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miércoles, 9 de enero de 2019
EL DEPOR VULNERABLE A DOMICILIO
El Deportivo cerrará el sábado la primera vuelta de LaLiga 1/2/3 lejos de Riazor, precisamente su talón de Aquiles esta temporada, ya que los blanquiazules tan solo han sido capaces de sumar el 40 % de los puntos que han disputado a domicilio.
Con doce puntos de los 30 que ha jugado fuera de su estadio hasta el momento, la escuadra herculina luce los peores registros como visitante en sus tres últimas participaciones en Segunda División.
Tanto en la temporada 2013-14, con Fernando Vázquez al frente del banquillo coruñés, como en la campaña 2011-12, en la que José Luis Oltra dirigió a la escuadra herculina, los deportivistas cerraron la primera vuelta de la Liga con mejores números de los que reflejan en el presente curso.
En ambas ocasiones, el Depor disputó diez encuentros lejos de Riazor cuando la competición alcanzó el ecuador, mientras que esta temporada sellará la primera mitad del campeonato con once partidos a domicilio, lo que significa que los pupilos de Natxo afrontarán una cita más como locales en la segunda vuelta.
‘Garantía Vázquez’
Con Fernando Vázquez, el Depor explotó al máximo sus virtudes lejos de Riazor. De hecho, el buen rendimiento a domicilio fue la clave del ascenso a Primera en la campaña 2013-14, ya que aquel equipo sumó más puntos como visitante que como local.
Los herculinos cerraron la primera vuelta de la Liga con 19 puntos de 30 posibles, lo que significa que se enfundaron el 63,33 % de los que disputaron lejos de su feudo.
Dos campañas antes, con José Luis Oltra como ‘director de la orquesta’, la filosofía fue bien distinta, pero aun así los números como visitante fueron mejores a los que exhibe el Depor actual.
Con Fernando Vázquez, el Depor explotó al máximo sus virtudes lejos de Riazor. De hecho, el buen rendimiento a domicilio fue la clave del ascenso a Primera en la campaña 2013-14, ya que aquel equipo sumó más puntos como visitante que como local.
Los herculinos cerraron la primera vuelta de la Liga con 19 puntos de 30 posibles, lo que significa que se enfundaron el 63,33 % de los que disputaron lejos de su feudo.
Dos campañas antes, con José Luis Oltra como ‘director de la orquesta’, la filosofía fue bien distinta, pero aun así los números como visitante fueron mejores a los que exhibe el Depor actual.
Aquel bloque basó su regreso a la categoría de oro en su fortaleza en Riazor, donde el equipo coruñés se mostró prácticamente inexpugnable. Fuera de casa, por el contrario, lució unos registros bastante discretos, ya que consiguió el 46,66 % de los puntos en juego en la primera vuelta. VIA IG.
lunes, 7 de enero de 2019
EL DEPOR LLEGA TARDE
El Depor ‘llegó tarde’ a la victoria y se tuvo que conformar con un empate que el Lugo saboreó como un triunfo ya que acabó el partido con nueve futbolistas y utilizando todas las armas a su favor para conseguir que el marcador no variase en Riazor desde el inicio.
El entrenador deportivista dejó en el banquillo a Quique, uno de los máximos realizadores de la categoría, apostando por una dupla formada por Carlos Fernández, que regresaba tras lesión, y Borja Valle, que de esta manera adquiría continuidad en el once.
El Depor asumió su papel de local y favorito en el inicio del encuentro ante un Lugo muy bien posicionado, bien replegado y, sobre todo, poco contemplativo a la hora de realizar faltas. De esa manera, los de Monteagudo trabaron el choque al equipo herculino, no dejando trenzar jugadas a los blanquiazules.
Las llegadas al área del equipo lucense eran poco claras, a balonazos, aun así, el cuadro rojiblanco jugaba prácticamente encerrado en su área, sufriendo, pero el Depor no era capaz de mostrar claridad y lucidez en la superioridad.
Sin embargo fue el equipo visitante el que disparó a puerta por primera vez en todo el encuentro. Lo hizo en el minuto 15 de partido en una jugada de contraataque, con rebote incluido, que atajó sin problemas Dani Giménez. Con esta acción el Lugo se quitó la presión de encima y pasó de dominado a dominador en la siguiente fase de partido, con una buena contra que Marí mandó a córner.
Consiguió equilibrar la balanza de disparos Edu Expósito, en el minuto 21, en una acción elaborada del ataque blanquiazul pero el meta, Juan Carlos, estuvo atento a la acción.
Corría la mitad de la primera parte y el equipo de Natxo se adueñaba de nuevo del choque. Sin embargo duró poco esa ‘propiedad’, porque de nuevo el Lugo trabó el envite e impidió a los coruñeses jugar su mejor fútbol. De hecho, fueron minutos soporíferos hasta que, en el 34, Carles Gil mandaba la pelota al palo en la jugada más preclara del cuadro local.
Tuvo otra el Depor, en el 43, después de un control perfecto de Carles Gil en el área lucense pero Juan Carlos parecía tener un imán para que todos los balones se fuesen a sus guantes. Con el conjunto de Natxo intentando romper el marcador, aunque con poco ritmo, y el Lugo defendiendo con sus armas, se llegó al descanso con empate sin goles.
Segunda parte
Tan pronto como se reanudó el choque el Depor pudo poner tierra de por medio pero un disparo de Edu Expósito fue relpelido por un excelente Juan Carlos.
Tan pronto como se reanudó el choque el Depor pudo poner tierra de por medio pero un disparo de Edu Expósito fue relpelido por un excelente Juan Carlos.
No cambió demasiado el planteamiento general del partido. El Lugo se defendía como mejor entendía y el Depor llegaba de vez en cuando pero sin continuidad y, sobre todo, con poca intensidad.
Aparecía de vez en cuando Carles Gil, como en el 52, cuando disparaba a puerta y la pelota se marchaba a poca distancia del palo. Es evidente que si alguien merecía ir ganando, era el Depor, pero los argumentos eran, por el momento, pocos, a punto de llegar a la hora de encuentro. Por momentos parecía que algunos futbolistas venía de una ‘comilona’ de Reyes y tenían la digestión pesada, mientras que al Lugo le iba genial de esta manera.
Ni en las jugadas a balón parado, en las que siempre se saca algo positivo, estaba ágil el equipo herculino, esperando demasiado para rematar, buscando lo imposible en el área, sobre todo por la lentitud... Hacía falta algo más para romper el partido a favor de los coruñeses.
Naxto miró al banquillo y cambió al ‘cerebro’ del equipo. Fede Cartabia entro en el terreno de juego por Carles Gil. Justo después un pequeño fallo de Dani Giménez estuvo a punto de costar caro, pero la pelota acabó en córner y en un trallazo que detuvo el meta coruñés con toda sobriedad.
Mientras tanto, el Lugo quitaba un delantero para reforzar el medio del campo con el coruñés Carlos Pita, recibido en Riazor con una ovación. Los papeles de ambos estaban sobre la mesa. Al equipo lucense le valía el empate y pondría una muralla enfrente que ni la romana. El Depor necesitaba un gol para deshacer la igualada. A falta de 20 minutos el Lugo se quedaba con diez por la expulsión de José Carlos, lo que daba algo de esperanza a los blanquiazules.
Tuvo varias ocasiones mientras el Lugo se defendía con uñas y dientes. Con Quique y toda la artillería en el campo lo intentó el Depor en los minutos finales. En el 88 cantaba el gol Riazor tras un cabezazo de Carlos Fernández a centro de Caballo pero Juan Carlos hacía un paradón de antología. El resto fue ‘lo esperado’. El Lugo fue matando el partido con sus armas, el colegiado descontó menos de lo que debiera y el Depor volvió a perder dos puntos en Riazor. VIA IG.
sábado, 5 de enero de 2019
CARLOS FERNÁNDEZ YA TIENE EL ALTA MEDICA Y PUEDE JUGAR MAÑANA
El Deportivo recupera toda la pólvora para el partido ante el CD Lugo. Ayer recibió el alta médica el delantero Carlos Fernández, que ha superado la lesión muscular que le había impedido estar a disposición de Natxo González en los tres anteriores encuentros de la temporada. Un buen regalo de Reyes para el técnico deportivista y el equipo blanquiazul.
Carlos ha aportado siete goles al Deportivo en los doce encuentros que ha disputado, todos ellos como titular desde que fue incorporado cedido por el Sevilla.
El punta andaluz se mantiene como el segundo máximo goleador blanquiazul por detrás de Quique González (lleva diez) y es el que más ha mojado delante de la afición de Riazor, ya que las siete dianas que ha logrado las anotó jugando como local: le marcó uno al Málaga, Reus, Oviedo y Osasuna y la única vez que pasó de un tanto alcanzó los tres, ante el Elche, precisamente en un partido en el que el Deportivo tenía la baja de Quique González por sanción.
Pese a haberse perdido los últimos tres encuentros sigue siendo el deportivista que más remates ha hecho esta temporada, un total de 35. En la categoría de plata, hasta esta jornada, solo le superan Enric Gallego (Extremadura), Aitor (Rayo Majadahonda), Gustavo Blanco (Málaga), Juan Muñoz (Alcorcón) y Sory Kaba (Elche). Eso sí, a solo dos remates tiene a Quique González. Entre uno y otro, Pombo, del Zaragoza.
El vallisoletano ha rematado a portería (entre los tres palos) más veces que el sevillano (18 a 16), y ambos han dado una asistencia.
De los goles de Carlos, cinco han llegado con el pie izquierdo, uno con el derecho y otro con la cabeza.
Quique ha marcado nueve con el pie izquierdo, uno con el derecho y tres de penalti (Tenerife, Granada y Zaragoza).
Los dos se habían consolidado como pareja ofensiva, y además como la más letal de la categoría, hasta la lesión de Carlos, que abrió las puertas del once a Borja Valle.
El berciano ha disputado nueve encuentros, cinco como titular, y ha aportado al Deportivo cuatro goles. A Valle le pasaron factura en el primer tramo de la temporada una lesión muscular (en el partido de Tenerife) y su expulsión en el encuentro con el Córdoba. El Comité de Competición le
castigó con cuatro partidos y Natxo le ‘impuso’ otro más cuando ya estaba disponible.
Tras la lesión de Carlos, rentabilizó su titularidad ante el Numancia y el Zaragoza con un tanto en cada encuentro y no pudo ver portería, como el resto del equipo, ante el Cádiz antes del parón navideño.
La recuperación del andaluz obligará a Natxo a elegir pareja para Quique en el choque con el Lugo. Lo normal es que dé continuidad a Borja Valle porque Carlos Fernández sale de una lesión.
Condenado al ostracismo se ha visto el otro delantero del equipo, el más diferente a los otros tres: Christian Santos. Esta semana ha tenido una
lumbalgia de la que ya se ha repuesto, pero en las dos anteriores citas de la temporada fue descartado por decisión técnica. Santos es más rematador, un delantero de área, mientras que los otros tres van más al espacio. Cualquiera de ellos sería titular en casi todos los equipos de Segunda.VIA IG.viernes, 4 de enero de 2019
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