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martes, 3 de abril de 2018
LA PARROQUIA BLANQUIAZUL ESTALLA CONTRA CLARENCE SEEDORF

Los más de 27.000 socios del RC Deportivo no se muerden la lengua a la hora de valorar las palabras del actual técnico blanquiazul, Clarence Seedorf, en las que solicita que el aficionado que no crea en la posibilidad de derrotar al Málaga el próximo viernes haga un ejercicio de autocrítica.
Satisfecho por la imagen del club en el estadio Wanda Metropolitano del pasado domingo, donde su equipo dio la cara a pesar de la nueva derrota 1-0 ante el Atlético, el holandés volvió a repetir que el equipo se encuentra en el buen camino.
Satisfecho por la imagen del club en el estadio Wanda Metropolitano del pasado domingo, donde su equipo dio la cara a pesar de la nueva derrota 1-0 ante el Atlético, el holandés volvió a repetir que el equipo se encuentra en el buen camino.
A pesar de que solo restan 24 puntos en juego y que la desventaja sobre los puestos de permanencia en Primera es de 8 en estos momentos, el técnico solicita el mismo optimismo que la grada parece haber perdido debido a unas estadísticas y resultados que han hundido al club en la tabla clasificatoria. En efecto, solo un milagro parece ser capaz de salvar al Depor del descenso a Segunda División.
Los peñistas blanquiazules consultados por este diario han sido unánimes acerca del carácter inoportuno de las palabras de Seedorf en rueda de prensa del domingo.
Un deportivista incondicional como Albino Cores, presidente de la peña ‘Perla de Arousa’, habla sin tapujos sobre el rendimiento de Seedorf al frente del RC Deportivo.
“Este tío é un vendedor de fume; non tiña que estar no equipo porque ademáis en cada rolda de prensa estase rindo da afección deportivista. Segundo as estadísticas é o peor adestrador que tivo o Deportivo en Primeira”, al tiempo que califica sus números esta campaña de “auténtica vergonza”.
En la misma línea de pensamiento se manifiesta Manu Fernández, cabeza visible de una agrupación coruñesa como la ‘Chaflán’.
“Criticar ou simplemente por en dúbida a esta afección, á do Deportivo, é meterse os dedos nos ollos; a nosa xente é a única que está á altura do esixido”, comenta.
Desde la agrupación ‘Rebumbio’ también se hace hincapié en la falta de tacto de Seedorf en un momento delicado para la historia del club. Su tesorera, Irene Santoandré, destaca que “Seedorf no está en la posición de exigir nada a la afición; ahora mismo es el único estamento del club que está a la altura”.
“Están agotando la paciencia de la grada, lo que menos necesita el club son estas declaraciones, que enfadan todavía más a la gente”, agregó.
Otro veterano y ferviente hincha ‘de toda la vida’ como José Suárez Fariña, presidente de ‘O Ventorrillo’, lanza un ‘recadito’ al actual entrenador.
“A veces calladito se está mejor; a la afición del Deportivo no se le puede pedir absolutamente nada más”, precisa.
Por último, el joven y siempre dinámico ‘fan’ deportivista Iván Beceiro, que lidera la agrupación ‘Mazaricos’ y también pertenece a la ‘Brigantium’, responde a Seedorf. “O primeiro que ten que facer autocrítica é el, está moi perdido. Seguimos igual e con moita distancia que recurtar”, concluyó.VIA IG.
lunes, 2 de abril de 2018
LO UNICO QUE VALE AHORA SON LOS PUNTOS - MERECERLO YA NO SIRVE

En otras circunstancias, todos aplaudiríamos el partido del Deportivo en el Metropolitano a pesar de la derrota. Sacó orgullo e hizo méritos para regresar con algún botín, pero es demasiado tarde ya para recompensar sensaciones positivas. Lo único que le vale al conjunto coruñés son los puntos y por eso la situación es aun más delicada por el empate del Levante.
Una vez más, sequía en ataque a pesar de las ocasiones que fue capaz de generar y circunstancias en contra para tumbarle. El Atlético le ganó con un penalti muy riguroso, de los que no se suelen pitar, con una gran actuación de Saúl Ñíguez en su caída en el área para convencer al asistente. Fue así como el segundo clasificado de LaLiga doblegó al penúltimo, que está inmerso ya en la peor serie de partidos sin ganar de toda su historia.
Seedorf reforzó el centro del campo y apostó las transiciones rápidas en ataque con los pases de Çolak y la velocidad de Lucas Pérez. Mosquera fue el ancla por delante de la defensa, con Guilherme a su derecha, Muntari a la izquierda y el turco y Adrián como enlaces con la punta del ataque, que estuvo en manos del ‘7’ blanquiazul.
El Deportivo buscó el gol en el Wanda Metropolitano. Arrancó el partido con hambre, con carácter, con la ilusión de romper su serie negativa. Cedió, eso sí, cinco saques de esquina en los primeros dieciséis minutos. Le costó defenderlos, pero no lo pagó.
Enfrente tenía a un rival muy diezmado por las bajas, con Gameiro y Correa como dupla ofensiva y el debutante Carlos Isaac en el lateral derecho. Ese perfil fue el que buscaron Luisinho, Lucas Pérez e incluso Muntari para hacerle daño al Atlético.
Los blanquiazules dieron sensación de peligro cada vez que cruzaron el centro del campo. Probablemente fue el partido con mayor lucidez de los deportivistas con el balón en su poder. Çolak vio y creó y Lucas puso velocidad, desmarque y lucha, pero se topó una vez más con la mala suerte que le ha acompañado en su regreso al Deportivo. Lleva una vuelta completa sin marcar, casi 1.700 minutos de sequía.
La moral, el animo y la confianza del delantero de Monelos están bajo mínimos. Oblak le sacó con el pie un mano a mano a los 20 minutos tras un pase en largo de Çolak que se tragó Savic. Lucas estuvo atento al error del defensa rojiblanco y se llevó el esférico para quedarse solo ante el portero, pero falló en el momento decisivo.
La respuesta del Atlético fue inmediata con un disparo de Correa desde la frontal del área, muy centrado, que atajó sin problemas Rubén.
El Deportivo tenía hambre, quería aferrarse a ese hilo casi imperceptible del que depende la permanencia. Volvió a intentarlo Lucas, esta vez de cabeza a centro de Luisinho y nuevamente se encontró con Oblak.
Los blanquiazules habían tenido dos ocasiones claras para ver puerta, para poner el partido a su favor en el inexpugnable campo del Atlético en Liga (sí perdió partidos en el Metropolitano en Champions y Copa del Rey). Acababan de superar la primera media hora con muy buenas sensaciones y fue ahí, a doce minutos para el descanso, cuando aparecieron un partido más esas circunstancias que nunca caen a favor. Esta vez en forma de un penalti muy riguroso que el árbitro señaló a instancias de su asistente. Mosquera defendió mal y agarró a Saúl, que teatralizó la caída en el área al intentar rematar un centro. Gameiro ejecutó la pena máxima y engañó a Rubén. Castigo excesivo para un Deportivo que había dado la cara sin importarle el escenario ni el rival.
Más incluso cuando Mosquera dispuso de la opción de quitarse la espina del penalti con un cabezazo en un saque de esquina en el que tenía todo a su favor para marcar. Su remate, sin embargo, se marchó fuera. Habría sido el 1-1 a seis minutos para el descanso.
Le gustó el primer periodo a Seedorf y nada retocó en el descanso el técnico holandés. El Deportivo siguió poniéndole corazón, aunque ya se vio en otras ocasiones que eso no es suficiente. Hace falta mucho más que eso en Primera División.
Saúl tuvo la ocasión de ampliar la renta para el Atlético a los 15 minutos de la reanudación, pero entre el poste y Rubén Martínez lo evitaron.
Una vez más, sequía en ataque a pesar de las ocasiones que fue capaz de generar y circunstancias en contra para tumbarle. El Atlético le ganó con un penalti muy riguroso, de los que no se suelen pitar, con una gran actuación de Saúl Ñíguez en su caída en el área para convencer al asistente. Fue así como el segundo clasificado de LaLiga doblegó al penúltimo, que está inmerso ya en la peor serie de partidos sin ganar de toda su historia.
Seedorf reforzó el centro del campo y apostó las transiciones rápidas en ataque con los pases de Çolak y la velocidad de Lucas Pérez. Mosquera fue el ancla por delante de la defensa, con Guilherme a su derecha, Muntari a la izquierda y el turco y Adrián como enlaces con la punta del ataque, que estuvo en manos del ‘7’ blanquiazul.
El Deportivo buscó el gol en el Wanda Metropolitano. Arrancó el partido con hambre, con carácter, con la ilusión de romper su serie negativa. Cedió, eso sí, cinco saques de esquina en los primeros dieciséis minutos. Le costó defenderlos, pero no lo pagó.
Enfrente tenía a un rival muy diezmado por las bajas, con Gameiro y Correa como dupla ofensiva y el debutante Carlos Isaac en el lateral derecho. Ese perfil fue el que buscaron Luisinho, Lucas Pérez e incluso Muntari para hacerle daño al Atlético.
Los blanquiazules dieron sensación de peligro cada vez que cruzaron el centro del campo. Probablemente fue el partido con mayor lucidez de los deportivistas con el balón en su poder. Çolak vio y creó y Lucas puso velocidad, desmarque y lucha, pero se topó una vez más con la mala suerte que le ha acompañado en su regreso al Deportivo. Lleva una vuelta completa sin marcar, casi 1.700 minutos de sequía.
La moral, el animo y la confianza del delantero de Monelos están bajo mínimos. Oblak le sacó con el pie un mano a mano a los 20 minutos tras un pase en largo de Çolak que se tragó Savic. Lucas estuvo atento al error del defensa rojiblanco y se llevó el esférico para quedarse solo ante el portero, pero falló en el momento decisivo.
La respuesta del Atlético fue inmediata con un disparo de Correa desde la frontal del área, muy centrado, que atajó sin problemas Rubén.
El Deportivo tenía hambre, quería aferrarse a ese hilo casi imperceptible del que depende la permanencia. Volvió a intentarlo Lucas, esta vez de cabeza a centro de Luisinho y nuevamente se encontró con Oblak.
Los blanquiazules habían tenido dos ocasiones claras para ver puerta, para poner el partido a su favor en el inexpugnable campo del Atlético en Liga (sí perdió partidos en el Metropolitano en Champions y Copa del Rey). Acababan de superar la primera media hora con muy buenas sensaciones y fue ahí, a doce minutos para el descanso, cuando aparecieron un partido más esas circunstancias que nunca caen a favor. Esta vez en forma de un penalti muy riguroso que el árbitro señaló a instancias de su asistente. Mosquera defendió mal y agarró a Saúl, que teatralizó la caída en el área al intentar rematar un centro. Gameiro ejecutó la pena máxima y engañó a Rubén. Castigo excesivo para un Deportivo que había dado la cara sin importarle el escenario ni el rival.
Más incluso cuando Mosquera dispuso de la opción de quitarse la espina del penalti con un cabezazo en un saque de esquina en el que tenía todo a su favor para marcar. Su remate, sin embargo, se marchó fuera. Habría sido el 1-1 a seis minutos para el descanso.
Le gustó el primer periodo a Seedorf y nada retocó en el descanso el técnico holandés. El Deportivo siguió poniéndole corazón, aunque ya se vio en otras ocasiones que eso no es suficiente. Hace falta mucho más que eso en Primera División.
Saúl tuvo la ocasión de ampliar la renta para el Atlético a los 15 minutos de la reanudación, pero entre el poste y Rubén Martínez lo evitaron.
El Deportivo estaba con vida ante el Atlético y Seedorf buscó alas en el banquillo con la entrada de Borja Valle por Muntari. Simeone respondió al ataque, con Diego Costa por el lateral Carlos Isaac. Thomas pasó a la banda derecha. Los hombres de refresco de los dos equipos fueron protagonistas en las siguientes acciones, especialmente el deportivista. El berciano se encontró con la oposición de Godín al rematar un centro de Adrián López desde la banda izquierda y, minutos después, perdió la posibilidad de quedarse solo ante Oblak por buscar la pierna derecha y permitir que Lucas Hernández le arrebatara el cuero.
El Deportivo siguió intentando sumar un punto en el Metropolitano. El técnico dio entrada en la recta final a Bakkali, que sustituyó a Çolak, pero el belga estuvo demasiado lento y fallón. A falta de diez minutos se entretuvo tras recibir un pase de Lucas Pérez y disparó fuera y poco después, de primeras, mandó el balón muy desviado.
El Deportivo mereció más en su primer partido en el Metropolitano, pero allí firmó su duodécima visita consecutiva al Atlético con derrota y la séptima sin marcar.
Ya son quince encuentros seguidos sin ganar esta temporada, la peor serie de todas sus participaciones en Primera División. El próximo viernes, los dos últimos del campeonato se citan en el estadio de Riazor con sus vidas apunto de agotarse.VIA IG.
domingo, 1 de abril de 2018
UN SUEÑO LLAMADO WANDA
Acuciado por la necesidad, el RC Deportivo debe reinventarse esta tarde-noche en su primera visita al estadio Wanda Metropolitano del Atlético de Madrid.
A ocho puntos de los puestos de la permanencia —después del empate de ayer del Levante en Montilivi— y con solo 20 unidades en 29 jornadas, los herculinos deben apurar sus opciones de permanencia y para ello tienen que desafiar a la lógica en campo del segundo clasificado en la Liga, un cuadro ‘colchonero’ al que no consiguen tumbar en su feudo desde la campaña 99-00 —título herculino y descenso madrileño—.
El RC Deportivo no logra sumar de tres en tres desde hace 14 jornadas —igualando su peor registro histórico—, concretamente desde el 9 de diciembre de 2017 ante el Leganés en Riazor (1-0).
A pesar de la leve mejoría defensiva experimentada con Clarence Seedorf, los blanquiazules solo han cosechado tres puntos de los 21 posibles bajo la batuta del holandés, hundiéndose todavía más en la tabla clasificatoria.
Al menos, el máximo responsable técnico deportivista recupera para esta contienda a buena parte de sus ‘pesos pesados’, jugadores como Sidnei, Luisinho, Lucas Pérez, Andone o Muntari, que han conseguido salir de sus lesiones a tiempo.
Una de las reincorporaciones más necesarias ha sido la del lateral izquierdo portugués, puesto que su relevo específico, el catalán Fernando Navarro, está sancionado por acumulación de cartulinas amarillas.
Así pues, siempre con Rubén Martínez bajo palos, la defensa estará integrada por la dupla Albentosa-Sidnei en el eje central, flanqueados por Juanfran en la derecha y por Luisinho en la siniestra.
En el centro del campo, el míster holandés tratará de encontrar el rumbo con su rombo; Mosquera entrará en el once como ancla, con Guilherme en la derecha y Muntari en la izquierda.
La mediapunta será para un exatlético como Adrián López, mientras que la punta de lanza recaerá en un binomio lánguido como en conformado por Lucas Pérez y Andone.
De su grado de inspiración en las a priori pocas llegadas sobre el marco de un cerrojo como Oblak dependerá el signo del partido para un Depor que no podrá disponer por lesión de Bóveda, Borges, Fede Cartabia y Fede Valverde.
En el banco de la suplencia aguardarán su turno hombres como Carles Gil, Bakkali o Borja Valle, integrantes de una lista de 19 hombres de la que debe caerse un descarte.
Enfrente, el club herculino se topará con un Atlético de Madrid plagado de ausentes —Simeone dispone de solo trece jugadores del primer equipo— y que ha tenido que recurrir a su filial para completar la nómina de convocados con cinco canteranos.
El Atlético tendrá ausencias importantes como las de los sancionados Griezmann y Vitolo o los lesionados Filipe, Juanfran, Giménez y Vrsaljko.
Aunque no desea perder de vista al líder Barcelona, el equipo rojiblanco tampoco arriesgará con Diego Costa, renqueante tras el duelo de España ante Argentina, que inicialmente será suplente en el Wanda, en donde el Atlético ha encadenado siete triunfos, entre Liga y Liga Europa.VIA IG.
miércoles, 28 de marzo de 2018
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