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martes, 12 de diciembre de 2017
EL DEPOR TIENE MOTIVOS PARA CREER
El poderío y la solvencia del Barcelona están fuera de toda duda. Todavía no conoce la derrota, 12 victorias y tres empates le avalan, pero al que el Deportivo le ha hecho en el pasado hincar la rodilla.
Lo logró la temporada pasada en Riazor, con tantos de Álex Bergantiños (cedido este curso en el Sporting de Gijón), y Joselu Mato (actualmente en el Newcastle).
Sin miedo escénico
Tampoco le ha ido mal a la escuadra blanquiazul en los últimos tiempos en el Camp Nou, donde fue capaz de empatar en dos de sus tres últimas visitas. La campaña 2014-15 supuso, además, un punto épico, pues permitió al Deportivo sellar la permanencia en Primera División. El doblete de Neymar fue respondido por Lucas Pérez y Salomao, que se convirtió en el héroe del Camp Nou.
La 2015-16, con Víctor Sánchez del Amo todavía en el banquillo herculino, dejó sensaciones contrapuestas: derrota sin paliativos en Riazor (0-8) y empate a domicilio (2-2), con tantos de Álex Bergantiños y Lucas Pérez.
Un mal recuerdo
El año pasado, no obstante, no pudo rescatar ni un punto, puesto que el conjunto entonces entrenado por Gaizka Garitano recibió una contundente goleada (4-0).
Los blanquiazules apenas opusieron resistencia ante el aluvión azulgrana, que con dos tantos de Rafinha y sendos de Luis Suárez y Messi, se impuso con comodidad. Tras la cuarta diana del argentino, el Deportivo se quedó con diez tras la expulsión de Laure, pero los culés no hicieron ‘sangre’ y el marcador no se movió.
Se enfrentan ahora ambos contendientes, como viene siendo habitual en las últimas campañas, ocupando posiciones casi antagónicas en la tabla. El Barcelona es líder indiscutible con 39 puntos y le siguen Valencia (34) y Atlético (33). Tras empatar ante el Celta (2-2), recuperó sensaciones imponiéndose sin dificultades al Villarreal (0-2).
El Deportivo, por su parte, es decimoséptimo y marca la línea del descenso con 15 puntos. Le acechan Alavés (12), el Málaga (11) y el actual ‘farolillo’ rojo, que es Las Palmas (10).
En progresión
Los blanquiazules se impusieron la pasada jornada al Leganés (1-0), dejando por tercera vez en este curso su portería a cero. La mejoría en defensa, unida a las buenas actuaciones de jugadores como Emre Çolak, Adrián o Carles Gil, invitan a pensar en una idea continuista ante el Barcelona.
Cristóbal Parralo, que se medirá a un exequipo, inicia hoy una semana de trabajo para preparar el complicado reto. Pese a todo, hay muchos motivos para creer.VIA IG.
Lo logró la temporada pasada en Riazor, con tantos de Álex Bergantiños (cedido este curso en el Sporting de Gijón), y Joselu Mato (actualmente en el Newcastle).
Sin miedo escénico
Tampoco le ha ido mal a la escuadra blanquiazul en los últimos tiempos en el Camp Nou, donde fue capaz de empatar en dos de sus tres últimas visitas. La campaña 2014-15 supuso, además, un punto épico, pues permitió al Deportivo sellar la permanencia en Primera División. El doblete de Neymar fue respondido por Lucas Pérez y Salomao, que se convirtió en el héroe del Camp Nou.
La 2015-16, con Víctor Sánchez del Amo todavía en el banquillo herculino, dejó sensaciones contrapuestas: derrota sin paliativos en Riazor (0-8) y empate a domicilio (2-2), con tantos de Álex Bergantiños y Lucas Pérez.
Un mal recuerdo
El año pasado, no obstante, no pudo rescatar ni un punto, puesto que el conjunto entonces entrenado por Gaizka Garitano recibió una contundente goleada (4-0).
Los blanquiazules apenas opusieron resistencia ante el aluvión azulgrana, que con dos tantos de Rafinha y sendos de Luis Suárez y Messi, se impuso con comodidad. Tras la cuarta diana del argentino, el Deportivo se quedó con diez tras la expulsión de Laure, pero los culés no hicieron ‘sangre’ y el marcador no se movió.
Se enfrentan ahora ambos contendientes, como viene siendo habitual en las últimas campañas, ocupando posiciones casi antagónicas en la tabla. El Barcelona es líder indiscutible con 39 puntos y le siguen Valencia (34) y Atlético (33). Tras empatar ante el Celta (2-2), recuperó sensaciones imponiéndose sin dificultades al Villarreal (0-2).
El Deportivo, por su parte, es decimoséptimo y marca la línea del descenso con 15 puntos. Le acechan Alavés (12), el Málaga (11) y el actual ‘farolillo’ rojo, que es Las Palmas (10).
En progresión
Los blanquiazules se impusieron la pasada jornada al Leganés (1-0), dejando por tercera vez en este curso su portería a cero. La mejoría en defensa, unida a las buenas actuaciones de jugadores como Emre Çolak, Adrián o Carles Gil, invitan a pensar en una idea continuista ante el Barcelona.
Cristóbal Parralo, que se medirá a un exequipo, inicia hoy una semana de trabajo para preparar el complicado reto. Pese a todo, hay muchos motivos para creer.VIA IG.
lunes, 11 de diciembre de 2017
LOS BAJITOS AL RESCATE
Los bajitos del Deportivo han salido al rescate del equipo para mejorar su fútbol y encaminarlo de nuevo al triunfo. Ante el Leganés, destacaron las individualidades de Emre Çolak, Carles Gil o Adrián López, pero también sobresalieron nombres como el de Guilherme, construyendo desde la medular. El cóctel dio como resultado el que ha sido, probablemente el partido más completo de los deportivistas esta temporada.
Çolak
El internacional turco regresó a la alineación en detrimento del uruguayo Fede Valverde, al que le tocó ver el encuentro desde el banquillo. El otomano se echó el equipo a la espalda, asumió la batuta y dirigió el juego. Firmó un gran partido desde la medular, buscando opciones en ataque y moviendo el balón y a sus compañeros con criterio. El fútbol emergió y Riazor pudo disfrutar de un partido en el que los locales fueron muy superiores a su rival aunque solo subió un gol al marcador.
Çolak no era titular en Liga desde el 1-2 ante el Girona, el último de Pepe Mel como técnico. Cristóbal le había abierto las puertas del once en la Copa del Rey ante Las Palmas, partido en el que los coruñeses se impusieron 2-3, aunque no fue suficiente para remontar, y en Sevilla fue suplente (2-0). Se impuso en ataque y trabajó también en defensa. Aunque eso no le garantiza la continuidad, tal y como afirmó su entrenador. El debe del turco es mantener ese nivel.
Adrián López
El asturiano va sobrado de calidad cuando el físico le respeta. En su partido 100 con el Depor en Primera marcó gol, el tercero de esta temporada. Al contrario de los anteriores, este sí sirvió para que el equipo ganara (antes, empate con el Athletic y derrota con la Real).
Juanfran llegó a compararle con Babel cuando se lo llevó el Besiktas turco la temporada pasada en el parón navideño. El de Teverga recibió la ovación del estadio de Riazor cuando abandonó el terreno de juego.
Carles Gil
Acabó fatigado porque todavía está cogiendo ritmo de competición, pero se asoció en ataque y logró que Riazor no echara de menos a un jugador que había sido clave hasta ahora: Fede Cartabia, que tiene que pasar por quirófano.
Portería a cero
Por primera vez desde la llegada de Cristóbal Parralo al banquillo deportivista a finales de octubre, el Deportivo logró dejar la portería a cero.
Lo cierto es que el portero del conjunto herculino no tuvo demasiado trabajo en el encuentro con el Leganés, que ni siquiera llegó a disparar a portería. Solo hubo tres intentos de los madrileños y de ellos ninguno entre los tres palos. Así que la tarde fue plácida para el cancerbero de Coristanco, quien, no obstante, estuvo atento a los centros laterales, escasos, eso sí, que protagonizaron los de Asier Garitano.
Triunfo de Cristóbal
Ha sido, además, la primera victoria como local de Cristóbal Parralo al frente del conjunto herculino, con el que había conseguido dos triunfos, ambos como visitante en el campo de la UD Las Palmas, primero en Liga y, después, en Copa del Rey.
Se estrena
También por vez primera el Deportivo logró imponerse en un partido de la máxima categoría al Leganés. En los dos anteriores enfrentamientos, la victoria había caído del lado de los madrileños, que la temporada pasada se cargaron a Gaizka Garitano después de infligirle un 4-0 a los blanquiazules en Butarque.
El conjunto herculino ha ganado a 55 de los 57 rivales a los que se ha medido en Primera. Solo se le resistieron en su día el Atlético de Tetúan y esta temporada, el Girona.
Victoria 400 como local
El Depor ha alcanzado las 400 victorias como local en Primera. Los blanquiazules han disputado 773 partidos delante de sus aficionados en la elite del fútbol nacional con 203 empates y 170 derrotas.VIA IG.
Çolak
El internacional turco regresó a la alineación en detrimento del uruguayo Fede Valverde, al que le tocó ver el encuentro desde el banquillo. El otomano se echó el equipo a la espalda, asumió la batuta y dirigió el juego. Firmó un gran partido desde la medular, buscando opciones en ataque y moviendo el balón y a sus compañeros con criterio. El fútbol emergió y Riazor pudo disfrutar de un partido en el que los locales fueron muy superiores a su rival aunque solo subió un gol al marcador.
Çolak no era titular en Liga desde el 1-2 ante el Girona, el último de Pepe Mel como técnico. Cristóbal le había abierto las puertas del once en la Copa del Rey ante Las Palmas, partido en el que los coruñeses se impusieron 2-3, aunque no fue suficiente para remontar, y en Sevilla fue suplente (2-0). Se impuso en ataque y trabajó también en defensa. Aunque eso no le garantiza la continuidad, tal y como afirmó su entrenador. El debe del turco es mantener ese nivel.
Adrián López
El asturiano va sobrado de calidad cuando el físico le respeta. En su partido 100 con el Depor en Primera marcó gol, el tercero de esta temporada. Al contrario de los anteriores, este sí sirvió para que el equipo ganara (antes, empate con el Athletic y derrota con la Real).
Juanfran llegó a compararle con Babel cuando se lo llevó el Besiktas turco la temporada pasada en el parón navideño. El de Teverga recibió la ovación del estadio de Riazor cuando abandonó el terreno de juego.
Carles Gil
Acabó fatigado porque todavía está cogiendo ritmo de competición, pero se asoció en ataque y logró que Riazor no echara de menos a un jugador que había sido clave hasta ahora: Fede Cartabia, que tiene que pasar por quirófano.
Portería a cero
Por primera vez desde la llegada de Cristóbal Parralo al banquillo deportivista a finales de octubre, el Deportivo logró dejar la portería a cero.
Lo cierto es que el portero del conjunto herculino no tuvo demasiado trabajo en el encuentro con el Leganés, que ni siquiera llegó a disparar a portería. Solo hubo tres intentos de los madrileños y de ellos ninguno entre los tres palos. Así que la tarde fue plácida para el cancerbero de Coristanco, quien, no obstante, estuvo atento a los centros laterales, escasos, eso sí, que protagonizaron los de Asier Garitano.
Triunfo de Cristóbal
Ha sido, además, la primera victoria como local de Cristóbal Parralo al frente del conjunto herculino, con el que había conseguido dos triunfos, ambos como visitante en el campo de la UD Las Palmas, primero en Liga y, después, en Copa del Rey.
Se estrena
También por vez primera el Deportivo logró imponerse en un partido de la máxima categoría al Leganés. En los dos anteriores enfrentamientos, la victoria había caído del lado de los madrileños, que la temporada pasada se cargaron a Gaizka Garitano después de infligirle un 4-0 a los blanquiazules en Butarque.
El conjunto herculino ha ganado a 55 de los 57 rivales a los que se ha medido en Primera. Solo se le resistieron en su día el Atlético de Tetúan y esta temporada, el Girona.
Victoria 400 como local
El Depor ha alcanzado las 400 victorias como local en Primera. Los blanquiazules han disputado 773 partidos delante de sus aficionados en la elite del fútbol nacional con 203 empates y 170 derrotas.VIA IG.
domingo, 10 de diciembre de 2017
ADRIAN Y EL MEJOR DEPOR HACIA LA VICTORIA
El Depor tenía que ganar y lo consiguió con todo merecimiento. De hecho, se hizo acreedor durante todo el encuentro a un triunfo mucho más holgado, pero no tuvo la fortuna necesaria en ataque, gozando de dos ocasiones muy claras en la segunda parte con un disparo de Adrián que despejó Cuéllar y uno de Carles Gil que impactó con el larguero.
Pero al fin y a la postre el Depor ganó, aunque es cierto que en cada ocasión de ataque del Leganés el respetable suspiraba. Primero de ansiedad, cuando la pelota se acercaba al marco de Rubén, y luego de alivio, cuando la jugada acababa sin las habituales y negativas consecuencias en la meta coruñesa.
Apuesta por la calidad
El entrenador deportivista apostó por la calidad en el medio del campo y le salió bien. Çolak cuajó su mejor partido en muchísimo tiempo y Adrián desequilibró a la zaga rival en no pocas ocasiones.
El Depor comenzó manoseando y sobando la pelota. Con un dominio absoluto, mientras el Leganés esperaba una contra agazapado desde la línea de mediocampo.
El único argumento de un rival que llegaba precedido de una aureola de fútbol directo y agresivo era aguantar el constante rondo deportivista. Poco a poco, superados los primeros minutos, los de Cristóbal comenzaban a acosar la portería de Cuéllar. Y el Leganés, a los suyo. En plan rácano, a esperar una salida en contragolpe que, afortunadamente, no llegaba.
No lo hacía porque el equipo coruñés acababa sus acciones después de dar pases y pases controlando el partido. Coqueteaba con el área de Cuéllar pero no conseguía disparar a puerta con claridad.
El partido se rompió de manera definitiva a los 23 minutos. Çolak disparaba un trallazo que era repelido por el meta pepinero. El rechace necesitaba un despeje de su central para completar la acción defensiva, pero un error de la zaga puso la pelota en el área de influencia de Adrián. El de Teverga se lanzó como un salmón remontando un río, metió la cabeza en semiplancha y mandó la pelota al fondo de las mallas mientras Riazor clamaba de alegría al ver a su equipo adelantarse en el marcador.
A la media hora, de nuevo el astur, enviaba un zapatazo desde la frontal que precisaba del mejor ‘Pichu’ Cuéllar para despejar la pelota. Cada balón que tocaba el blanquiazul era un peligro más que notable.
Mientras, en la punta de lanza, Lucas se deshacía en esfuerzo, en carreras, en trabajo, lo que posilitaba una mayor libertad de movimientos a los jugadores que se ubicaban por detrás. Carles Gil y Çolak hacían paredes, abrían el juego a los costados o entraban por el medio del campo. El Depor jugaba muy bien a la pelota, eso sí, sin premio.
El choque llegó al final de la primera parte con un córner favorable al Leganés que no tuvo consecuencias para la portería del cuadro gallego.
En la reanudación el Leganés pareció salir más fresco y decidido a crear peligro pero fue solo un espejismo. Los herculinos tomaron de nuevo el mando después de una ocasión visitante anulada por fuera de juego.
Lucas Pérez en el 49, Çolak en el 52, siempre atacando, con acciones que se desarrollaban en el campo contrario pero chutando mal... O no chutando, uno de los pocos ‘peros’ que se le puede poner al equipo en el día de ayer.
Carles Gil mereció el gol a los 67 minutos. Pegó un disparo potente a la par que colocado, con parábola incluida. Lo hizo desde el pico del área, bien orientado para su talentosa zurda. El balón impactó en el larguero en lo que debería haber sido el 2-0 de la tranquilidad. Cinco minutos después fue Borges el que hizo que Cuéllar se estirase, y pocos segundos después, de nuevo, Gil. Riazor temía una contra letal de los madrileños y para eso el Depor tenía que andar muy fino. Y lo hizo hasta el final, incluso desde el banquillo, con cambios destinados a perder tiempo.
En el 80 fue Adrián el que tuvo la ocasión de certificar la tarde y sentenciar con un disparo desde media distancia tras un generoso pase de Lucas Pérez. Fue la última ocasión clara. El Depor defendió en el final del partido con balón y, aunque la última jugada fue para el Leganés. Supo ser más equipo que nunca para certificar uno de los mejores partidos junto con el del Atlético de Madrid y supo ganar para encarar lo que viene por delante. Comenzando por el Barcelona y el Celta.VIA IG.
Pero al fin y a la postre el Depor ganó, aunque es cierto que en cada ocasión de ataque del Leganés el respetable suspiraba. Primero de ansiedad, cuando la pelota se acercaba al marco de Rubén, y luego de alivio, cuando la jugada acababa sin las habituales y negativas consecuencias en la meta coruñesa.
Apuesta por la calidad
El entrenador deportivista apostó por la calidad en el medio del campo y le salió bien. Çolak cuajó su mejor partido en muchísimo tiempo y Adrián desequilibró a la zaga rival en no pocas ocasiones.
El Depor comenzó manoseando y sobando la pelota. Con un dominio absoluto, mientras el Leganés esperaba una contra agazapado desde la línea de mediocampo.
El único argumento de un rival que llegaba precedido de una aureola de fútbol directo y agresivo era aguantar el constante rondo deportivista. Poco a poco, superados los primeros minutos, los de Cristóbal comenzaban a acosar la portería de Cuéllar. Y el Leganés, a los suyo. En plan rácano, a esperar una salida en contragolpe que, afortunadamente, no llegaba.
No lo hacía porque el equipo coruñés acababa sus acciones después de dar pases y pases controlando el partido. Coqueteaba con el área de Cuéllar pero no conseguía disparar a puerta con claridad.
El partido se rompió de manera definitiva a los 23 minutos. Çolak disparaba un trallazo que era repelido por el meta pepinero. El rechace necesitaba un despeje de su central para completar la acción defensiva, pero un error de la zaga puso la pelota en el área de influencia de Adrián. El de Teverga se lanzó como un salmón remontando un río, metió la cabeza en semiplancha y mandó la pelota al fondo de las mallas mientras Riazor clamaba de alegría al ver a su equipo adelantarse en el marcador.
A la media hora, de nuevo el astur, enviaba un zapatazo desde la frontal que precisaba del mejor ‘Pichu’ Cuéllar para despejar la pelota. Cada balón que tocaba el blanquiazul era un peligro más que notable.
Mientras, en la punta de lanza, Lucas se deshacía en esfuerzo, en carreras, en trabajo, lo que posilitaba una mayor libertad de movimientos a los jugadores que se ubicaban por detrás. Carles Gil y Çolak hacían paredes, abrían el juego a los costados o entraban por el medio del campo. El Depor jugaba muy bien a la pelota, eso sí, sin premio.
El choque llegó al final de la primera parte con un córner favorable al Leganés que no tuvo consecuencias para la portería del cuadro gallego.
En la reanudación el Leganés pareció salir más fresco y decidido a crear peligro pero fue solo un espejismo. Los herculinos tomaron de nuevo el mando después de una ocasión visitante anulada por fuera de juego.
Lucas Pérez en el 49, Çolak en el 52, siempre atacando, con acciones que se desarrollaban en el campo contrario pero chutando mal... O no chutando, uno de los pocos ‘peros’ que se le puede poner al equipo en el día de ayer.
Carles Gil mereció el gol a los 67 minutos. Pegó un disparo potente a la par que colocado, con parábola incluida. Lo hizo desde el pico del área, bien orientado para su talentosa zurda. El balón impactó en el larguero en lo que debería haber sido el 2-0 de la tranquilidad. Cinco minutos después fue Borges el que hizo que Cuéllar se estirase, y pocos segundos después, de nuevo, Gil. Riazor temía una contra letal de los madrileños y para eso el Depor tenía que andar muy fino. Y lo hizo hasta el final, incluso desde el banquillo, con cambios destinados a perder tiempo.
En el 80 fue Adrián el que tuvo la ocasión de certificar la tarde y sentenciar con un disparo desde media distancia tras un generoso pase de Lucas Pérez. Fue la última ocasión clara. El Depor defendió en el final del partido con balón y, aunque la última jugada fue para el Leganés. Supo ser más equipo que nunca para certificar uno de los mejores partidos junto con el del Atlético de Madrid y supo ganar para encarar lo que viene por delante. Comenzando por el Barcelona y el Celta.VIA IG.
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