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miércoles, 25 de octubre de 2017

EL DEPOR DESTITUYE A MEL Y CONFIA EL EQUIPO A CRISTOBAL

Cristóbal asume las riendas del equipo hasta final de temporada; el presidente, Tino Fernández, visitó Abegondo, al igual que Pepe Mel  | pedro puig
Cristóbal asume las riendas del equipo hasta final de temporada; el presidente, Tino Fernández, visitó Abegondo, al igual que Pepe Mel | pedro puig
La derrota ante el Girona puso fin a los días de Pepe Mel en el banquillo del Deportivo. El club analizó ayer por la mañana la situación en la que quedaban el técnico y el equipo y a primera hora de la tarde accedió al cambio. El madrileño fue destituido y el Consejo de Administración, teniendo en cuenta criterios deportivos y limitaciones económicas, tras sondear opciones, optó por echar mano de los técnicos de la casa. Cristóbal Parralo sube al primer equipo dejando al Fabril líder del Grupo I de Segunda B y Manuel Pablo y el técnico del Juvenil de División de Honor, Rubén Coméndez, dirigirán las próximas sesiones del filial.
El anuncio oficial de la destitución y el cambio en el banquillo se produjo a poco más de una hora del entrenamiento vespertino que había programado Mel en Abegondo. Parralo y sus ayudantes habían aceptado el reto dos horas antes, a eso de las 15.00. El club les confirmó hasta final de temporada.
Además, desde el Deportivo le agradecieron “sinceramente al entrenador madrileño y a todo su cuerpo técnico la dedicación, el esfuerzo y la profesionalidad que han demostrado durante el tiempo que han dirigido a la primera plantilla deportivista”.
Mel asumió el banquillo del Deportivo la temporada pasada tras el despido de Gaizka Garitano y su inicio fue prometedor: empató con el Atlético de Madrid (1-1) en Riazor, ganó a domicilio (0-1) al Sporting, igualó con el Betis (1-1) y se impuso al Barcelona (2-1).
Después, se torció el panorama y solo ganó dos partidos más de los once últimos de la temporada: ante el Málaga (2-0) y frente a la UD Las Palmas (3-0) en la clausura del campeonato, ya con los dos equipos salvados. Logró ese curso la permanencia del Deportivo en Primera y, con ella, su continuidad en el banquillo, al que había llegado avalado por el presidente de la entidad blanquiazul, Tino Fernández.
En pretemporada, el técnico pidió en varias ocasiones que el equipo reforzara la portería, pero el club no lo hizo y la dejó en manos de Rubén Martínez y el polaco Przemyslaw Tyton, dos guardametas que no convencían al madrileño.
Ese fue uno de los puntos de desencuentro con la dirección deportiva que encabeza Richard Barral, quien tuvo que precisar unas declaraciones del entrenador en los últimos días del mercado estival para dejarle claro que si venía un delantero de nivel el Deportivo no podría incorporar un portero.
Llegó Lucas Pérez para reforzar el ataque y el club se vio obligado a última hora a fichar a un guardameta de emergencia, el internacional rumano Costel Pantilimon, por suplir la baja de Rubén Martínez, que se dañó el pulgar de la mano derecha.
Los resultados del Deportivo siguieron la línea de la anterior temporada, con tres derrotas y un empate en los cuatro primeros compromisos.
Los coruñeses fueron capaces de superar al Alavés (1-0) en la quinta jornada, pero volvieron a fallar en el siguiente encuentro: la goleada que encajaron en el campo del Espanyol (4-1) estuvo a punto de costarle el puesto.
El Consejo de Administración reflexionó sobre su destitución y decidió, finalmente, darle un ultimátum: tenía que ganar al Getafe antes del segundo parón del campeonato.
Lo hizo, además con una remontada (2-1), y Mel siguió en el banquillo, pero ya sabiéndose cuestionado, como él mismo reconoció en sus comparecencias.
A la vuelta del paréntesis de LaLiga por los compromisos de las selecciones nacionales, el Deportivo sacó un empate (0-0) en Ipurua ante un rival directo y perdió en casa ante otro de esos conjuntos con los que luchará por la permanencia, el Girona (1-2).
Mel consideró injusto el resultado, que además estuvo marcado por la polémica arbitral, pero Riazor sacó algunos pañuelos, hubo cánticos y silbidos, y la directiva determinó la destitución.
Cristóbal Parralo, exjugador de Barcelona, Oviedo, Logroñés, Espanyol y PSG, dirigió a equipos de Segunda B y solo figuran nueve encuentros a su espalda en el fútbol profesional, con el Girona en la categoría de plata en la temporada 2009-10. Tras haber pasado unos años en el CF Damm, se hizo cargo del filial del Deportivo la temporada pasada, en la que logró el ascenso a Segunda B. En el curso actual, lideraba el grupo I de Segunda B.VIA IG.

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