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viernes, 26 de febrero de 2021
LE DEPORTIVO, A TIEMPO DE SOÑAR O DE CAER DE BRUCES
Con los partidos de esta semana se han completado las primeras quince jornadas en el subgrupo A del grupo I de Segunda División B, en el que el Deportivo es sexto con veinte puntos y un balance de cinco victorias y el mismo número de empates y derrotas, ocho goles a favor y diez en contra.
Por delante, tres jornadas, ante el Pontevedra, el Celta B y el Zamora. La primera, clave. Los deportivistas quieren ‘olvidar’ la clasificación y poner el foco solo en el encuentro con los granates.
Los de Luisito tienen 18 puntos y es vital para el Deportivo ganar el partido que les enfrentará la próxima semana en Riazor. Si pierden, el Pontevedra les adelantará en la tabla y eso implica caer al séptimo puesto. Ese es el primero de los que, automáticamente, pierden una categoría y pueden bajar otro peldaño en la segunda fase de la temporada.
Entre el cuarto y el sexto, lucharán en la siguiente etapa de la temporada por seguir en la Segunda B, que el curso que viene se denominará Primera Federación.
El Deportivo está a tres puntos del Racing de Ferrol y del Compostela. Los ferrolanos han esprintado desde la llegada de Cristóbal Parralo con siete puntos de nueve posibles que les han hecho escalar posiciones. Además, esta semana ganaron al Celta B, por lo que se ha comprimido la clasificación que ahora lidera el Zamora con 28 unidades.
A dos puntos de los zamoranos se encuentra el Unionistas de Salamanca, en el que las aguas bajan revueltas en las últimas fechas. Se le está haciendo larga la primera etapa de la temporada.
Sigue sus pasos el filial del Celta. El Deportivo le visitará en la penúltima jornada. Ahora tiene 24 puntos, cuatro más que los del Depor y solo uno por encima del Racing de Ferrol y el Compostela. En la zona de descenso, el Pontevedra, a dos puntos del Depor, el Coruxo, que ha levantado el vuelo y está a tres, el Compostela, a seis de los herculinos, y el Guijuelo descolgado.
Ganar, ganar y volver a ganar. Es lo que le queda al Depor, aun con opciones de todo, aunque las de ascenso son mínimas.
jueves, 25 de febrero de 2021
EL DEPOR, A LA LUCHA CONTRA LOS SESGOS COGNITIVOS
Los problemas del Deportivo van mucho más allá de los aspectos futbolísticos, como admitió Rubén de la Barrera tras el choque ante el Racing de Ferrol. El factor mental está mermando al cuadro blanquiazul al que le están pesando las piernas en este tramo final.
Gabriel Pita, expsicólogo del Deportivo, y actualmente educador físico deportivo y entrenador nacional de fútbol, desgrana para este diario los motivos que pueden estar suponiendo este bloqueo mental.
“Se habla de un problema mental porque hablamos de personas, primero se es humano y luego deportista. Vamos a vivir procesos mentales que van a influir en el juego y potencialmente en el rendimiento. Hay un problema de fútbol, que él detecta como técnico, de que el equipo no manifieste lo que él busca como entrenador, pero no se limita solo a capacidades técnicas, hay un componente mental”, aclara.
El detalle
“El futbolista piensa ‘si me cuesta marcar uno, cuanto más marcar dos’”
Con la campaña en un momento muy delicado, el dar un cambio a nivel mental implica un proceso de educación en un contexto en el que ya no queda tiempo.
Agilizar el aprendizaje
“Ahora, a mitad de temporada, todos los aspectos tienen que agilizarse, la idea de juego, un modelo y una forma de aplicarlo. Tanto el cuerpo técnico como los jugadores tienen que hablar el mismo idioma. Esa idea de juego va a sostener al equipo cuando los resultados sean buenos y malos. Esa idea se basa en lo procesos, en cómo plantear los partidos para imponerse”, apunta.
No obstante, a veces el cerebro nos juega malas pasadas. “Cuando tenemos un resultado positivo o negativo en nuestro cerebro se producen sesgos, nuestro cerebro nos juega malas pasadas y la realidad objetiva no es esa. Esos sesgos cognitivos tienen una sobreponderación de los potenciales peligros. Genéticamente estamos diseñados para que en una situación estresante le demos más importancia a los peligros de hacer algo que al potencial beneficio de hacerlo”, advierte Pita. De ahí el bloqueo blanquiazul: Cuando uno juega sabiendo que necesita un resultado positivo, le va a dar mas importancia al potencial peligro de que no salga bien que al potencial beneficio de aquello que se ha propuesto hacer. El jugador pasa a estar todo el rato percibiendo más los potenciales riesgos de su fallo que los potenciales beneficios”, un problema, ya que “un deporte colectivo (como el fútbol) implica un riesgo. Si un jugador juega con miedo a fallar un pase es imposible que se arriesgue en un pase y esos pases son a veces los que acercan a marcar goles”.
Además, esto produce “un efecto de contagio: si mi compañero no se arriesga y no se atreve, yo no quiero ser el que se equivoque”.
El peso del pasado
Pita avisa, asimismo, que la fragilidad mental está relacionada con que el jugador asocia en el pasado que no se ha podido recuperar de los golpes.
“Cuando nos pasan eventos vamos aprendiendo qué ocurre después. Un equipo que cada vez que ha recibido un golpe no ha sido capaz de empatar o de ganar, que encaja y acaba en una derrota hace que el problema se cronifique. No piensa en que ha encajado un gol y tiene tiempo de sobra para marcar uno y luego otro”, comenta el psicólogo.
Y es que lo que pasa por la mente del futbolista es algo muy distinto. “Lo que aparece en la cabeza del jugador es ‘ya hemos encajado, vamos por detrás’. Y cuando la necesidad del resultado es imperiosa, el jugador en vez de centrarse en el corto plazo, piensa ‘si me cuesta marcar uno cuanto más me va a costar marcar dos”, apostilla.
“El jugador ahora mismo está más preocupado de marcar un gol que del proceso que le va a ayudar a conseguir el gol”, apela y asegura que “cuando los resultados son necesarios, hay que conseguir que el rendimiento te lleve al resultado. Ir directamente a por el resultado no sirve”.
La ausencia de público
Asegura que la falta de espectadores en las gradas está pasando factura a equipos como el herculino, con una gran masa social
Un año después de que comenzase la pandemia el Deportivo apenas ha podido disfrutar en un par de partidos con su afición. Y la falta de seguidores es algo que el club, con muchos abonados y seguidores que acudían puntualmente a Riazor, le está pesando.
“Al Depor le puede perjudicar más, jugar en su contra, pero es algo que no se puede controlar, ni modificar. Lo mas importante es que el equipo se centre en lo que puede controlar y no en fugas externas”, pidió. Además, no escondió que el contexto es muy complicado y que la mente no se va a limpiar hasta que se salga de ella, pero este margen de días puede ser bueno para reconducir conductas. “Es una situación crítica, una semana sirve para trabajar, al final la cabeza hasta que se resuelva todo no va a descansar. Lo que sí puede hacer es redigirir, esos procesos en dirección equivocada y que se puedan reconducir”, zanjó el expsicológico blanquiazul.
martes, 23 de febrero de 2021
RELEVO CON INVOLUCIÓN
“Esta presentación viene motivada por el cese de Vázquez, tras una larga deliberación, porque el sentimiento que tenemos todos ante Fernando es muy grande. No solo era cesar un entrenador, también un amigo, nos ha afectado mucho, pero tenemos que pensar
en el bien común y la mejor decisión era un cambio de timón e intentar el objetivo, que es el ascenso”, son palabras de Fernando Vidal el día de la presentación de Rubén de la Barrera, el pasado 13 de enero.
Cuando el ya expresidente blanquiazul soltó aquel discurso, el Deportivo ocupaba la segunda plaza de la clasificación, tras haberse disputado las nueve primeras jornadas del campeonato.
Lo era en aquel momento, que había dos partidos aplazados (el Pontevedra-Guijuelo y el Salamanca-Compostela) y lo siguió siendo cuando se completó la jornada posteriormente con la disputa de aquellos encuentros, como se refleja en la clasificación actualizada que publicamos en la comparativa del Depor de Fernando Vázquez y el de Rubén de la Barrera.
27
%
El conjunto coruñés únicamente ha sumado cinco de los 18 puntos que ha disputado desde que De la Barrera relevó a Vázquez.
Sin practicar un fútbol brillante, pero sí efectivo en la mayoría de los partidos, el conjunto coruñés ocupaba la segunda plaza, que le permitía pelear por el ascenso a la categoría de plata en la segunda fase de la competición y solo había encajado dos goles, lo que le convertía en el segundo equipo menos goleado del Grupo 1-A, superado únicamente por el Unionistas, que había recibido tres.
Con un balance de cuatro victorias, tres empates y dos derrotas —ambas de manera consecutiva ante el Celta B (1-2) y el Zamora (1-0) en los dos últimos partidos que dirigió Vázquez—, la escuadra herculina había sumado 15 de los 27 puntos en juego, lo que suponía el 55,5 %.
El principal hándicap de aquel equipo era la falta de pegada. Apenas siete goles en nueve encuentros, que convertían al Depor en el tercer conjunto menos realizador.
Cambio de timón
Rubén de la Barrera tomó el mando del Depor y su apuesta por un fútbol más combinativo y vistoso que el de Vázquez hacían pensar que los blanquiazules darían un paso adelante en el aspecto ofensivo.
Sin embargo, seis jornadas después, el conjunto coruñés tan solo ha sido capaz de materializar un gol, en el único triunfo que ha conseguido —contra el Guijuelo en Riazor (1-0)— y ha perdido la solidez defensiva que le había caracterizado en la etapa anterior.
Mientras que con Vázquez dejó la portería a cero en cinco de las nueve jornadas, con el técnico actual ha logrado tres ‘clean sheet’ en seis duelos y ha recibido cinco tantos. Pobres números en las áreas que han llevado a los blanquiazules a ser el tercer peor equipo desde el relevo en el banquillo.
La escuadra herculina ha sumado cinco puntos de los últimos 18 (el 27,7%), y solo supera en la tabla al Pontevedra y al Guijuelo, los peores en las seis últimas jornadas.
Esta tarde se disputan los duelos aplazados Guijuelo-Zamora y el Racing-Celta B, que actualizarán la clasificación de una liga en la que el Compostela ha sido el mejor en los seis últimos duelos, seguido del Celta B, Coruxo y Zamora, y en la que el Depor ha experimentado una involución preocupante.






