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viernes, 20 de septiembre de 2019

CUMBRES PARA ANALIZAR EL "DESAGUISADO" BLANQUIAZUL

La ciudad deportiva de Abegondo vivió ayer su jornada más intensa y complicada desde que arrancó la temporada 2019-20.
Dos cumbres retrasaron el inicio del entrenamiento, previsto para las 10.30 horas, hasta las 12.23, que fue cuando la plantilla blanquiazul saltó al terreno de juego.
El desenlace del partido con el Numancia, con dos goles encajados en los cinco últimos minutos que impidieron que el Deportivo sumara su segunda victoria de la temporada, originó la primera gran crisis desde que Juan Antonio Anquela tomó las riendas del equipo.
La escuadra coruñesa encadena cinco jornadas sin conocer el triunfo y ha sumado solo dos puntos de los quince últimos en juego. Además, exhibiendo una fragilidad defensivo preocupante.
A la mala racha y el pobre juego ofrecido se unieron las palabras del entrenador en la sala de prensa de Riazor cuando finalizó el choque con el Numancia.
“A ver si soy capaz de arreglar el desaguisado que tenemos, que es bastante peligroso”, manifestó Anquela el miércoles por la noche. Manifestaciones que provocaron que parte del deportivismo solicitara el relevo en el banquillo blanquiazul.
Ayer, la prensa esperaba expectante el inicio del entrenamiento para comprobar las caras de los futbolistas y confirmar si el técnico jiennense seguía al frente del proyecto.
Y las dudas se extendieron cuando la mañana avanzaba y ni el entrenador andaluz ni sus futbolistas saltaban al césped de Abegondo.
El motivo del retraso fue que en las instalaciones de la ciudad deportiva se produjeron dos cumbres fundamentales para tratar de resolver el delicado momento que atraviesa la escuadra blanquiazul. Una de ellas, entre el director deportivo, Carmelo del Pozo, y el propio Anquela. La otra, ya dentro del vestuario, donde el cuerpo técnico y los jugadores buscaron la manera de resolver cuanto antes los problemas que impiden que los coruñeses sumen los triunfos que les permitan dar un salto en la clasificación y superar el duro bache.
Durante las dos horas que se demoró el arranque de la sesión de trabajo, también hubo tiempo para analizar, mediante el vídeo, los errores garrafales cometidos contra el Numancia y que permitieron a la escuadra soriana igualar dos goles de desventaja en los cinco últimos minutos.
A las 12.23, con todos los periodistas pendientes de la puerta por la que los jugadores saltan habitualmente al terreno de juego, aparecía la plantilla, con Anquela a la cabeza, lo que zanjaba cualquier tipo de especulación sobre su futuro.
No hubo espacio para las risas ni las bromas en un entrenamiento en el que la seriedad se reflejó en el rostro de los blanquiazules.

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