par en dos ocasiones, se plantaba ante Aouate, que despejaba, pero la pelota daba en el cuerpo de uno de los zagueros baleares y le quedaba franca a Riki que, de cabeza, marcaba un tanto fácil.
La sentencia parecía definitiva, pero quedaba mucho partido. No obstante, el Depor siguió atacando con buenas jugadas de Riki y un disparo de Bruno Gama. En el 69 pasó el cuadro balear a llevar la iniciativa pero el equipo coruñés se defendía, a veces con fallos, que llevaban algo de optimismo a la grada y tensión a Aranzubia, que no paraba de gritar a los suyos. Vázquez empezó con el rosario de cambios. Además de refrescar a su equipo frenaba el fútbol balear en plan baloncesto. El técnico ‘sabe latín’.
Dio entrada a Salomao y Nélson Oliveira. Los dos tuvieron opciones. La más clara en el minuto 82, cuando el delantero portugués daba un balón a Valerón en plan ‘métela tú que a mi me da la risa’ y el canario no hacía bien el control. No es habitual un fallo de este tipo, pero el mejor también tiene derecho a errar. De esa ocasión se pasó, en el 85, a un gol ilegal del Mallorca que subió al marcador después de que Nunes centrara en fuera de juego. Hasta el 94 hubo que sufrir, equivocarse por los nervios, aguantar, tener un poco de suerte para respirar y frotarse el sudor de la frente cuando el colegiado pitó el final.
1. fallos defensivos
Tuvo algunos el Depor, pero en la balanza siempre quedará que se hizo mucho más para ganar que para perder. Uno de Marchena provocó el primer tanto del equipo balear y las dudas en el deportivismo.
2. el equipo no se viene abajo
Después de unos minutos de abatimiento balompédico el Depor reaccionó, fue capaz de empatar el partido y consiguió darle la vuelta al marcador con mérito y esfuerzo. Peleando.
3. sufriendo y pidiendo la hora
¿Donde hay que firmar ganar todos los partidos así hasta el final de la temporada? Es normal que se sufra, aunque los fallos en los despejes en defensa pongan de los nervios al más pintado.VIA IG. @XALOMONTE

VIDEO DEL MALLORCA 2 DEPORTIVO 3

@xalomonte