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jueves, 13 de abril de 2017
MAURO SILVA EN CORUÑA
Mauro, que el fin de semana pasado estuvo en el estadio Santiago Bernabéu, en el encuentro entre el Real Madrid y el Atlético y este martes presenció el Juventus-Barcelona en Turín, clausuró el campus para niños que desde hace 18 años lleva su nombre en la ciudad gallega.
“Estoy muy contento, feliz, emocionado. Honestamente no esperaba una expectación así, con tantos padres y niños. Siempre que vengo a A Coruña pasa algo especial, tenemos una relación que trasciende la parte humana, de cariño. Es difícil explicar, pero estoy muy agradecido a todos los que han venido. Me siento muy querido”, comentó a los periodistas.
Antes de atender a los medios de comunicación, el excentrocampista blanquiazul respondió las preguntas de los niños y de algunos padres en el campus que se desarrolló en las instalaciones del INEF de Bastiagueiro, en el Ayuntamiento de Oleiros.
A Riazor
El sábado, el que fuera campeón del Mundo con Brasil en 1994, regresará al estadio de Riazor por primera vez desde que se retiró en 2005 tras una brillante etapa en el conjunto coruñés, con el que celebró los seis títulos oficiales que lucen en sus vitrinas.
“No acostumbro a llorar, pero hay momentos en que uno se emociona mucho. Intentaré aguantar firme”, dijo sobre su vuelta al campo coruñés.
Mauro, que recientemente fue elegido por la afición como el mejor jugador de la historia centenaria del club, aseguró que “no fue casualidad ganar los títulos” que conquistó el Deportivo con él en la plantilla y recordó “victorias casi inexplicables” y “remontadas” como ante el PSG y el Milán.
Para él, el Deportivo es su “equipo” y A Coruña, su “casa”, en la que estuvo 13 años de los 20 de su carrera.
“Me siento un coruñés más. No vengo todo lo que me gustaría por el trabajo, pero creo que cada vez que vengo vale la pena por todo el tiempo que estuve lejos”, señaló. VIA IG.
Un aficionado más
Al Deportivo le ha seguido como un aficionado más y por eso está al corriente de los momentos de dificultad que ha atravesado en los últimos años y del curso actual, en el que tras haber enlazado cuatro partidos sin ganar, aun no se ha asegurado la permanencia.
“Desde hace años estamos en una situación que no es tan agradable, tan cómoda. Disfrutamos durante muchos años, pero así es la vida, hay momentos buenos y otros que no son tan buenos, hay que estar preparados para todos. Lo más importante es la lucha, el sacrificio y la entrega. Eso no puede faltar”, aconsejó.
Mauro Silva deseó que el Deportivo gane el próximo sábado, con él como testigo, al Málaga y así pueda “marchar tranquilo a Brasil”.
El que portó durante tantos años el dorsal número seis del Depor y un jugador alrededor del cual se construyó nada menos que el Superdepor, no vive, como se puede apreciar,alejado del mundo del balón ni mucho menos, aunque sus ocupaciones profesionales son diversas.
Antes de regresar a Brasil aprovechará para comer y cenar con su nutrido grupo de amigos con los que mantiene un estrecho contacto desde su tierra natal.
Después regresará a Sao Paulo para continuar con su día a día pero seguro que echará de menos muchas cosas de A Coruña además del marisco y la carne. Riazor le tributará una ovación de gala este sábado cuando se siente al lado de Tino Fernández.
ENTRENAMIENTO A PUERTA CERRADA DEL DEPOR
El entrenador deportivista, Pepe Mel, buscó
ayer ‘refugio’ en el hermético estadio de Riazor para efectuar diversas
probaturas tácticas con su equipo en una sesión matinal a puerta
cerrada.
El test consistió basicamente en un enfrentamiento a noventa minutos con el conjunto filial blanquiazul; el míster madrileño movió de modo constante a su plantel, en búsqueda de un once consistente para poner en liza el sábado ante el Málaga.
El sistema por el que apostó de modo denodado el técnico en la mañana de ayer fue el 4-2-3-1, con Emre Çolak de enganche y Florin Andone en punta de lanza, como hombre más avanzado.
Siempre con Lux bajo palos, la defensa podría estar compuesta por Laure, Arribas, Sidnei y Luisinho, mientras que en el doble pivote de la medular Guilherme y Mosquera parecen partir con ventaja sobre Álex Bergantiños y Borges; las bandas serían para Bruno Gama y Kakuta.
Como anécdota, los defensas fabrilistas Nacho Monsalve y Lucas Viña fueron alineados con el primer equipo.
Pepe Mel motivó a sus futbolistas con constantes arengas durante el partidillo de ayer ante el Fabril, en el que, además de ejercer de árbitro, hizo un especial hincapié en el juego a balón parado.
El preparador blanquiazul ordenó repetir varias veces las jugadas de estrategia para corregir errores y potenciar los aciertos del grupo, aplicables en los partidos.
El mediocentro deportivista Pedro Mosquera, que ya se ejercita con el equipo desde hace dos jornadas, todavía no ha recibido el alta médica competitiva para poder ser alineado el sábado; el ‘5’ no se ha resentido de sus dolencias musculares y tiene muchos boletos para recibir la autorización médica durante la jornada de hoy. Los dos laterales blanquiazules Juanfran Moreno y Fernando Navarro fueron los dos únicos ausentes en la mañana de ayer. Ambos con lesiones musculares —grado I en el madrileño y I-II en caso del catalán— no participaron con el resto del equipo. VIA IG
El test consistió basicamente en un enfrentamiento a noventa minutos con el conjunto filial blanquiazul; el míster madrileño movió de modo constante a su plantel, en búsqueda de un once consistente para poner en liza el sábado ante el Málaga.
El sistema por el que apostó de modo denodado el técnico en la mañana de ayer fue el 4-2-3-1, con Emre Çolak de enganche y Florin Andone en punta de lanza, como hombre más avanzado.
Siempre con Lux bajo palos, la defensa podría estar compuesta por Laure, Arribas, Sidnei y Luisinho, mientras que en el doble pivote de la medular Guilherme y Mosquera parecen partir con ventaja sobre Álex Bergantiños y Borges; las bandas serían para Bruno Gama y Kakuta.
Como anécdota, los defensas fabrilistas Nacho Monsalve y Lucas Viña fueron alineados con el primer equipo.
Pepe Mel motivó a sus futbolistas con constantes arengas durante el partidillo de ayer ante el Fabril, en el que, además de ejercer de árbitro, hizo un especial hincapié en el juego a balón parado.
El preparador blanquiazul ordenó repetir varias veces las jugadas de estrategia para corregir errores y potenciar los aciertos del grupo, aplicables en los partidos.
El mediocentro deportivista Pedro Mosquera, que ya se ejercita con el equipo desde hace dos jornadas, todavía no ha recibido el alta médica competitiva para poder ser alineado el sábado; el ‘5’ no se ha resentido de sus dolencias musculares y tiene muchos boletos para recibir la autorización médica durante la jornada de hoy. Los dos laterales blanquiazules Juanfran Moreno y Fernando Navarro fueron los dos únicos ausentes en la mañana de ayer. Ambos con lesiones musculares —grado I en el madrileño y I-II en caso del catalán— no participaron con el resto del equipo. VIA IG
miércoles, 12 de abril de 2017
A GAEL KAKUTA LE GUSTARIA SEGUIR EN EL DEPOR
Gael Kakuta, quien el pasado sábado marcó sus
primeros dos goles con la camiseta blanquiazul, reconoció que le
gustaría continuar en el conjunto coruñés, con el que finaliza su cesión
el 30 de junio.
El extremo pertenece al Hebei Fortune, pero cuando ayer se le preguntó en rueda de prensa si estaría dispuesto a presionar al equipo chino para quedarse una temporada más en A Coruña, respondió: “Estoy disfrutando mucho, estoy aprendiendo mucho, he estado en varios equipos y esta temporada he tenido dos entrenadores diferentes. ¿Por qué no? Me gusta la ciudad y me gusta el club”.
El futbolista francés confesó que el encuentro del pasado sábado le dejó un sabor agridulce, ya que marcó por partida doble ante el Sevilla, pero sus dos dianas no sirvieron para que el Deportivo se alzara con la victoria.
“Contento no mucho, porque el resultado no fue bueno, pero sí estoy contento con los dos primeros goles para el club y espero que haya más”, indicó el jugador de 25 años, que admitió que estrenarse como realizador en el cuadro coruñés refuerza su confianza.
“Mentalmente es bueno para mí haber marcado esos dos goles, pero lo importante es el equipo y ahora tenemos que centrarnos en el siguiente partido”, advirtió.
Como una final
El hábil jugador subrayó la importancia del tramo de competición que le queda al Depor.
“Siempre que vengo a la sala de prensa me preguntan si el siguiente partido es una final y siempre digo que todos los partidos son como una final. Tenemos que conseguir la máxima puntuación hasta final de temporada”, señaló.
Cuando Pepe Mel tomó las riendas del Deportivo, apuntó a Kakuta como uno de los pilares para que el equipo consiga la permanencia. El extremo explicó ayer, en la sala de prensa de Abegondo, lo que el técnico blanquiazul le pidió cuando tomó las riendas de la plantilla herculina: “Disfrutar, ser yo mismo, dar lo mejor de mí, ayudar al equipo como pudiese, pero no me ha pedido nada especial que no le haya dicho a otro jugador”.
Vestuario tranquilo
El Deportivo tan solo ha sumado uno de los doce últimos puntos en juego, lo que ha acercado a los blanquiazules a la zona de descenso. Según explicó Kakuta, esta circunstancia no ha alterado el estado de ánimo de la plantilla.
“En el vestuario está todo igual, estamos todos contentos, trabajando mucho para mejorar y corregir los errores que cometimos en los últimos partidos y ojalá que este fin de semana podamos conseguir ese buen resultado, estamos haciendo lo máximo posible para conseguir buenos resultados”, tranquilizó.
El extremo reconoció que no conoce mucho del próximo rival de la escuadra deportivista, pero sí la manera de jugar del entrenador malaguista, Míchel González, puesto que el madrileño entrenó al Olympique de Marsella y él sigue la competición gala.
“No he visto ningún partido del Málaga, pero conozco al entrenador porque estuvo en el Marsella y sigo mucho la liga francesa. Conozco su estilo de juego y para nosotros va a ser un reto importante conseguir los tres puntos que nos ayuden a estar más tranquilos en el final de temporada”, indicó.
Por último, incidió en la necesidad de mantener la concentración para evitar despistes como los del pasado sábado: “No podemos dejar que nos metan goles. Tenemos que trabajar día a día, corregir los errores todos juntos y entrenar como equipo”. VIA IG.
El extremo pertenece al Hebei Fortune, pero cuando ayer se le preguntó en rueda de prensa si estaría dispuesto a presionar al equipo chino para quedarse una temporada más en A Coruña, respondió: “Estoy disfrutando mucho, estoy aprendiendo mucho, he estado en varios equipos y esta temporada he tenido dos entrenadores diferentes. ¿Por qué no? Me gusta la ciudad y me gusta el club”.
El futbolista francés confesó que el encuentro del pasado sábado le dejó un sabor agridulce, ya que marcó por partida doble ante el Sevilla, pero sus dos dianas no sirvieron para que el Deportivo se alzara con la victoria.
“Contento no mucho, porque el resultado no fue bueno, pero sí estoy contento con los dos primeros goles para el club y espero que haya más”, indicó el jugador de 25 años, que admitió que estrenarse como realizador en el cuadro coruñés refuerza su confianza.
“Mentalmente es bueno para mí haber marcado esos dos goles, pero lo importante es el equipo y ahora tenemos que centrarnos en el siguiente partido”, advirtió.
Como una final
El hábil jugador subrayó la importancia del tramo de competición que le queda al Depor.
“Siempre que vengo a la sala de prensa me preguntan si el siguiente partido es una final y siempre digo que todos los partidos son como una final. Tenemos que conseguir la máxima puntuación hasta final de temporada”, señaló.
Cuando Pepe Mel tomó las riendas del Deportivo, apuntó a Kakuta como uno de los pilares para que el equipo consiga la permanencia. El extremo explicó ayer, en la sala de prensa de Abegondo, lo que el técnico blanquiazul le pidió cuando tomó las riendas de la plantilla herculina: “Disfrutar, ser yo mismo, dar lo mejor de mí, ayudar al equipo como pudiese, pero no me ha pedido nada especial que no le haya dicho a otro jugador”.
Vestuario tranquilo
El Deportivo tan solo ha sumado uno de los doce últimos puntos en juego, lo que ha acercado a los blanquiazules a la zona de descenso. Según explicó Kakuta, esta circunstancia no ha alterado el estado de ánimo de la plantilla.
“En el vestuario está todo igual, estamos todos contentos, trabajando mucho para mejorar y corregir los errores que cometimos en los últimos partidos y ojalá que este fin de semana podamos conseguir ese buen resultado, estamos haciendo lo máximo posible para conseguir buenos resultados”, tranquilizó.
El extremo reconoció que no conoce mucho del próximo rival de la escuadra deportivista, pero sí la manera de jugar del entrenador malaguista, Míchel González, puesto que el madrileño entrenó al Olympique de Marsella y él sigue la competición gala.
“No he visto ningún partido del Málaga, pero conozco al entrenador porque estuvo en el Marsella y sigo mucho la liga francesa. Conozco su estilo de juego y para nosotros va a ser un reto importante conseguir los tres puntos que nos ayuden a estar más tranquilos en el final de temporada”, indicó.
Por último, incidió en la necesidad de mantener la concentración para evitar despistes como los del pasado sábado: “No podemos dejar que nos metan goles. Tenemos que trabajar día a día, corregir los errores todos juntos y entrenar como equipo”. VIA IG.
martes, 11 de abril de 2017
ESTÁ PROHIBIDO FALLAR DE NUEVO
La última gran cita de los blanquiazules, ante un adversario directo, fue el pasado miércoles, cuando los pupilos de Pepe Mel recibieron al Granada. Los herculinos afrontaban el encuentro con la oportunidad de dejar prácticamente condenado al descenso al cuadro andaluz, puesto que, de ganar, se alejaban en once puntos de los rojiblancos.
Sin embargo, el conjunto coruñés cuajó una actuación muy pobre e incluso falló un penalti, con lo que terminó empatando con el Granada (0-0), desperdiciando, de este modo, una oportunidad de oro de dar un paso fundamental hacia la salvación.
Hay ‘experiencia’
No es la primera ‘final’ de la presente campaña en la que los herculinos fallan. Ya en el enfrentamiento aplazado contra el Betis en Riazor, que debió jugarse el 3 de febrero y acabó celebrándose el 8 de marzo, los herculinos no alcanzaron el nivel esperado. De nuevo, enfrente tenían a un rival directo, con lo que un triunfo les permitía dar un paso de gigante. Pero el equipo únicamente fue capaz de sumar un punto y gracias, ya que Celso Borges marcó un penalti en el minuto 93 que servía para igualar el tanto anotado en el 70 por el verdiblanco Piccini.
Pero el partido decisivo más sonrojante del curso se produjo el 25 de febrero. Los herculinos se enfrentaban al Leganés en Butarque con la necesidad de ganar después de encadenar seis jornadas consecutivas sin vencer y sufrir tres derrotas seguidas. Era el encuentro de la temporada, pero el Depor se estrelló y terminó sufriendo una durísima derrota (4-0) que le costó el puesto al anterior técnico blanquiazul, Gaizka Garitano. La única ‘final’ en la que los blanquiazules dieron la talla fue en el desplazamiento a Gijón.
Tras empatar con el Atlético de Madrid (1-1) y el Betis (1-1), ambos en Riazor, en los dos primeros encuentros con Pepe Mel en el banquillo, la escuadra herculina jugó en El Molinón.
El juego del equipo no fue bueno. Sin embargo, un gol de Mosquera en el minuto 45 sirvió para que el Deportivo sumara su primera victoria de la temporada a domicilio. Además, contra un adversario directo que es quien hoy en día marca la zona de descenso.
El sábado llega una nueva cita decisiva ante el Málaga de Míchel. VIA IG.
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