Translate
miércoles, 13 de febrero de 2019
CARLOS FERNÁNDEZ Y PEDRO SÁNCHEZ AVANZAN EN SU RECUPERACION
Carlos Fernández y Pedro Sánchez avanzan en sus respectivos procesos de recuperación y ayer saltaron al terreno de juego, donde se ejercitaron durante una hora con el readaptador deportivo.
Ambos futbolistas se recuperan de sendas lesiones musculares. En el caso del delantero sevillano, apenas ha disputado tres partidos en los dos últimos meses por sus problemas físicos y lleva dos semanas fuera por una lesión muscular en el bíceps femoral del muslo izquierdo.
Ayer, fue la primera vez que el artillero tocó balón desde su dolencia. El andaluz completó distintas tareas bajo la supervisión de Fran Molano.
Junto a Carlos estuvo Pedro Sánchez, que se recupera de una lesión en la unión miotendinosa del gemelo interno de la pantorrilla izquierda.
El futbolista alicantino no juega desde el pasado 16 de diciembre, cuando completó los 90 minutos en la victoria contra el Zaragoza en Riazor (3-1) y, de hecho, dio las asistencias de los dos primeros goles y envió el centro que originó el penalti en el tercer tanto.
El delantero y el centrocampista realizaron varios ejercicios, como cambios de ritmo, conducción de la pelota, regates y pases largos.
De hecho, a los dos se les vio sin ningún tipo de problema a la hora de pegarle al esférico, a pesar de que efectuaron pases de 40 o 50 metros.
Cuando se retiraron al gimnasio para continuar con su recuperación, los dos jugadores aseguraron sentirse bien, aunque todavía parece pronto para que puedan jugar.
martes, 12 de febrero de 2019
LAS BAJAS OBLIGAN A NATXO A RECOMPONER EL ROMPECABEZAS

Las bajas se han convertido en el principal quebradero de cabeza de Natxo González de cara al próximo enfrentamiento de Liga. El técnico vitoriano deberá recomponer el puzle ante la visita del Nàstic de Tarragona, debido a las bajas por sanción de Domingos Duarte y Nahuel, así como las lesiones de Krohn-Dehli, Carlos, Pedro y Vicente Gómez.
“Vaya semanas que llevamos, y ahí está mi mayor preocupación, muchas lesiones, te debilitan como equipo. Eso es lo que me preocupa, no saber de quién voy a disponer. Mañana ya lo sé, la próxima semana no lo sé porque Vicente supuestamente era una situación de hoy para dos días y se ha alargado. Pedro pensaba que esta semana iría entrando con el grupo y al final no ha podido ser, espero que sea la semana que viene. Carlos va mejor de lo previsto, creo que la semana que viene podrá salir al campo y posiblemente para la semana del Málaga pueda ir incorporándose al grupo. Krohn-Dehli no tengo ni puñetera idea”, lamentó el técnico blanquiazul en la previa del partido contra el Granada. Un dolor de cabeza que aumentó después de que Duarte viera la quinta cartulina amarilla de la temporada en Los Cármenes y Nahuel fuera expulsado por roja directa.
“Me parece excesiva, en ningún caso el jugador quería agredir, y si ayer estaba preocupado, imagínate ahora, pero con un triunfo importante más”, dijo.
Natxo deberá devanarse los sesos durante la semana para cubrir las ausencias y decidir el próximo once. Todo ello, mientras está pendiente de si alguno de los lesionados se recupera a tiempo para el sábado.
lunes, 11 de febrero de 2019
QUIQUE ALUMBRA EL TRIUNFO DE LA SOLIDEZ
El Deportivo consolidó su progresión a domicilio con un triunfo clave en Granada, donde no se imponía desde hacía 71 años. Lo hizo con solidez, con una versión menos fogosa que en El Molinón, sin vistosidad, pero también con pocas fisuras,
rentabilizando la presión con el acierto de Quique, que recupera el gol y el ánimo.
El equipo encendió los motores con menos brío que en Asturias. No carburaron los blanquiazules hasta que se cumplió el minuto 13 y Cartabia, el más incisivo, probó con un latigazo desde la frontal que se marchó a la derecha de la portería de Rui Silva.
Por momentos, logró hacerse con el control del esférico en un partido de bajo ritmo, apático, con poco fútbol. Se percibía más miedo a perder, a cometer un error que cambiara el guion del choque, que ambición por ganar. Pudo cambiar el encuentro antes de la media hora en un par de minutos en los que el Granada dispuso de dos ocasiones clarísimas para adelantarse. Por suerte para los intereses deportivistas, la primera, un cabezazo de Adrián Ramos a centro de Víctor Díaz, lo sacó de la escuadra Dani Giménez con una gran mano. En la acción posterior, el larguero escupió el remate de José Antonio Martínez.
Nada más pasó en un gris primer periodo al que no tardó en poner fin el colegiado cuando se cumplieron los 45 minutos de rigor. Tampoco se avivó el encuentro en la reanudación, pero el Deportivo recibió el premio (o regalo, según se mire) a la presión al Granada en la salida del balón.
El equipo encendió los motores con menos brío que en Asturias. No carburaron los blanquiazules hasta que se cumplió el minuto 13 y Cartabia, el más incisivo, probó con un latigazo desde la frontal que se marchó a la derecha de la portería de Rui Silva.
Por momentos, logró hacerse con el control del esférico en un partido de bajo ritmo, apático, con poco fútbol. Se percibía más miedo a perder, a cometer un error que cambiara el guion del choque, que ambición por ganar. Pudo cambiar el encuentro antes de la media hora en un par de minutos en los que el Granada dispuso de dos ocasiones clarísimas para adelantarse. Por suerte para los intereses deportivistas, la primera, un cabezazo de Adrián Ramos a centro de Víctor Díaz, lo sacó de la escuadra Dani Giménez con una gran mano. En la acción posterior, el larguero escupió el remate de José Antonio Martínez.
Nada más pasó en un gris primer periodo al que no tardó en poner fin el colegiado cuando se cumplieron los 45 minutos de rigor. Tampoco se avivó el encuentro en la reanudación, pero el Deportivo recibió el premio (o regalo, según se mire) a la presión al Granada en la salida del balón.
Sacó en corto el portero del conjunto andaluz para Germán, este abrió a la banda izquierda para José Antonio Martínez y allí fue con fe Fede Cartabia a tapar al mismo jugador que en el primer tiempo había estrellado su cabezazo en el larguero. El pase en largo que pretendía ejecutar el central del Granada golpeó el trasero del argentino y se convirtió en una asistencia para Quique González. El vallisoletano cazó el esférico en el área y definió con un disparo seco con la zurda, imposible para Rui Silva.
El máximo goleador del Depor solo había anotado un gol en los once anteriores encuentros y acumulaba 455 minutos (más de 6 partidos) de sequía.
El Deportivo se refugió en campo propio para defender los tres puntos. Natxo se afanó en cubrirse y el equipo se encogió demasiado. Por suerte, no lo pagó. Didier Moreno sustituyó a Mosquera y más tarde, Somma, a Borja Valle. Repliegue al máximo.
Antes de que entrara el italiano, el partido se calentó. El Granada empujó y llegó la polémica. Un centro de Dani Ojeda desde la derecha lo metió con la mano Puertas. El árbitro lo anuló y los andaluces protestaron sin sentido.
Después, Dani Giménez evitó la igualada en un remate de Rodri tras un mal despeje de Domingos Duarte.
El Deportivo acabó encerrado ante el asedio del Granada, sabiendo sufrir para no encajar. Sobrevivió, aunque en el descuento perdió para el próximo partido, ante el Nàstic de Tarragona en Riazor, a Domingos Duarte (por acumulación de amarillas) y a Nahuel, que fue expulsado por agredir, según el árbitro, a un rival. El mismo colegiado había dejado en amarilla una agresión peor de Quini a Duarte.
El triunfo es de los de ‘siete puntos’: los tres del triunfo, los tres que deja de sumar el Granada y el golaveraje. Un nuevo golpe de autoridad del Deportivo que ahora debe ganar en casa (sábado, 16 horas, ante el Nàstic) antes de ir a Málaga
domingo, 10 de febrero de 2019
GRANADA,COMO GIJON
Dos semanas después de haber puesto fin al maleficio que le perseguía lejos del Estadio Abanca-Riazor, el Deportivo tiene la oportunidad de dar otro golpe en la mesa, consolidar su reacción a domicilio y aferrarse a la lucha por el ascenso directo ante otro de los que aspiran a ese mismo objetivo.
El Molinón abrió el camino a la reacción del Deportivo como visitante. Los blanquiazules fueron más ambiciosos que en las anteriores salidas, más competitivos y superaron al Sporting de Gijón (1-2) con quince buenos minutos que rentabilizaron con dos goles y tres puntos. Esa es la base para mejorar el rendimiento a domicilio. Después de haber cedido un empate como local ante el Tenerife, los deportivistas están casi que obligados a volver de Granada con algo positivo en la maleta. No perder es lo mínimo; ganar, lo deseable y... necesario. Tres puntos impulsarían al equipo, que ahora mismo es quinto con 43 puntos a cuatro del líder, el Atlético Osasuna, que abrió la jornada con una victoria a domicilio ante el Sporting (0-2).
Cuando el Deportivo salte al césped del Nuevo Los Cármenes sabrá el resultado de otro de los equipos que están por delante en la tabla, el Albacete, que recibe en el Carlos Belmonte al Mallorca. La jornada la cerrará el Málaga en La Rosaleda ante la UD Las Palmas.
La igualdad es máxima. Un punto separa a los granadinos de los coruñeses en la clasificación y por eso hay que estar pendientes también del golaveraje, que está en juego. En el partido de Riazor el Deportivo se llevó el triunfo por la mínima (2-1). Todo lo que sea empatar o ganar supondrá tenerlo de cara; perder por un gol lo equilibraría y hacerlo por una diferencia mayor se lo pasaría al Granada. Hace un par de semanas, en la entrevista con este diario, Natxo hacía hincapié en la importancia de cada gol y recordaba, precisamente, aquel tanto que el Deportivo encajó a última hora ante el Granada, un disparo de falta de Ángel Montoro.
El centrocampista se ha lesionado el hombro y, en principio, es difícil que pueda jugar ante el Deportivo. Su lugar lo ocuparía el exjugador del CD Lugo Ramón Azeez. Además, Vadillo podría perder su posición en la alineación en beneficio de Dani Ojeda. El colombiano Adrián Ramos será el referente ofensivo del equipo que entrena el vigués Diego Martínez y que destaca por su regularidad y bloque defensivo. Es el equipo menos goleado del campeonato, aunque enfrente estará, el segundo que menos recibe y el máximo goleador de Segunda. Duelo por todo lo alto.
El Deportivo llega al choque mermado por las importantes bajas que acumula, todas en la zona creativa y el ataque: Krohn-Dehli, Vicente, Pedro Sánchez y Carlos Fernández. El 4-3-3, con Christian Santos como delantero centro, parecía haber solventado los problemas con que el Depor despidió 2018 y empezó 2019, pero se nubló de nuevo ante el Tenerife (0-0) y es probable que Natxo introduzca matices en Granada.
Por un lado, retoques en el sistema, más próximo a un 4-4-2, aunque amoldable, y también cambios de nombres: Fede Cartabia regresará a la titularidad, Quique pasará a ser el delantero de referencia pese a su falta de gol en los últimos partidos, Pedro Mosquera, que no juega desde diciembre podría sentar a Didier y Saúl y Caballo batallarán por el lateral
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




