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viernes, 8 de julio de 2022

LA PORTADA DEL DXT


 

DJALMINHA: "NADIE ES ETERNO, AUNQUE LO QUE YO HICE LA GENTE NO LO VA A OLVIDAR JAMÁS"

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Pocos jugadores han maravillado tanto a la afición blanquiazul con su repertorio futbolístico como ‘O Mago’ Djalminha, cuyo fichaje por el Deportivo cumple el lunes 25 años. Las cuatro primeras temporadas del brasileño fueron antológicas, pero sus desavenencias con Javier Irureta le desplazaron del equipo progresivamente y el 27 de mayo de 2004 acordó rescindir su contrato con el club coruñés. Un adiós demasiado gris para tantas noches mágicas que regaló al deportivismo. A continuación les ofrecemos la segunda parte de la entrevista con el ‘canarinho’.

 

 

¿Crees que tu final fue un poco triste para la importancia que tuviste en el Depor?

No, para nada. Yo quería ganar, ganar y ganar, no me importaba el final, todo se acaba. Ahora mismo yo no podría jugar en el Depor, aunque me encantaría, pero ya no tengo las condiciones. Entonces, cuando me fui creo que no era más útil. Tenía un año más de contrato, pero no me quería quedar ahí para no jugar y solo estar en la plantilla. Nadie es eterno dentro de un equipo, aunque lo que yo hice va a ser para siempre, la gente no lo va a olvidar jamás, eso es lo que más me importa, no si mi despedida fue feliz o no. Yo dejé el fútbol y no tuve ninguna despedida, pero no es algo que me preocupara. Simplemente lo dejé y se acabó.

 

Cuando me fui del Depor, ya no era más útil; no me quería quedar para no jugar

 

 

¿Qué añoras más de A Coruña y de tu etapa blanquiazul?

No puedo negar que echo mucho de menos el marisco coruñés (risas). Bueno, y también la convivencia de aquel vestuario, de aquel grupo, con aquellos jugadores que recuerdo que nos llamaban el Depor de la Torre de Babel, que éramos de todos los lados. Pero a pesar de las diferencias de mentalidad y de todo lo que había, conseguimos construir un grupo unido y vencedor. Además, edificamos una muy buena relación entre todos. Después de dejar el fútbol, fui a Marruecos a estar con Naybet una semana. Tristán vino a Brasil a pasar una semana conmigo, Turu Flores igual. Fran pasó su luna de miel conmigo en Brasil. Mauro Silva, que hasta hoy estamos juntos aquí. Donato, una persona maravillosa. Esto es lo que más echo de menos, aquel vestuario. A Scaloni, que hoy es seleccionador de Argentina...

 

¿Imaginabas que Leo acabaría en un banquillo?

Sí, lo esperaba porque siempre ha sido una persona de conseguir unir a un grupo. Tenía la capacidad de llevar a la gente hacia arriba cuando todo se complicaba. No siempre era titular, pero fue un líder y consiguió arreglar la selección argentina, que tenía muchos problemas porque tenía a Messi, pero nada más. Hoy se ve a Argentina mucho mejor, entonces estoy muy contento por todo lo que está haciendo.

 

Nos llamaban la Torre de Babel, pero logramos construir un grupo unido y vencedor

 

 

Hoy en día el fútbol está demasiado encorsetado y cuesta encontrar jugadores con la imaginación que teníais tú, Ronaldinho o Romario.

Sí, hoy está complicado ver el fútbol. Aquí en Brasil, por ejemplo, el problema está en la base, que ya no les dan libertad a los chavales. Tienen que disfrutar del fútbol cuando son pequeños, pero hoy ya les ponen táctica y no les dejan jugar, y eso acaba un poco con la creatividad. Y por otro lado, falta un poco de personalidad en los jugadores para hacer las cosas distintas. Procuran siempre hacer este juego que muchas veces me aburre de pasar el balón para un lado, para el otro, para la izquierda, la derecha... pasar todo el rato. No, a mí me gustaba coger el balón e ir hacia delante, no me gustaba pasar hacia atrás. Yo era de un sitio del campo que no me permitía pasar el balón para atrás porque no era un defensa, yo tenía que buscar el gol. La gente hoy en día no tiene creatividad, la verdad es que no crea mucho. Hace todo lo que está ordenado por un entrenador y un sistema.

 

Entre los futbolistas del panorama actual, ¿hay alguno que te encandile especialmente por su estilo de juego?

Los de siempre. Después de mi generación, creo que Messi ha sido el jugador que más me ha encantado, pero ahora ya no es lo mismo. Está Mbappé, pero no es un jugador de las mismas características, sino un futbolista de mucha fuerza, pero no de mucha creatividad. Neymar, que para mí podía hacer mucho más a nivel futbolístico, tiene capacidad para rendir más, está un nivel más arriba, pero también por no lograr más títulos y por mucha polémica ha terminado siendo un jugador poco valorado para el fútbol que tiene. 

 

Los jugadores hoy no tienen creatividad; falta personalidad para hacer las cosas distintas

 

 

► OTRO CURSO EN LA TERCERA CATEGORÍA
“Es muy doloroso ver al Depor así; si puedo ayudar de alguna manera, me gustaría mucho”

‘O Mago’ confiesa que no se perdió ni un segundo de la final del playoff de ascenso. Un duelo con triste final para la afición blanquiazul. Entre ellos, el propio Djalma, que no daba crédito al hecho de que la escuadra coruñesa tenga que jugar “otra vez en la tercera categoría” nacional.

 

Hemos hablado de ti, de Mauro Silva, de Makaay, de Tristán... y ahora vemos al Deportivo en la tercera categoría del Depor. Es duro.
Para mí es muy doloroso. Hace un mes que hemos perdido la final del playoff con el Albacete. Yo me quedé los 120 minutos mirando cómo estaba el partido y aunque marcaron el 1-0, estaba preocupado, y después pasó lo que pasó y me quedé muy triste. Pensé, no es posible que tengamos que jugar otra vez en la tercera categoría. Me quedé muy triste porque tiene un estadio, una afición y una historia magnífica. Entonces, si puedo de alguna manera ayudar, me gustaría mucho porque ha sido el club en el que yo he jugado más tiempo en mi vida, así que tengo muchas raíces tanto en el club, como en la ciudad y la gente.

 

Si quieres ayudar, creo que lo que mejor podrías hacer es calzarte las botas de nuevo y venir a jugar, porque seguirías marcando la diferencia.
No, ahí seguro que no ayudaría (se ríe), los tiempos son otros. Es una pena, es complicado cómo está el Depor, esperemos que todo cambie pronto.

 

Fue increíble ver una final de la tercera categoría con 25.000 personas en Riazor, el ambientazo de la ciudad... recordaba a vuestra época.
Sí, es que yo estuve siguiendo todo por internet, cómo llegaba la gente acompañando al equipo al estadio y me pareció una locura, como cuando ganamos el título de Liga, con la calle llena. Son momentos tan distintos, un título de Liga y después, una final de un playoff por subir a Segunda División, y la gente ahí apoyando, animando, torciendo... y al final, una pena.

 

A ver si podemos ver al conjunto blanquiazul en Primera División otra vez en el futuro.
Ojalá. Echo mucho de menos hacer una visita a A Coruña, porque desde que empezó la pandemia no he vuelto y tengo ganas de ver a toda la gente.

jueves, 7 de julio de 2022

LA PORTADA DEL DXT


 

EL CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN CONFÍA EN QUE NO SAGA QUILES

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El Consejo de Administración del RC Deportivo está convencido de que el goleador blanquiazul Alberto Quiles, que el pasado curso rubricó 22 goles entre Liga y Copa —máximo artillero del grupo I de Primera RFEF—, continuará en el club coruñés.


El presidente Antonio Couceiro aprovechó su comparecencia ante los medios de ayer para recordar que el punta onubense posee un año de contrato en vigor con la entidad de la Plaza de Pontevedra, por lo que no contempla su salida en el presente mercado estival.


“El acuerdo es total de permanencia en nuestro equipo. No hay temor. El contrato que firmó era por dos años. Por lo tanto hay continuidad, no hay intención de romper el contrato y en este momento tampoco de ampliarlo. Tiene contrato y no tenemos la menor duda de que esto no vaya a ser así”, estimó el mandatario, quien también arrojó luz sobre las negociaciones avanzadas con Antoñito y Soriano.


“Las negociaciones están absolutamente abiertas. Antoñito es una de ellas, Soriano también. A día de hoy no podemos asegurar que se cierren, tenemos esperanza de que se cierren positivamente pero a día de hoy todavía no está cerrada. A día de hoy soy razonablemente optimista de que van a acabar aquí”, prosiguió en su alocución Couceiro.


El dirigente dejó constancia de que la política de fichajes obedece a dotar de “dos jugadores por puesto” al plantel.

 

 

La grada cree en Quiles


La afición deportivista considera factible que el máximo goleador del pasado curso, Alberto Quiles, continúe en la escuadra de Riazor el próximo ejercicio 22-23.


En la encuesta en las redes sociales de este diario los ‘fans’ que creen en que el onubense seguirá de blanquiazul coparon el 83 por ciento de los votos, mientras que el 17 por ciento restante piensa que Quiles hará las maletas. 

miércoles, 6 de julio de 2022

LA PORTADA DEL DXT


 

DJALMINHA: "NO CÂMBIO MI LIGA CON EL DEPOR POR HABER JUGADO EN BARÇA O MADRID"

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El próximo lunes se cumplen 25 años del fichaje de uno de los mayores genios que vistieron la camiseta blanquiazul, Djalma Feitosa Dias ‘Djalminha’, quien firmó con el club coruñés el 11 de julio de 1997. Aquel día inició una etapa que le consagró como uno de los dioses del deportivismo gracias a su infinita calidad e imaginación. 169 partidos oficiales, 48 goles, nueve asistencias, un título de Liga, otro de Copa del Rey, dos Supercopas de España y cientos de acciones imposibles que se inventó y que quedaron grabadas para siempre en la retina de la afición coruñesa. Un jugador especial que ayer atendió, desde Brasil, nuestra llamada para recordar la que él mismo denomina como la mejor etapa de su vida futbolística. Hoy les ofrecemos la primera de las dos partes de una conversación en la que el ‘8’ demuestra, una vez más, por qué fue un futbolista irrepetible.

 

 

 

¿Qué tal, a qué te dedicas?

Todo bien. Estoy trabajando en la televisión, en la ESPN en Brasil, que justo estamos preparando los partidos de la Copa Libertadores de esta noche.

 

¿Recuerdas el día que fichaste por el Depor?

Perfectamente, cómo no. Acababa de jugar la Copa América con Brasil, entonces allí coincidí con Mauro Silva y Flávio Conceiçao y ya me habían hablado del club y de todo. Así que cuando llegué, mi expectativa era intentar ganar la Liga y así lo dije, pero la gente no se lo creía y les dio la risa. Pero al final, ya sabemos lo que pasó, que todo salió bien. Tenía esa esperanza porque sabía que había una plantilla muy buena, grandes jugadores y ya había jugado con alguno, como Luizao, Donato... Así que pensaba en ganar títulos.

 

¿Llegaste a imaginar vivir una etapa tan buena, con partidos espectaculares en Liga, Copa y Champions League?

Es cierto que tuvimos noches mágicas, memorables. Cuando me dijisteis que me ibais a llamar para esta entrevista, hablé con un compañero de la televisión y empecé a recordar los momentos memorables que viví en el Depor. Tuvimos la final de la Copa del Rey con el Real Madrid, la remontada con el Milan, pero un partido que me gustó muchísimo fue el que jugamos contra el PSG en Riazor, que perdíamos 0-3 y acabamos remontando 4-3. Fue una de las noches más memorables que protagonizamos porque fue increíble, demuestra la confianza que teníamos en nosotros. Esa etapa fue mágica en mi vida porque salió todo perfecto, aunque tuviéramos algunos problemas también, pero yo siempre digo que la conquista más importante de mi carrera fue el título de Liga por todo lo que pasó, la dificultad de un Deportivo que peleaba con el Madrid y el Barça, que son grandísimos. Fueron años mágicos que jamás olvidaré porque tengo mucho cariño por el club y por la gente. Fue fenomenal.

 

Nunca en mi vida pensé en ser el mejor del mundo, no era algo que yo buscara

 

 

Iba a preguntarte precisamente por el día del PSG porque fue una de tus mejores actuaciones y diste dos asistencias, la del gol de Tristán y la del 4-3 que marcó Pandiani.

Sí, la verdad es que fue uno de mis mejores partidos. Fue algo raro porque en la segunda mitad jugué junto con Mauro, los dos en el mediocentro, y los demás prácticamente todos delanteros, pero salió todo muy bien. Jugué en una posición más retrasada de lo habitual, pero Mauro era un fenómeno, valía por dos (se ríe) y conseguimos neutralizarles bien y también crear mucho. Hice un buen partido y ayudé mucho al equipo. Y Pandiani, buf, entró en la segunda parte y marcó tres goles.

 

Varios de tus 48 goles fueron maravillas, como el que le hiciste al Celta en Riazor en el 1-0 de la Liga 2000-01. ¿Cuál recuerdas con más cariño?

Creo que por todo, por la importancia, la rivalidad... ese gol del Celta fue el más importante. Además, fue muy bonito. Me gusta mucho también uno que le marqué al Zaragoza en mi primera temporada (campaña 1997-98), que cogí el balón cerca del área y se la puse a Juanmi por encima, muy despacito. Este gol me gusta mucho porque se quedó parado y no consiguió hacer nada, ni un movimiento (risas).

 

Si hay una acción tuya para el recuerdo fue la Lambretta contra el Real Madrid en el 5-2 del curso 1999-2000.

Sí, lo que más marcó fue la Lambretta, no los goles. Se vio en todo el mundo. Tengo esta jugada bajada en otros idiomas y la gente flipa, se queda loca. Fue algo distinto. Es como me gustaba jugar al fútbol, hacer cosas distintas y hacer disfrutar a la gente, pero yendo siempre hacia delante, buscando el gol.

 

Eras de esos futbolistas que disfrutaban jugando.

No sé el motivo en especial pero siempre he tenido preocupación por el público, por la gente que me iba a ver y a apoyar. Yo también fui un aficionado y me gustaba ir a disfrutar, no solo con los jugadores de mi equipo, sino que disfrutaba con los que hacían cosas bonitas. Yo, como tenía esta calidad, procuraba que el público se lo pasara bien.

 

 

Lo que yo hacía en el campo... cómo no me va a echar de menos la gente

 

Hay quien dice que si te hubieras tomado el fútbol más en serio, habrías sido el mejor del mundo.

No ganas una Liga con el Deportivo si no eres regular, jamás, pero no se puede hacer magia todos los días (se ríe). El fútbol no es tan fácil. Hay días que uno está más inspirado que otros. Nunca en mi vida pensé en ser el mejor del mundo, jamás pasó por mi cabeza. No era algo que yo buscara y no me importaba nada. La gente que jugó conmigo, mis compañeros, sí saben la clase de futbolista que he sido, el compromiso que tenía, cómo peleaba en los entrenamientos y en los partidos porque para mí era fundamental ganar. La gente habla mucho y dicen que si yo hubiera jugado en el Barça o en el Real Madrid... pero no cambio mi título de Liga con el Depor por haber jugado en el Barça o en el Madrid.

 

En A Coruña eres casi un Dios.

Bueno, las últimas veces que he estado allí la gente nos echa de menos principalmente por el mal momento que vive el Depor actualmente. Nosotros vivimos momentos maravillosos y el fútbol que yo jugaba, lo que hacía en el campo... cómo no me va a echar de menos la gente. Si a lo mejor te están viendo todos los días, todas las semanas, no te dan el valor que tienes, pero cuando uno se va, echan la vista atrás y dicen, ‘joder, cómo disfrutamos del fútbol con este’ (risas). Yo me quedo muy contento porque viví aquella época de manera muy intensa, me encantaba la gente y he disfrutado mucho de A Coruña, entonces intenté hacerlo lo mejor posible.

 

¿Con qué compañero te sentías más cómodo en el verde?

Depende de la situación. Por ejemplo, Tristán tenía una calidad impresionante, era un jugador diferente y nos llevábamos bien dentro y fuera del campo, pero la conexión que yo tenía con Makaay era única porque nos entendíamos muy bien. Hacía los movimientos para que yo le pusiera el balón perfecto y tenía una finalización impresionante. Por otro lado, en el medio del campo tener a Mauro Silva ahí detrás hacía que me quedara más tranquilo porque siempre robaba el balón y me pasaba, me buscaba porque ya teníamos esa conexión. También me entendía muy bien con Fran, cambiábamos de posición... qué calidad tenía. Es que eran jugadores muy buenos. Por ejemplo, Manuel Pablo llegaba con una fuerza, una calidad de juego, de velocidad. Teníamos a Donato y Naybet, que eran impresionantes, con muchísima calidad técnica y personalidad. Romero jugaba mucho. Flávio, que tenía una fuerza impresionante y defendía y atacaba. Víctor también era un muy buen jugador, que empezó de mediapunta y luego jugó por la derecha. Después vino Valerón, que me encantaba su fútbol y quería jugar con él. Creo que si hubiéramos jugado más veces juntos, le habríamos dado mucho al Depor...

 

Si Valerón y yo hubiéramos jugado más veces juntos, le habríamos dado mucho al Depor

 

¿Con qué rabia viviste aquellos derbis con el Celta?

No es que le tuviera rabia, pero vivía mucho en la calle con los amigos, no me quedaba en casa, así que sabía lo que significaba la rivalidad para la gente de A Coruña. Además, el Celta en esos momentos era un equipo muy bueno, así que en los derbis había una gran rivalidad y yo tenía una motivación muy grande. Me expulsaron en la victoria por 1-0 con gol de Turu Flores la temporada que ganamos la Liga, con todo ese follón con Mostovoi y Karpin... Fue un placer jugar contra ellos porque eran futbolistas del más alto nivel.

 

¿Crees que el cabezazo a Irureta dañó tu imagen?

Es la gente la que tiene que opinar si me perjudicó o no. Siempre digo que no me arrepiento de las cosas que hago porque yo no estoy loco. Tuve un motivo para hacerlo, pero me lo quedé para mí. La gente del club se enteró del motivo, los que estaban en el campo lo saben. Y aunque nunca voy a decirle a ningún jugador joven que está empezando que haga esto, pero en aquel momento tuve un motivo para hacerlo.

 

¿Puedes decírnoslo?

A ver, son situaciones que pasan en el momento, entonces no puedo decir que me arrepienta porque si volviera a suceder todo de la misma manera, igual volvía a repetirlo (se ríe).

 

Si volviera a suceder todo de la misma manera con Irureta, igual volvía a repetirlo

 

¿Hablaste con él desde aquello?

Algunas veces hablábamos, pero muy poco. Nunca tuve mucha relación con él porque era un entrenador muy cerrado y no hablaba mucho. Lo que yo pienso es que el equipo podía haber conseguido más cosas. No es una crítica, pero fuera de casa siempre le veía muy comedido. No buscaba ganar los partidos y eso me incomodaba mucho, pero como entrenador lo respeto, ganó una Liga. Y aunque yo no compartía sus ideas, las tenía que cumplir.

 

Es decir, que podíais haber ganado algún título más.

Sí, pero como persona no tengo nada contra él. Era muy calmado y no nos molestaba mucho, nos dejaba tranquilos. Una de las cosas buenas que tenía era eso, que algunas cosas que hacíamos que no estaban bien, hacía como que no pasaba nada (risas). Tampoco me quedé contento de hacer aquello con Irureta. 

martes, 5 de julio de 2022

LA PORTADA DEL DXT