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miércoles, 26 de septiembre de 2018
EL TERESA HERREA SERÁ UN DOBLE DUELO DEPOR ATHLETIC

El Deportivo y el Athletic Club de Bilbao disputarán el próximo 14 de noviembre el decano de los torneos amistosos, el Teresa Herrera, que este año no pudo celebrarse en su fecha tradicional, en agosto, por las obras de las cubiertas del estadio Abanca-Riazor.
El Athletic Club, que jugó las dos primeras ediciones del trofeo hace casi tres cuartos de siglo, tal y como recuerda el club anfitrión, será el rival de los blanquiazules tanto en la edición masculina como en la femenina del trofeo.
El conjunto vasco ha disputado el Trofeo Teresa Herrera en seis ediciones y lo conquistó en dos ocasiones.
Además, fue el primer adversario del Deportivo en el Teresa Herrera en la décima edición del torneo.
Los equipos femeninos del Deportivo y el Athletic abrirán la jornada el miércoles 14 de noviembre a las 18.15 horas y a partir de las 20.45 se disputará el trofeo masculino.
Las dos últimas participaciones rojiblancas se remontan a los años ochenta: se impuso en 1983 y no pudo repetir título en 1984.
El Deportivo recuerda que “en 1983, el equipo entonces dirigido por Javier Clemente eliminó al Real Madrid en semifinales (1-0, gol de Sarabia) y en la final venció por el mismo resultado al Peñarol uruguayo, con un tanto de Miguel Sola. El 14 de agosto de 1983, los leones derrotaron a los charrúas con Zubizarreta; Urquiaga, Patxi Salinas, Goikoetxea, Núñez; Gallego, Urtubi ,De la Fuente (Sola, min. 56); Endika (Julio Salinas, min. 68), Sarabia y Argote (Elguezábal, min. 81)”.
En su última aparición hasta hoy, un año después, el Athletic, de nuevo entrenado por Clemente, ocupó la última plaza.
En las semifinales cayó por penaltis ante el Vasco da Gama, después de empatar 2-2. En la final de consolación, el Manchester United derrotó al conjunto vizcaíno por un resultado de 1-0. VIA IG.
El Athletic Club, que jugó las dos primeras ediciones del trofeo hace casi tres cuartos de siglo, tal y como recuerda el club anfitrión, será el rival de los blanquiazules tanto en la edición masculina como en la femenina del trofeo.
El conjunto vasco ha disputado el Trofeo Teresa Herrera en seis ediciones y lo conquistó en dos ocasiones.
Además, fue el primer adversario del Deportivo en el Teresa Herrera en la décima edición del torneo.
Los equipos femeninos del Deportivo y el Athletic abrirán la jornada el miércoles 14 de noviembre a las 18.15 horas y a partir de las 20.45 se disputará el trofeo masculino.
Las dos últimas participaciones rojiblancas se remontan a los años ochenta: se impuso en 1983 y no pudo repetir título en 1984.
El Deportivo recuerda que “en 1983, el equipo entonces dirigido por Javier Clemente eliminó al Real Madrid en semifinales (1-0, gol de Sarabia) y en la final venció por el mismo resultado al Peñarol uruguayo, con un tanto de Miguel Sola. El 14 de agosto de 1983, los leones derrotaron a los charrúas con Zubizarreta; Urquiaga, Patxi Salinas, Goikoetxea, Núñez; Gallego, Urtubi ,De la Fuente (Sola, min. 56); Endika (Julio Salinas, min. 68), Sarabia y Argote (Elguezábal, min. 81)”.
En su última aparición hasta hoy, un año después, el Athletic, de nuevo entrenado por Clemente, ocupó la última plaza.
En las semifinales cayó por penaltis ante el Vasco da Gama, después de empatar 2-2. En la final de consolación, el Manchester United derrotó al conjunto vizcaíno por un resultado de 1-0. VIA IG.
martes, 25 de septiembre de 2018
EL DEPOR GANÓ CON JUSTICIA EN RIAZOR AL GRANADA 2--1

El Depor ganó con justicia a un Granada que no demostró mucho más que el Sporting en Riazor, donde los herculinos han de hacerse fuertes.
El once inicial dejó una especie de ‘sorpresa’. La presencia de Carles Gil en lugar de Fede Cartabia. No porque el valenciano no sea un ‘titularísimo’, un jugador de superior categoría, sino por ver al argentino en el banquillo, ya que Fede debería ser el referente de este equipo en ataque.
Era, precisamente Carles Gil, quien enviaba la primera pelota sobre las manos del meta granadino. Un disparo sin problemas que llegaba después de 10 minutos, los iniciales, con dominio absoluto del Depor, eso sí, sin pasar de tres cuartos de campo en la zona rival.
El equipo de Natxo sobaba y manoseaba la pelota de lado a lado y cortaba rápido las acciones del Granada, quería acercarse poco a poco y sin perder la posesión. Carlos Fernández ensayaba sobre la meta visitante en el 14 y hacía que Rui Silva tuviese que estirarse para enviar la pelota a córner.
En la jugada siguiente tras el saque de esquina, el Granada, agazapado como un conejo en su madriguera, llegaba por primera vez al área de Dani Giménez pero el arquero gallego estaba atento para desbaratar la acción ofensiva.
El once inicial dejó una especie de ‘sorpresa’. La presencia de Carles Gil en lugar de Fede Cartabia. No porque el valenciano no sea un ‘titularísimo’, un jugador de superior categoría, sino por ver al argentino en el banquillo, ya que Fede debería ser el referente de este equipo en ataque.
Era, precisamente Carles Gil, quien enviaba la primera pelota sobre las manos del meta granadino. Un disparo sin problemas que llegaba después de 10 minutos, los iniciales, con dominio absoluto del Depor, eso sí, sin pasar de tres cuartos de campo en la zona rival.
El equipo de Natxo sobaba y manoseaba la pelota de lado a lado y cortaba rápido las acciones del Granada, quería acercarse poco a poco y sin perder la posesión. Carlos Fernández ensayaba sobre la meta visitante en el 14 y hacía que Rui Silva tuviese que estirarse para enviar la pelota a córner.
En la jugada siguiente tras el saque de esquina, el Granada, agazapado como un conejo en su madriguera, llegaba por primera vez al área de Dani Giménez pero el arquero gallego estaba atento para desbaratar la acción ofensiva.
Poco a poco
Al cuarto de hora las cartas estaban sobre la mesa. Es algo que pasará casi con todos los equipos que visiten Riazor. Le dan la pelota al Depor y esperan una contra. El que tiene que llevar el peso del partido y la responsabilidad del juego es el equipo coruñés. Con el paso de los minutos el Granada fue mostrando algo más que la camiseta en ataque, pero de manera tímida, como cuando Fede Vico ensayó desde 40 metros un disparo que se marchó a las obras de la grada de maratón.
Pocos segundo después, un cabezazo de Marí que hacía intervenir al portero visitante, era el preámbulo de una gran jugada coruñesa que acababa con el balón en el poste granadino. Eran los mejores momentos del Depor, que crecía con el partido, y la primera gran ocasión para marcar.
A la media hora Vicente habilitaba un pase rápido para Carles Gil y el levantino gozaba de una nueva ocasión para romper la igualada. Seguía la misma tónica, el Depor mandaba y el Granada, casi ‘en plan Sporting’ esperaba su ocasión.
En el minuto 40 los deportivistas pidieron penalti por manos en el área de Martínez. Penalti clarísimo que el colegiado no percibió a pesar de estar cerca de la jugada. Moreno Aragón perdonaba tarjetas al Granada en faltas claras y hasta una pena máxima tan nítida como evidente. Con el empate sin goles y el Depor mereciendo más se llegó al tiempo de descanso en Riazor.
Al cuarto de hora las cartas estaban sobre la mesa. Es algo que pasará casi con todos los equipos que visiten Riazor. Le dan la pelota al Depor y esperan una contra. El que tiene que llevar el peso del partido y la responsabilidad del juego es el equipo coruñés. Con el paso de los minutos el Granada fue mostrando algo más que la camiseta en ataque, pero de manera tímida, como cuando Fede Vico ensayó desde 40 metros un disparo que se marchó a las obras de la grada de maratón.
Pocos segundo después, un cabezazo de Marí que hacía intervenir al portero visitante, era el preámbulo de una gran jugada coruñesa que acababa con el balón en el poste granadino. Eran los mejores momentos del Depor, que crecía con el partido, y la primera gran ocasión para marcar.
A la media hora Vicente habilitaba un pase rápido para Carles Gil y el levantino gozaba de una nueva ocasión para romper la igualada. Seguía la misma tónica, el Depor mandaba y el Granada, casi ‘en plan Sporting’ esperaba su ocasión.
En el minuto 40 los deportivistas pidieron penalti por manos en el área de Martínez. Penalti clarísimo que el colegiado no percibió a pesar de estar cerca de la jugada. Moreno Aragón perdonaba tarjetas al Granada en faltas claras y hasta una pena máxima tan nítida como evidente. Con el empate sin goles y el Depor mereciendo más se llegó al tiempo de descanso en Riazor.
Reanudación
El segundo acto comenzó con una acción de ataque coruñesa que a punto de estuvo de acabar en gol, en el despeje de un futbolista del Granada.
Los argumentos, futbolistas incluidos, eran los mismos. El Depor al mando y el Granada esperando su opción y manteniéndose entero en el partido, creciendo poco a poco. Coinidía ese paso adelante del cuadro andaluz con varias péridas del gallego en el medio del campo y, por momentos, las fuerzas se equilibraban.
Natxo González miró hacia su banquillo y, posiblemente buscó más consistencia en la medular, ya que dio entrada en sobre el verde riazoreño a Edu Expósito. Antes de la permuta, Carlos Fernández ensayó sobre la meta rival y realizó un baile en el área digno de acabar en gol, pero la defensa nazarí estuvo atenta. Se llegaba a la hora de partido con el Depor sobre la meta granadina y comenzaban las prisas.
El cuadro coruñés, sobre todo en jugadas de Quique González, caía en fuera de juego po milímetros, otra arma del rival para cortar acciones de ataque coruñesas. Por momentos al Depor le faltaba bastante fluidez en este tipo de acciones, aunque seguía dominando el partido más que su oponente. En el 64 David Simón era derribado en el área por Martínez. Mucho más riguroso que el que el colegiado no señalaba en la primera parte, en esta ocasión sí daba la pena máxima. Quique González no fallaba y ponía el justísmo 1-0 en el marcador.
El panorama cambiaba, porque el Granada debía abandonar la racanería y pasar a tener un papel más preponderante, mientras el Depor confiaba en sentenciar o, al menos, mantener el resultado y el ‘tempo’ del envite.
El segundo acto comenzó con una acción de ataque coruñesa que a punto de estuvo de acabar en gol, en el despeje de un futbolista del Granada.
Los argumentos, futbolistas incluidos, eran los mismos. El Depor al mando y el Granada esperando su opción y manteniéndose entero en el partido, creciendo poco a poco. Coinidía ese paso adelante del cuadro andaluz con varias péridas del gallego en el medio del campo y, por momentos, las fuerzas se equilibraban.
Natxo González miró hacia su banquillo y, posiblemente buscó más consistencia en la medular, ya que dio entrada en sobre el verde riazoreño a Edu Expósito. Antes de la permuta, Carlos Fernández ensayó sobre la meta rival y realizó un baile en el área digno de acabar en gol, pero la defensa nazarí estuvo atenta. Se llegaba a la hora de partido con el Depor sobre la meta granadina y comenzaban las prisas.
El cuadro coruñés, sobre todo en jugadas de Quique González, caía en fuera de juego po milímetros, otra arma del rival para cortar acciones de ataque coruñesas. Por momentos al Depor le faltaba bastante fluidez en este tipo de acciones, aunque seguía dominando el partido más que su oponente. En el 64 David Simón era derribado en el área por Martínez. Mucho más riguroso que el que el colegiado no señalaba en la primera parte, en esta ocasión sí daba la pena máxima. Quique González no fallaba y ponía el justísmo 1-0 en el marcador.
El panorama cambiaba, porque el Granada debía abandonar la racanería y pasar a tener un papel más preponderante, mientras el Depor confiaba en sentenciar o, al menos, mantener el resultado y el ‘tempo’ del envite.
Sentencia el Depor
ELa jugada esperada llegaba en el 77. Fede Cartabia conseguía evitar que la pelota saliese, el balón centrado al área no encontraba rematador pero sí a Edu Expósito, que servía para Quique, quien girando sobre sí mismo marcara el tanto de la tranquilidad mientras Riazor explotaba animando a su ‘pichichi’.
En el 82 era Carlos Fernández el que se sacaba un disparo desde larga distancia que hacía intervenir a Rui Silva. El equipo coruñés finalizaba atacando, lo mejor para la tranquilidad de la parroquia blanquiazul. Sin embargo, un golazo de Montoro puso los nervios en el final del partido, en un descuento que fue disolviéndose para que el Depor venciese con toda justicia, por fútbol y merecimiento.VIA IG.
ELa jugada esperada llegaba en el 77. Fede Cartabia conseguía evitar que la pelota saliese, el balón centrado al área no encontraba rematador pero sí a Edu Expósito, que servía para Quique, quien girando sobre sí mismo marcara el tanto de la tranquilidad mientras Riazor explotaba animando a su ‘pichichi’.
En el 82 era Carlos Fernández el que se sacaba un disparo desde larga distancia que hacía intervenir a Rui Silva. El equipo coruñés finalizaba atacando, lo mejor para la tranquilidad de la parroquia blanquiazul. Sin embargo, un golazo de Montoro puso los nervios en el final del partido, en un descuento que fue disolviéndose para que el Depor venciese con toda justicia, por fútbol y merecimiento.VIA IG.
lunes, 24 de septiembre de 2018
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