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domingo, 26 de septiembre de 2010

DEPOR Y ALMERIA NO CONOCEN LA VICTORIA












portivo y Almería son dos de los tres equipos, junto al Zaragoza, que aún no conoce la victoria esta temporada. De tal modo que se puede calificar de partido de urgencias el que dirimirán blanquiazules y rojiblancos en el estadio de Riazor.
Desde la temporada 68-69 no tiene una racha tan negativa el Deportivo en un inicio de Liga. Otra estadística que refleja el mal momento de los coruñeses es que sólo ha logrado una victoria en los últimos diecisiete partidos oficiales. Fue, en concreto, el penúltimo encuentro liguero de la pasada temporada frente al Mallorca.
Lotina volverá a tener bajas importantes para afrontar el choque: Aranzubía, Urreta, Míchel, de larga duración, Riki y Pablo Alvarez.
La nota positiva es la vuelta de Juan Carlos Valerón y la primera convocatoria del noruego Rindaroy, que tiene opciones de relevar a Morel en el puesto de lateral izquierdo.
Con respecto al partido del pasado jueves, que acabó con derrota en Villarreal, el técnico deportivista volverá a contar con Guardado en el equipo titular y duda entre el joven Dioni o Adrián para la punta de ataque, con más posibilidades para este último.
En el Almería la paciencia parece que se agota, al menos así lo atestiguan las declaraciones del presidente Alfonso García tras la derrota ante el Levante: "La plantilla es mejor de lo que se ve en el campo".
Juan Manuel Lillo necesita más que nunca ofrecer una buena imagen en Riazor y, si es posible, con los tres puntos en el bolsillo. Si esto no se produce, el técnico podría vivir su último partido dirigiendo al conjunto almeriense.
La principal novedad es la vuelta de Marcelo Silva y la ausencia de Vargas, con molestias en el cuádriceps. También se pierden el partido por lesión Pellerano y Nieto.

JUGANDOSE EL PUESTO










Depor y Almería comparten angustias. Ninguno sabe lo que es ganar, están en descenso y sólo un punto les separa en la clasificación. Sin embargo, las consecuencias de una derrota esta tarde serían muy diferentes. En A Coruña se encenderían las luces de alarma, sobre todo porque la próxima jornada toca visitar el Santiago Bernabéu. Las críticas y la palabra descenso zumbarían alrededor de la cabeza de Lotina, pero nada más. Sin embargo, Juanma Lillo perdería la suya sin remisión.

La guillotina espera al técnico del Almería y está tan afilada que por la capital andaluza ya circula la habitual lista de sustitutos. Marcelino, Manzano, Mendilibar... pero sobre todo un nombre: Manolo Jiménez. El juicio tendrá lugar en Riazor, que tampoco está para muchas bromas con su equipo, que está firmando el peor arranque en Liga de las últimas cuatro décadas.

LAS DUDAS DE LO TINA Y DE LILLO














En las cuatro primeras jornadas de Liga, Lillo no ha repetido equipo ni sistema. El técnico almeriense, que hoy tampoco repetirá once, duda con el sistema que dispondrá en Riazor. En esta ocasión, y tras varios experimentos, Lillo se debate entre disponer un 4-3-3 o bien apostar por un más arriesgado 3-4-3. En el banquillo contrario, Lotina tiene más claro el esquema, que como desde el inicio de Liga será un 4-3-2-1. Al igual que su colega, el de Meñaka tampoco ha repetido once, aunque en su caso las lesiones han tenido mucho que ver. Lotina parece tener claro el equipo con una única duda: el lateral izquierdo. Su apuesta se llama Morel, pero la carga de partidos podría hacer que hoy debute el noruego Rindaroy. Ambos tienen opciones de ser titulares, pero el que no sea elegido podría irse a la grada.

MICHEL DE ALTA HOSPITALARIA













El centrocampista del Deportivo Míchel recibió esta tarde el alta hospitalaria en el Hospital USP Santa Teresa de A Coruña tras haber sido sometido ayer viernes a primera hora de la tarde a una artroscopia en su rodilla derecha.


El futbolista, al que se le practicó una sutura meniscal, estará de baja entre cuatro y seis meses. En una primera etapa, estará un mes con una rodillera para inmovilizar la rodilla.

sábado, 25 de septiembre de 2010

ENTREVISTA A SAUL

















¿Tuvo que esperar más de lo que pensaba para jugar su primer partido oficial como titular con el Deportivo?
Por fin ha llegado ese fruto que tanto esperaba, que es el que todos queremos y más contra un gran equipo como el Villarreal. Para ser mi primer partido como titular, estoy contento con lo que hice. La pena es que no nos acompañó el resultado.

Cuando Lotina le dejó fuera de las convocatorias contra el Sevilla y el Getafe, a muchos les pilló por sorpresa esa decisión...
Todo el mundo pensaba que iba a empezar jugando, pero yo sabía que no iba a ser fácil. En el primero de los dos partidos no fue una sorpresa.

¿Por qué?
Uno tiene que ser sincero y reconocer cuando está mejor o peor. En la semana del partido contra el Sevilla no me entrené muy bien y sabía que me podía quedar fuera. El siguiente partido sí que esperaba volver, pero hay que aceptar lo que diga el entrenador. Si te manda a la grada, te toca y ya está.

¿Uno le da muchas vueltas a la cabeza cuando se ve en una situación así?
Es duro ver que te quedas dos semanas fuera de la convocatoria. En el momento te da un bajón, porque quieres ayudar, participar y estar en el equipo, pero igual que me pasó a mí, le está pasando a otros compañeros. Es ley de fútbol. La temporada es larga y va a haber oportunidades. Estoy convencido de que voy a terminar jugando muchos minutos. Nunca tuve ningún miedo en ese sentido, aunque siempre te gusta estar en todas las convocatorias y jugar.

¿En qué nivel de forma se vio contra el Villarreal?
Me sentí bien, sobre todo en defensa, que es lo que más tengo que trabajar y mejorar. En eso estuve bien, ayudando en todo momento y cerrando las líneas de pase.

¿Y en ataque?
También acabé contento, pero más en la segunda parte. En algunos momentos tocamos el balón, pero lejos de la portería y eso no me ayuda. Soy un jugador al que le gusta encarar y centrar, pero no había muchas posibilidades.

viernes, 24 de septiembre de 2010

PENSAMIENTOS DE LOTINA














El técnico del Deportivo, Miguel Ángel Lotina, dijo al finalizar el choque que "tenemos que saber aguantar la presión de estar con los equipos de abajo, lo que tienen tres, cuatro ó cinco puntos. El que no aguante se va a Segunda. El fútbol es presión y hay que soportarla en esta racha". afirmó. "Ahora tenemos que seguir trabajando, la realidad es que hay que apechugar", comentó el entrenador blanquiazul sobre la situación del equipo en la clasificación.
Con respecto al partido, Lotina resaltó que sabían que "sin marcar", en Villarreal no ganaban. "Hemos tenido las mismas llegadas que ellos, pero hemos sido muy inocentes. Al portero no le hicimos cosquillas, fuimos muy blanditos", dijo acerca del ataque deportivista.
"El segundo tiempo me gustó más, pero no lanzamos ni un disparo con mala leche", aseguró el técnico con respecto a la falta de pegada de los coruñeses. Sí se marchó contento con un aspecto, que se "movió bien el balón".
El entrenador no cree que no hiciese demasiadas variaciones en el once: "Tampoco fueron tantos. Además, Laure estuvo muy entonado, para mí fue uno de los mejores".

UN UNICO GOL UNDE AL DEPORTIVO

















Un único gol de Nilmar, el artillero del Villarreal, fue suficiente para que el Deportivo encajase la primera derrota de la temporada y ahora mantenga a cero en la clasificación únicamente el casillero de victorias. Mereció más el equipo coruñés, que mandó en la primera mitad del acto inaugural del encuentro; sin embargo el gol del brasileño lo dejó a merced de los locales, que no supieron sentenciar y se encontraron en la vuelta al campo con un cuadro blanquiazul en plan mandón, que se hizo dueño del balón y de todo el terreno de juego, excepto de la zona de remate, donde los amarillos se impusieron con claridad. Dominaron los deportivistas, con el riesgo de las contras que lo pudieron sentenciar, y llegaron al área contraria, pero les faltó lo ya habitual y básico: pegada. Lo que decide los partidos. Pese a las numerosas novedades. Es como los bravucones, amaga pero no pega.

La llegada del otoño trajo consigo algo más que una revolución en el once del Deportivo. Miguel Ángel Lotina cambió medio equipo con respecto al que salió de inicio frente al Getafe el pasado lunes —Laure, Juca, Juan Rodríguez, Desmarets y Saúl—, todos previsibles excepto el asturiano, ya que su presencia supuso que Guardado se quedase en el banquillo. Impensable antes del partido, pero ya lo había anunciado el técnico: habrá al menos un cambio por puesto. Vaya si los hubo. El haber jugado el pasado lunes y tener que hacerlo de nuevo pasado mañana influyó sobremanera en la decisión del entrenador vasco. La única duda que había antes de que el balón echase a rodar era saber dónde se ubicaba Juan Rodríguez. Todo se aclaró en nada, en menos de treinta segundos, cuando el malagueño galopó en ataque, por la banda izquierda, desde donde centró a Saúl, cuyo remate a cinco metros de la portería evitó Joan Capdevila enviando la pelota a córner.

Fue un comienzo prometedor. Parecía que, además, con continuidad, ya que a los doce minutos Saúl protagonizó por la derecha una acción similar en la que Musacchio corta antes de que llegue Desmarets. Incluso hubo una acción en el área en la que Juan Rodríguez recibe una patada en la cara del central amarillo, similar a la que supuso el segundo penalti el pasado lunes en Riazor. El cuadro coruñés tenía presencia en el campo y en el área del Villarreal. La referencia de Juan Rodríguez por detrás de Adrián surtía efecto. El malagueño llegó a todos los balones, por abajo y por arriba, y los movía con criterio a las bandas, pero el desgaste al que se vio sometido en tareas defensivas fue minando poco a poco sus fuerzas y los locales empezaron a manejar la pelota con mayor comodidad ante la falta de presión sobre su retaguardia, zona desde donde iniciaron la gestación de todas sus jugadas.