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jueves, 7 de abril de 2011

VALERON EL GENIO DE ARGUINEGUIN

















Juan Carlos Valerón cumplirá en junio 36 años. Acechado inexorablemente por la edad, los aficionados del fútbol se deleitan con los que a buen seguro serán de sus últimos momentos de fútbol. Fútbol en mayúsculas. El tarro de las esencias que destapa cada vez que el 21 sale al campo ofrece un aroma que engatusa a propios y extraños. El de Arguineguín es uno de esos jugadores que gusta ver con indiferencia de los colores que tengas en tu corazón.
Adrián Orzáez
Valerón se envuelve por un aura de genio. Meteórico su ascenso, se vio truncada su gran carrera por una fatídica lesión de rodilla de la que recayó posteriormente. Nunca destacó por su rapidez, pero sin duda esto le afectó a su punta de velocidad. A pesar de todo, nunca la necesitó para hacer su juego. Su carrera surgió en el paraíso gran canario. Dio sus primeros pasos como profesional de la mano de la U. D. Las Palmas junto a ilustres como Manuel Pablo o el Turu Flores. Previo paso por Mallorca, fichó por uno de los grandes de España. El Atlético de Madrid le disfrutó durante dos temporadas y su salida fue por la puerta de atrás, después de confirmarse el descenso del Club a Segunda División. Su traspaso por el Deportivo de la Coruña que dirigía Irureta se produjo en el verano del 2000 y desde entonces ha defendido los colores de los coruñeses. Por entonces, ya había sido convocado por España. Su debut fue precisamente tras el fracaso mundialista de Francia 98 y después de firmar una gran temporada en Mallorca donde disputó 47 partidos. Con la selección nacional jugó a lo largo de su carrera 46 partidos marcando 5 tantos.

Siempre envuelto en el papel de jugador frío, ha sido acusado de no tener sangre, de no darlo todo sobre el campo. Sin embargo es un jugador que no necesita correr todo el partido para ganarlo. Dos genialidades suyas bien merecen el precio de una entrada para el encuentro. El pasado domingo, Riazor presenció una exhibición. 45 minutos del canario bastaron para voltear el resultado al Mallorca de Laudrup (otro genio). De sus botas nacieron ambos goles que hicieron inútil el tanto de Webó.

Jugador alejado de la parte táctica del fútbol, quizá por ello olvidado hasta los últimos minutos de los encuentros por Miguel Ángel Lotina, da la sensación de ser un espíritu libre para el que no van las sesiones tácticas. Él juega con el balón. Sus pases rozan la obra de arte, ve los huecos donde no los hay y hace lo más difícil aún, ejecutarlos con maestría. Larguirucho, da sensación de fragilidad. La edad es el dedo que amenaza a su carrera. Ésta avanza inexorablemente para llevárselo como hizo hace unos años con Zidane. Genio entre genios. Posiblemente estemos ante los últimos coletazos de gente que ha hecho el fútbol distinto. En este selecto grupo habría que incluir a Iván de la Peña o José María Gutiérrez, “Guti”. Futbolistas que hacen disfrutar a los aficionados y que alegran la vista con su fútbol preciosista. Ven el fútbol como una forma de diversión. De entretenerse y de recrear al respetable.

Una generación se apaga y otra empieza a lucir con fuerza. Dos cabezas asoman como líderes de una generación que dará que hablar. Thiago Alcántara y Mesut Özil son las grandes esperanzas de ese juego distinto, el que alegra a la vista y genera ilusión a espuertas. El fútbol que provoca admiración y una sonrisa, el que llena estadios para ver ese pase de Valerón o la elegancia de Zidane. Hasta que el genio decida poner fin a su carrera, habrá que disfrutar y para el recuerdo siempre quedarán sus tardes mágicas. Milán no olvidará aquella tarde en Coruña en la que un Deportivo celestial con Valerón a los mandos les echó de Europa con un 4-0. Señores, disfruten, Valerón aún juega.fuente vavel.com

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