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lunes, 10 de septiembre de 2018
DEPORTIVO --1 SPORTING --0
El RC Deportivo sumó tres puntos de oro en el último suspiro de un choque que no pasará a la historia por su brillantez ante el Sporting de Gijón (1-0), gracias a un contundente testarazo de Pablo Marí tras servicio de Fede Cartabia.
El cabezazo en el epílogo del central permite a los herculinos, en un ejercicio de pragmatismo, sumar 8 puntos tras cuatro jornadas y aferrarse a la llamada ‘media inglesa’.
Después de tres jornadas consecutivas a domicilio, el Depor se asomaba a Riazor con novedades en todas sus líneas respecto al último compromiso en Tenerife; Pablo Marí, Didier Moreno, Krohn-Dehli, Pedro Sánchez y Carlos Fernández se vieron catapultados al once ante un Sporting que tripitía formación inicial de modo consecutivo.
Mermado por unas bajas concentradas en la delantera, el equipo coruñés asistió al debut del joven cedido por el Sevilla Carlos Fernández en la demarcación de ‘9’.
Los primeros minutos fueron de tanteo, con un Depor dominador de la posesión y forzando dos saques de esquina casi consecutivos sin peligro para los dominios de Diego Mariño.
Ninguno de los dos contendientes arriesgó durante el primer cuarto de hora, un tanto temorosos de cometer errores que pudiesen ser trascendentes en el resultado final.
Las imprecisiones de ambas escuadras se fueron sucediendo en la medular de ambos bandos; en el herculino, la contención de Álex y Didier Moreno se imponían a la creatividad de Vicente Gómez.
En medio del letargo llegó la acción que pudo cambiar el rumbo del partido, con una pena máxima decretada un tanto rigurosa a favor del RC Deportivo por un contacto entre Cofie y Carlos Fernández.
Corría la media hora del partido y, para infortunio del deportivismo, el colombiano Didier Moreno telegrafiaba su disparo a la derecha de un Mariño que desbarató sin apuros.
El polémico lance agitó un encuentro sin un claro dominador, que se perdía en ejercicios de impotencia y centrocampismo estéril.
El canterano blanquiazul Diego Caballo volvió a desempolvar el guante de su pierna izquierda en una internada aislada pero su centro milimétrico no fue rematado a gol por un Carlos Fernández poco atinado, que envió el cuero desviado a la izquierda.
Mientras el público de un coliseo de Riazor un tanto desangelado por la falta de calor humano tras las porterías murmullaba ante la falta de espectáculo y de juego hilvanado, el encuentro se marchó al intervalo con la sensación de un empate a nada en el que el Sporting de Gijón apenas se asomó al área custodiada por Dani Giménez. Como nota curiosa los dos cancerberos en la noche de ayer eran originarios de Vigo.
Segundo acto
Sin cambios en la reanudación el Depor ya salió mentalizado para ser más punzante y nada más darse inicio, una precisa triangulación entre Bergantiños, Pedro Sánchez y David Simón propició un cabezazo de Carlos Fernández que estuvo a punto de convertirse en el 1-0; el dinamismo del punta andaluz despertaba las palmas desde las gradas.
El Deportivo ponía más corazón que cabeza en volcar el campo sobre el marco de Diego Mariño y la banda derecha se convertía en el mayor centro asociativo del equipo, con varias combinaciones en las que Didier Moreno siempre intervino, imponiendo su más que notable condición física.
El joven atacante cedido por el Sevilla, Carlos Fernández, capitalizó las oportundidades de gol de los herculinos.
En el minuto 66 no atinaba a rematar entre los tres palos tras un centro medido a cargo de un hiperactivo David Simón, que en la segunda parte se desdobló en ataque de manera continua.
En el 68’ Caballo se sacó de la manga un centro tenso a ras de césped que otra vez más no encontró finalizador.
El técnico local Natxo González apostó por introducir cambios en el minuto 71 y fue Fede Cartabia el que regresó tras lesión en lugar de Carlos Fernández.
El Sporting de Gijón se quedó en inferioridad numérica en el minuto 75 por la segunda tarjeta amarilla de Cofie, esta vez por un claro derribo sobre Domingos Duarte; Fede Cartabia no sorprendió a Mariño en el disparo a balón parado desde fuera del área pero el cuadro coruñés intensificaba su dominio.
Carles Gil, que arrastró molestias físicas a lo largo de la semana, saltó al campo en los diez últimos minutos para aportar su calidad en los compases finales. El valenciano rozó el tanto en el 89’ con una buena parábola con su pierna izquierda.
Sería en el epílogo del envite, en el minuto 94, cuando el marcador se desniveló gracias a un oportuno cabezazo de Pablo Marí tras centro con la derecha de Cartabia. Entre el delirio de la hinchada coruñesa los herculinos sumaban de tres en tres para asentarse.VIA IG.
El cabezazo en el epílogo del central permite a los herculinos, en un ejercicio de pragmatismo, sumar 8 puntos tras cuatro jornadas y aferrarse a la llamada ‘media inglesa’.
Después de tres jornadas consecutivas a domicilio, el Depor se asomaba a Riazor con novedades en todas sus líneas respecto al último compromiso en Tenerife; Pablo Marí, Didier Moreno, Krohn-Dehli, Pedro Sánchez y Carlos Fernández se vieron catapultados al once ante un Sporting que tripitía formación inicial de modo consecutivo.
Mermado por unas bajas concentradas en la delantera, el equipo coruñés asistió al debut del joven cedido por el Sevilla Carlos Fernández en la demarcación de ‘9’.
Los primeros minutos fueron de tanteo, con un Depor dominador de la posesión y forzando dos saques de esquina casi consecutivos sin peligro para los dominios de Diego Mariño.
Ninguno de los dos contendientes arriesgó durante el primer cuarto de hora, un tanto temorosos de cometer errores que pudiesen ser trascendentes en el resultado final.
Las imprecisiones de ambas escuadras se fueron sucediendo en la medular de ambos bandos; en el herculino, la contención de Álex y Didier Moreno se imponían a la creatividad de Vicente Gómez.
En medio del letargo llegó la acción que pudo cambiar el rumbo del partido, con una pena máxima decretada un tanto rigurosa a favor del RC Deportivo por un contacto entre Cofie y Carlos Fernández.
Corría la media hora del partido y, para infortunio del deportivismo, el colombiano Didier Moreno telegrafiaba su disparo a la derecha de un Mariño que desbarató sin apuros.
El polémico lance agitó un encuentro sin un claro dominador, que se perdía en ejercicios de impotencia y centrocampismo estéril.
El canterano blanquiazul Diego Caballo volvió a desempolvar el guante de su pierna izquierda en una internada aislada pero su centro milimétrico no fue rematado a gol por un Carlos Fernández poco atinado, que envió el cuero desviado a la izquierda.
Mientras el público de un coliseo de Riazor un tanto desangelado por la falta de calor humano tras las porterías murmullaba ante la falta de espectáculo y de juego hilvanado, el encuentro se marchó al intervalo con la sensación de un empate a nada en el que el Sporting de Gijón apenas se asomó al área custodiada por Dani Giménez. Como nota curiosa los dos cancerberos en la noche de ayer eran originarios de Vigo.
Segundo acto
Sin cambios en la reanudación el Depor ya salió mentalizado para ser más punzante y nada más darse inicio, una precisa triangulación entre Bergantiños, Pedro Sánchez y David Simón propició un cabezazo de Carlos Fernández que estuvo a punto de convertirse en el 1-0; el dinamismo del punta andaluz despertaba las palmas desde las gradas.
El Deportivo ponía más corazón que cabeza en volcar el campo sobre el marco de Diego Mariño y la banda derecha se convertía en el mayor centro asociativo del equipo, con varias combinaciones en las que Didier Moreno siempre intervino, imponiendo su más que notable condición física.
El joven atacante cedido por el Sevilla, Carlos Fernández, capitalizó las oportundidades de gol de los herculinos.
En el minuto 66 no atinaba a rematar entre los tres palos tras un centro medido a cargo de un hiperactivo David Simón, que en la segunda parte se desdobló en ataque de manera continua.
En el 68’ Caballo se sacó de la manga un centro tenso a ras de césped que otra vez más no encontró finalizador.
El técnico local Natxo González apostó por introducir cambios en el minuto 71 y fue Fede Cartabia el que regresó tras lesión en lugar de Carlos Fernández.
El Sporting de Gijón se quedó en inferioridad numérica en el minuto 75 por la segunda tarjeta amarilla de Cofie, esta vez por un claro derribo sobre Domingos Duarte; Fede Cartabia no sorprendió a Mariño en el disparo a balón parado desde fuera del área pero el cuadro coruñés intensificaba su dominio.
Carles Gil, que arrastró molestias físicas a lo largo de la semana, saltó al campo en los diez últimos minutos para aportar su calidad en los compases finales. El valenciano rozó el tanto en el 89’ con una buena parábola con su pierna izquierda.
Sería en el epílogo del envite, en el minuto 94, cuando el marcador se desniveló gracias a un oportuno cabezazo de Pablo Marí tras centro con la derecha de Cartabia. Entre el delirio de la hinchada coruñesa los herculinos sumaban de tres en tres para asentarse.VIA IG.
domingo, 9 de septiembre de 2018
EL DEPOR SE ESTRENA EN RIAZOR

Volver a Segunda siempre es algo complicado de digerir pero en los anteriores precedentes el Deportivo siempre encontraba cobijo en el Abanca Riazor. Un campo que lo ha espoleado y donde forjó sus dos últimos ascensos.
Después de tres jornadas en obligado ‘exilio’, debido a las obras que se están acometiendo en el estadio y sus cubiertas, los blanquiazules vuelven a su campo, que todavía no está a punto, para recibir a un Sporting de Gijón que no vendrá acompañado de su bulliciosa ‘Mareona’.
Un Riazor que lucirá con gradas vacías, ya que por motivos de seguridad se han reubicado a más de 8.500 seguidores, lo que explica que no se hayan podido enviar localidades a los aficionados asturianos.
Pese a todo, la afición blanquiazul ha respondido a la llamada y durante toda la semana se pudieron ver largas colas de socios que acudieron a retirar las nuevas localidades, que se mantendrán también para el partido ante el Granada
Cambios ‘obligados’
En una semana intensa de trabajo para los blanquiazules, con cinco sesiones, Natxo González introducirá cambios con respecto al once de la última jornada ante el Tenerife en el Heliodoro Rodríguez López. Algunos obligados por los integrantes de la enfermería y otros por decisión técnica.
El primero será en el centro de la zaga, en la que Pablo Marí entrará por Eneko Bóveda, aunque ejercerá por la derecha, dejando la izquierda para el otro central Domingos Duarte, que jugó hasta ahora a pierna cambiada. Mientras, en la medular, el técnico vasco volverá a apostar por el rombo, aunque con previsibles cambios.
Por delante de la defensa podría repetir Álex Bergantiños, en el vértice derecho entraría Didier Moreno, en lugar de Pedro Mosquera, el izquierdo sería de nuevo para Vicente Gómez, y volvería al once Krohn-Delhi, tras cumplir los dos partidos de sanción, como mediapunta.
Ocuparía así el lugar de un Carles Gil, que se coló en la convocatoria tras pasar una semana al margen por problemas musculares en el obturador externo de su cadera. En el ataque, doble novedad con Pedro Sánchez y Carlos Fernández. El alicantino, que puede ejercer como delantero, para acompañar al canterano hispalense, que se estrena antes de lo esperado en Riazor, ‘favorecido’ por las bajas en el ataque coruñés. Christian Santos está concentrado con Venezuela, Borja Valle es baja por una contusión en el pie sufrida ante el Tenerife y Quique González tiene una lesión muscular de grado II en los isquiotibiales.
Quedan en la recámara de cara a la segunda parte balas como la de Fede Cartabia, recuperado de su esquince en el tobillo izquierdo. Un revulsivo para un encuentro en el que no está claro cuál de los dos equipos tomará la iniciativa.
El conjunto de Rubén Baraja llega a Riazor con 7 puntos de 9 posibles, un plantel con muchas caras nuevas y una importante fiabilidad atrás. La única duda que se plantea en el once es la entrada de Nacho Méndez o la continuidad de Hernán Santana. Un equipo rojiblanco que se ha mostrado muy ordenado, con una idea clara de juego, que apenas concede ocasiones y que practica la presión adelantada.
Una importante piedra de toque para un Deportivo que vivirá un estreno un tanto extravagante en Riazor.VIA IG.
Después de tres jornadas en obligado ‘exilio’, debido a las obras que se están acometiendo en el estadio y sus cubiertas, los blanquiazules vuelven a su campo, que todavía no está a punto, para recibir a un Sporting de Gijón que no vendrá acompañado de su bulliciosa ‘Mareona’.
Un Riazor que lucirá con gradas vacías, ya que por motivos de seguridad se han reubicado a más de 8.500 seguidores, lo que explica que no se hayan podido enviar localidades a los aficionados asturianos.
Pese a todo, la afición blanquiazul ha respondido a la llamada y durante toda la semana se pudieron ver largas colas de socios que acudieron a retirar las nuevas localidades, que se mantendrán también para el partido ante el Granada
Cambios ‘obligados’
En una semana intensa de trabajo para los blanquiazules, con cinco sesiones, Natxo González introducirá cambios con respecto al once de la última jornada ante el Tenerife en el Heliodoro Rodríguez López. Algunos obligados por los integrantes de la enfermería y otros por decisión técnica.
El primero será en el centro de la zaga, en la que Pablo Marí entrará por Eneko Bóveda, aunque ejercerá por la derecha, dejando la izquierda para el otro central Domingos Duarte, que jugó hasta ahora a pierna cambiada. Mientras, en la medular, el técnico vasco volverá a apostar por el rombo, aunque con previsibles cambios.
Por delante de la defensa podría repetir Álex Bergantiños, en el vértice derecho entraría Didier Moreno, en lugar de Pedro Mosquera, el izquierdo sería de nuevo para Vicente Gómez, y volvería al once Krohn-Delhi, tras cumplir los dos partidos de sanción, como mediapunta.
Ocuparía así el lugar de un Carles Gil, que se coló en la convocatoria tras pasar una semana al margen por problemas musculares en el obturador externo de su cadera. En el ataque, doble novedad con Pedro Sánchez y Carlos Fernández. El alicantino, que puede ejercer como delantero, para acompañar al canterano hispalense, que se estrena antes de lo esperado en Riazor, ‘favorecido’ por las bajas en el ataque coruñés. Christian Santos está concentrado con Venezuela, Borja Valle es baja por una contusión en el pie sufrida ante el Tenerife y Quique González tiene una lesión muscular de grado II en los isquiotibiales.
Quedan en la recámara de cara a la segunda parte balas como la de Fede Cartabia, recuperado de su esquince en el tobillo izquierdo. Un revulsivo para un encuentro en el que no está claro cuál de los dos equipos tomará la iniciativa.
El conjunto de Rubén Baraja llega a Riazor con 7 puntos de 9 posibles, un plantel con muchas caras nuevas y una importante fiabilidad atrás. La única duda que se plantea en el once es la entrada de Nacho Méndez o la continuidad de Hernán Santana. Un equipo rojiblanco que se ha mostrado muy ordenado, con una idea clara de juego, que apenas concede ocasiones y que practica la presión adelantada.
Una importante piedra de toque para un Deportivo que vivirá un estreno un tanto extravagante en Riazor.VIA IG.
viernes, 7 de septiembre de 2018
SE REFUERZAN MEDIDAS DE SEGURIDAD EN RIAZOR

La cuarta jornada de Liga de Segunda División llegará a Riazor con una especial atención, ya que una parte del estadio se mantiene ‘cerrado’ al aficionado con el fin de protegerlo de las zonas aún vulnerables y que están perfectamente valladas y balizadas.
Por este motivo, el Concello ha solicitado a los responsables de las obras que se están llevando a cabo que pongan especial cuidado, que emitan un informe y que señalen que zonas son las comprometidas con el fin de hacérselo llegar al club y a los propios servicios de protección del estadio para reforzar la seguridad en un perímetro que no suponga peligro alguno para lo usuarios del recinto deportivo.
Por este motivo, el Concello ha solicitado a los responsables de las obras que se están llevando a cabo que pongan especial cuidado, que emitan un informe y que señalen que zonas son las comprometidas con el fin de hacérselo llegar al club y a los propios servicios de protección del estadio para reforzar la seguridad en un perímetro que no suponga peligro alguno para lo usuarios del recinto deportivo.
Al margen de polémicas
En el seno del club deportivista están perfectamente informados por parte de los responsables de la obra de la situación en la que se encuentra, así como su evolución.
Por ese motivo hay un cierto malestar en el Concello de A Coruña con los responsables de la entidad, porque entiendes que han seguido día a día todo los que se iba haciendo y estaban al tanto de los avances que se hicieron.
Se cree en María Pita que el consejo del club también tenía fechas sobre la mesa sobre la conclusión y lamentan abiertamente que se guarde silencio ahora que cayeron críticas al alcalde, aunque de forma oficial el Depor no se pronunció en los últimos días. Preocupan mucho las informaciones relacionadas con el estadio, pero el Gobierno local de Xullo Ferreiro está convencido de que las obras van a suponer un antes y después y que ahora le toca a la entidad dar pasos al frente para que Riazor se convierta en un estandarte más de A Coruña.
el concejal responsable del deporte municipal, José Manuel Sande, también entró a saco a defender la gestión del Concello y argumentó la misma línea que el alcalde.
Sande afirmó que la obra será muy beneficiosa y que el domingo el aficionado podrá comprobar la magnitud de la misma y la valorará en positivo para el futuro.VIA IG.
En el seno del club deportivista están perfectamente informados por parte de los responsables de la obra de la situación en la que se encuentra, así como su evolución.
Por ese motivo hay un cierto malestar en el Concello de A Coruña con los responsables de la entidad, porque entiendes que han seguido día a día todo los que se iba haciendo y estaban al tanto de los avances que se hicieron.
Se cree en María Pita que el consejo del club también tenía fechas sobre la mesa sobre la conclusión y lamentan abiertamente que se guarde silencio ahora que cayeron críticas al alcalde, aunque de forma oficial el Depor no se pronunció en los últimos días. Preocupan mucho las informaciones relacionadas con el estadio, pero el Gobierno local de Xullo Ferreiro está convencido de que las obras van a suponer un antes y después y que ahora le toca a la entidad dar pasos al frente para que Riazor se convierta en un estandarte más de A Coruña.
el concejal responsable del deporte municipal, José Manuel Sande, también entró a saco a defender la gestión del Concello y argumentó la misma línea que el alcalde.
Sande afirmó que la obra será muy beneficiosa y que el domingo el aficionado podrá comprobar la magnitud de la misma y la valorará en positivo para el futuro.VIA IG.
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