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miércoles, 24 de junio de 2020

EL DEPOR QUEMA EL MEIGALLO

El Deportivo ganó ayer con mucho mérito porque tuvo que pelearse contra los elementos y contra una entrada a destiempo de Gaku que dejó al equipo con diez durante más de una hora.
Había que dosificar al plantel ante un rival con más descanso por jugar antes que el Depor. Por ello, los cambios fueron importantes con la alineación de Luis Ruiz, Montero, Gaku, Vicente o Borja Valle, dando descanso a la mitad de los futbolistas que jugaron contra el Rayo Vallecano en Riazor.
Cedió el equipo coruñés la primera ocasión tan pronto como arrancó el encuentro, con un córner que acabó en una jugada ensayada con un disparo de Iván Sánchez que se perdió por la línea de fondo.
A los ocho minutos hizo su primera aproximación el cuadro gallego con una internada de Eneko Bóveda cuyo centro acabó en las manos de Badía.
A partir de ahí los dos equipos se replegaron detrás de la pelota. Manejando más el Elche, llegando de vez en cuando y equilibrando los sistemas, con la misma propuesta del Depor, cinco defensas.
Los de Vázquez dejaban maniobrar a los de Pacheta y buscaban claramente la contra con balones a Sabin Merino para que los aguantara un poco y se asociase con Vicente o Gaku, muy activo en el inicio del encuentro.
Superado el cuarto de hora las tímidas llegadas siguieron. Un córner del Depor, una salida de Dani Giménez de cabeza fuera de su área para despejar la pelota... El partido no tenía un claro dominador a pesar de que los locales, haciendo gala de tal condición, manejaban más la pelota.
Tras un contratiempo del Elche con la lesión de Óscar Gil a la media hora de partido, llegaba un ‘supercontratiempo’ para el Deportivo. Gaku era expulsado por una durísima entrada sobre Josán y el Depor se quedaba con diez hombres para el resto de un partido que se empezaba a antojar largo y duro.
Con diez se defendió el equipo blanquiazul deseando llegar al descanso. A los 43 Jonathas perforaba la portería coruñesa pero lo hacía en una clara situación de fuera de juego. Se llegaba al descanso sin goles ‘legales’ en el estadio ilicitano y con el Deportivo sin haber disparado ni una sola ocasión entre los tres palos.
Cambios
El Elche hizo dos cambios pra la reanudación buscando aprovechar la superioridad en el terreno de juego. A los pocos segundos, una jugada embarullada que acabó en las manos de Dani Giménez, se convertía en el primer aviso de los de Pacheta.
Intervino de nuevo el meta herculino para blocar un balón cabeceado por Jonathas hacia la línea de gol. El Deportivo se defendía desde los primeros compases del segundo tiempo. El primer cambio de Vázquez fue para ‘tapar’ el agujero en la banda de Luis Ruiz, dando entrada a David Simón para jugar ‘a pierna cambiada’ ya que un diestro ocupaba la banda zurda.
A los 56 minutos llegaba el primer disparo a puerta de los deportivistas, más ocupados en defender, ya que el Elche llegaba mucho y lo hacía de manera clara, rematando todo lo que ‘volaba’.
Volvió al banquillo el entrenador y dio entrada a Mollejo y a Hugo Vallejo. De esta manera el equipo intentaría defender y salir en alguna ocasión por velocidad buscando la rapidez de estos dos futbolistas.  Pero en estos momentos de partido, superada la hora, era un suplicio. El Elche atacaba a placer y el Depor se defendía como podía, muy justo, también físicamente por el calor. También se notaban las ausencias de hombres como Peru Nolaskolain, Çolak o Ager Aketxe.
Sin embargo, a los 65 minutos, una salida de contra, desde la posición de Eneko Bovéda llegaba a Mollejo, quien centraba para que Hugo Vallejo marcase de cabeza, picando la pelota y batiendo a Badía.
El equipo celebró por todo lo alto el tanto que le ponía por delante. Vázquez dio entrada a Aketxe por Sabin Merino y planteó el partido para defender con uñas y dientes el resultado y dar salida a las posibles acciones de ataque con los jugadores más frescos.
La pausa para la hidratación de los futbolistas llegó como un bálsamo para todos los jugadores, sobre todo para los gallegos, que seguían haciendo un enorme esfuerzo. Lo mismo ocurrió cuando, a los 75 minutos, era expulsado Tekio al ver la segunda cartulina amarilla. Los dos equipos estaban ahora con diez jugadores sobre el terreno de juego aunque el blanquiazul había hecho mucho más esfuerzo.
Tuvo la sentencia el autor del 0-1 a los 89 minutos en una contra en la que se encontró una gran actuación de Badía. El Depor acabó jugando en el campo del Elche, manteniendo el importantísimo resultado. Ganar en casa del quinto clasificado no es fácil y los tres puntos conseguidos ayer podrían ser precisamente, al final de esta jornada, la diferencia con la zona de descenso antes de la visita, este sábado, de la Ponferradina.

martes, 23 de junio de 2020

LA PORTADA DEL DXT


FUEGO REDENTOR

El Deportivo intentará que la magia de la noche de San Juan juegue a su favor y le permita poner punto y final a la racha de siete jornadas sin conseguir la victoria.
La escuadra blanquiazul visita al Elche con la necesidad de sumar un triunfo y abrir un pequeño hueco con los puestos de descenso, objetivo que ha sido incapaz de conseguir hasta ahora, dado el bajo nivel ofrecido por los pupilos de Fernando Vázquez desde el regreso de la competición y los pobres resultados obtenidos.
Tres partidos ha disputado el cuadro coruñés desde que la Liga volvió a andar, tras el parón por la epidemia de Covid-19, y ha firmado un pleno de empates (0-0 con el Sporting, 2-2 frente al Oviedo y 3-3 contra el Rayo Vallecano). Tres puntos de nueve, lo que supone un bagaje muy pobre para un equipo que necesita sumar cuatro o cinco triunfos para asegurarse su continuidad en Segunda División una temporada más.
En total, ya son siete los encuentros que el cuadro herculino encadena sin saborear un triunfo. Desde aquellos siete seguidos de los blanquiazules que parecieron milagrosos, uno con Luis César en la última jornada de la primera vuelta y los seis siguientes, de la mano de Fernando Vázquez, quien vivió un regreso a lo grande al Deportivo, pero al que, de momento, parece habérsele apagado la magia. 
Dormidos de inicio
Los futbolistas blanquiazules prácticamente han calcado el guion en los tres encuentros que han disputado desde que se reanudó la competición —y más en los dos últimos—. En todos ellos mostraron una preocupante falta de concentración en los minutos iniciales y completaron una primera parte con excesivos fallos en defensa y sin recursos a la hora de mover el balón y generar juego. Una situación que mejoró claramente tras el descanso. Al menos, ante el Sporting no pagaron sus errores con goles, pero ante el Oviedo y el Rayo encajaron dos dianas en el primer tiempo. En ambos casos, los pupilos de Vázquez consiguieron reaccionar y equilibrar los dos tantos de desventaja. E incluso en el duelo del pasado sábado, el Depor se puso por delante en el marcador (3-2), aunque finalmente el equipo rayista logró la igualada. 
En los tres enfrentamientos, los cambios sirvieron para corregir esa vulnerabilidad en defensa, mejorar la circulación de la pelota y dotar de mayor profundidad al equipo.
Paso adelante
El objetivo del técnico de Castrofeito esta tarde es conseguir que sus futbolistas salgan enchufados desde el principio, evitar los graves errores atrás que lastraron los últimos partidos e intentar que el equipo genere más ocasiones de gol, ya que quedan ocho partidos y el equipo debe ganar al menos la mitad de ellos.
La importante baja de Peru Nolaskoain condiciona la retaguardia. El futbolista vasco sufrió una entorsis en su tobillo derecho en el tramo final de la cita con el Rayo y se pierde el duelo de hoy. Además, tiene complicado recuperarse a tiempo para el choque con la Ponferradina. Su ausencia deja un hueco importante en la defensa que podría ser tapado por Álex Bergantiños, después de las preocupantes dudas generadas por Abdoulaye Ba en sus dos primeras actuaciones con la camiseta blanquiazul. 
Tampoco ha viajado a Elche Salva Ruiz, cuyo puesto en el lateral izquierdo parece reservado para Mollejo, que cometió un error grave en el primer tiempo al regalar un gol al equipo rayista, pero marcó el 2-2 en la segunda mitad.
Otras novedades podrían ser las entradas en el once de Uche Agbo —su presencia dotó de mayor solidez al centro del campo en los partidos anteriores— y de Borja Valle, quien se enfrenta a su exequipo.

lunes, 22 de junio de 2020

EL DEPOR SE CONFIRMA COMO EL DE LAS RACHAS

Sin lugar a dudas, el Deportivo esta temporada es el equipo de las rachas, para bien y para mal, una trayectoria que le mantiene en plena lucha por la permanencia en la categoría de plata del fútbol español.
En diciembre, justo antes de las vacaciones de Navidad, en la despedida de Luis César como entrenador, el equipo herculino puso fin a su peor serie de partidos sin ganar en Liga (Primera y Segunda División), diecinueve, los que transcurrieron desde la victoria ante el Oviedo en la primera jornada de la temporada (3-2) hasta el triunfo frente al Tenerife en la vigésimo primera jornada (2-1).
Los blanquiazules enlazaron nueve empates y diez derrotas entre uno y otro encuentro, el primero con Juan Antonio Anquela en el banquillo y el segundo, con Luis César, que se convirtió en el entrenador que más ha tardado en conseguir una victoria con el Deportivo (once partidos).
Aquella victoria revitalizante, que llegó tras otro triunfo en Copa del Rey, se produjo cuatro meses después de la anterior. Había sido incapaz de ganar al Huesca, Rayo, Albacete, Sporting, Numancia, Cádiz, Mirandés, Girona, Almería, Las Palmas, Málaga, Racing, Fuenlabrada, Elche, Extremadura, Alcorcón, Lugo, Zaragoza y Ponferradina.
La conexión entre las dos victorias fue Christian Santos, que marcó el gol que dio al Deportivo los tres puntos ante el Oviedo y encaminó el triunfo frente al Tenerife.
Con esta marca que ya es historia, el conjunto coruñés empeoró los 17 de la temporada 1987-88, también en Segunda División, una serie que, curiosamente, había finalizado ante el mismo rival, el Tenerife y también en el Estadio de Riazor (3-0). El triunfo ante los isleños inició una serie de siete triunfos seguidos y ocho partidos sin perder, una racha que le permitió salir de las posiciones de descenso tras haber sido colista de la categoría.
La racha de siete victorias se cortó ante el Girona (2-2) en la segunda quincena de febrero y la de partidos sin perder, una jornada después, en Zaragoza.
Situación en la tabla
Ahora lleva otras siete jornadas sin ganar, pero es verdad también que de los catorce últimos encuentros de Liga solo ha perdido dos, contra el segundo y el tercero de la tabla.
El Deportivo está fuera de las posiciones de descenso, con los mismos puntos que el Numancia (38), que anoche perdió en Fuenlabrada, a uno del Albacete (dejó escapar dos goles de renta ante el Huesca), a dos del Málaga y, por abajo, con uno de renta sobre Lugo y Oviedo. Pase lo que pase en el partido que cierra la jornada, el derbi asturiano, el Depor iniciará fuera del descenso el choque con el Elche.

LA PORTADA DEL DXT


domingo, 21 de junio de 2020

LA PORTADA DEL DXT


DERROTA, VICTORIA Y PUNTO FINAL

Se vio derrotado, también ganador y el Depor acabó empatando un partido en el que, como el de Oviedo el pasado miércoles,  tuvo que reponerse de dos goles de desventaja. Un punto más, una jornada menos y mucho aún por sumar en las próximas jornadas, las más cercanas, sin Peru Nolaskoain, que se lesionó el  tobillo.
Fernando Vázquez cambió de sistema y revolucionó el once con media docena de novedades respecto al once que presentó en Oviedo.
Tras un minuto de silencio  que se quedó corto, el inicio fue una pesadilla. El Deportivo ejecutó el saque desde el círculo central, movieron el balón los centrales, lo rifaron ante la presión del Rayo, hubo intercambio de posesiones en el centro del campo, Mario Suárez abrió el juego desde la medular a la banda izquierda, allí apareció Álvaro García, defendió como un flan Bóveda, el centro superó a Mujaid y Juan Villar se adelantó en la marca a Peru para batir a Dani Giménez, que tocó el esférico de manera insuficiente. Todo eso en 29 segundos.
Sin la afición de Riazor para remolcar al equipo, ante un rival con calidad, inteligente y firme. Para este Depor era como subir las rampas del Ézaro, las mismas que Vázquez quiere superar para cumplir la promesa que hizo si logra una permanencia, que sigue comprometida.
Quedaba  un mundo, pero el Deportivo estaba noqueado. El Rayo controló totalmente el partido, dio una lección de interpretación del ataque posicional en el césped de Riazor,  sin presión del rival en el inicio de jugada, que es donde se le puede pillar al equipo de Paco Jémez. Al cuarto de hora de encuentro, los madrileños rozaron el segundo en otra transición. Trejo se plantó en el área, Mujaid frustró su primer intento y el segundo obligó a Dani Giménez a sacar los puños para desviar el cuero.
Si la cuesta arriba no era suficiente, Mollejo la empinó aun más al querer dejar de pecho para Dani Giménez un centro de Luna desde la banda izquierda. No había presión, así se lo hizo saber Salva Ruiz con las manos, pero el joven futbolista cedido por el Atlético no lo vio. Total, que la cesión al portero se le quedó corta y Juan Villar, atento a la pifia, se la cobró ante el guardameta. Coincidió con el aplauso infinito de la afición en Riazor. Surrealista.
Era el ecuador de la primera mitad y Vázquez mandó calentar a Beauvue (no jugó), Christian Santos y Hugo Vallejo, pero no se atrevió a hacer cambios antes del descanso a pesar de que el Rayo siguió llevando la batuta a su antojo. Retrasó, eso sí, a Bergantiños y mejoró la contención, pero solo un ataque comprometió a los madrileños. Keko Gontán no estuvo afortunado en su vaselina sobre Dimitrievski y su remate se convirtió en una asistencia a Mollejo, que ni siquiera fue capaz de disparar entre los tres palos. Por suerte, no había aficionados en Pabellón.
Reacción
Como en Oviedo el pasado miércoles, el Deportivo reaccionó tras pasar por el vestuario. Alguna pócima debe de haber en la caseta porque nada tuvo que ver con el equipo del primer periodo. Como en el Tartiere, Vázquez cambió de sistema, pero esta vez para recuperar el de cinco defensas, aunque con matices, prácticamente un 3-1-4-2 con Christian Santos, Çolak y Hugo Vallejo por Keko, Bergantiños y Salva.
A los 50 minutos, Santos cabeceó con éxito un centro de Koné para reanimar al Deportivo y solo dos minutos después, Vallejo sirvió un pase atrás desde la línea de fondo y Mollejo se desquitó del error del primer tiempo. Hasta pidió perdón a un Riazor vacío.
Paco Jémez reconstruyó al Rayo con la entrada de Qasmi por Villar y de Santi Comesaña por Trejo. El poste repelió un lanzamiento de Tito y, en el rechazo, Álvaro García disparó al aire con todo a su favor para marcar. También perdonó el Depor con Aketxe.
A los 81 minutos empezó la polémica, con un penalti que pitó Vicandi Garrido por mano de Andrés Martín en un cabezazo de Christian. Lo tuvo que revisar dos veces en el VAR, pero mantuvo la decisión. Aketxe tiró, tocó el portero y golpeó el larguero, pero Dimitrievski se había adelantado y hubo que repetir. El vasco mandó a la escuadra su segundo intento.
Pero el partido no había acabado. Se lesionó Peru y Vicandi castigó una faltita de Mujaid en el área para que el Rayo empatara.