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martes, 19 de mayo de 2015
VICTOR TIENE RAZON
El Depor hace pasillo a un Barcelona plagado de suplentes en 2011 alfaquí
Puntuar en el Camp Nou será complicado para el Depor aunque el Barcelona salga dormido y plagado de suplentes. A nadie se le escapa. Pero no se puede ira a un campo como el catalán con la mentalidad de que esta jornada ‘no es de nuestra Liga’.
Víctor tiene razón. Lleva tiempo escuchando que el Depor debería haberlo arreglado el domingo (cosa que es cierta) pero no se puede dar por perdido un partido de antemano sea quien sea el rival.
El Barcelona no ha empatado en su estadio ‘todavía’ esta temporada. Ha ganado en el 88,8% de sus enfrentamientos, 16 victorias y dos derrotas, por 0-1, ante Celta y Málaga. Es un ogro, sin duda. Pero se le puede atizar si salen bien las cosas.
El Barcelona no ha empatado en su estadio ‘todavía’ esta temporada. Ha ganado en el 88,8% de sus enfrentamientos, 16 victorias y dos derrotas, por 0-1, ante Celta y Málaga. Es un ogro, sin duda. Pero se le puede atizar si salen bien las cosas.
victorias
El actual entrenador del Depor protagonizó la primera victoria en la historia coruñesa en el Camp Nou. Fue en la temporada 2000/2001. Djalma abrió el marcador en el minuto 5. Rivaldo empató en el 14. Luis Enrique, el actual entrenador culé, puso el 2-1 en el 34 y Víctor Sánchez del Amo anotó el 2-2 en el 76 y el definitivo 2-3 en el 89.
El Depor volvió a ganar en 2002/2003 (2-4) y 2003/2004 (0-2). Eran otros tiempos, es evidente, pero son victorias que todavía se recuerdan.
El actual entrenador del Depor protagonizó la primera victoria en la historia coruñesa en el Camp Nou. Fue en la temporada 2000/2001. Djalma abrió el marcador en el minuto 5. Rivaldo empató en el 14. Luis Enrique, el actual entrenador culé, puso el 2-1 en el 34 y Víctor Sánchez del Amo anotó el 2-2 en el 76 y el definitivo 2-3 en el 89.
El Depor volvió a ganar en 2002/2003 (2-4) y 2003/2004 (0-2). Eran otros tiempos, es evidente, pero son victorias que todavía se recuerdan.
el empate de lotina
El Barcelona de Guardiola hizo un ejercicio de bonhomía en mayo de 2015 cuando alineó a muchos suplentes y jugadores del filial y dejó jugar al Depor, que estuvo a punto de llevarse la victoria en los minutos finales del encuentro. Finalmente el resultado fue un 0-0 que cualquier deportivista ‘firmaría’ en la actualidad’. Las diferencias entre ambas plantillas, como hoy, eran abismales, pero se consiguió un punto.
El Barça ya ha visto cómo, siendo campeón, un equipo en apuros le ganaba en su estadio. En el penúltimo partido de la 2008/2009 lo hizo el Osasuna, por 0-1 con gol de Pandiani, y mantuvo la categoría.
Los culés, de descanso hasta el jueves, tienen por delante dos finales, la de Copa y la de Champions. Aunque a nadie le gusta perder es de suponer que los azulgrana no tendrán la intensidad mostrada en otros partidos.
De cualquier manera es un equipo demoledor, pero el que se juega la vida es el conjunto deportivista que, independientemente de otros resultados, tiene que salir al Camp Nou a dejarse el alma y la vida. Del coraje del equipo dependerán las posibilidades de puntuar.VIA IG.
El Barcelona de Guardiola hizo un ejercicio de bonhomía en mayo de 2015 cuando alineó a muchos suplentes y jugadores del filial y dejó jugar al Depor, que estuvo a punto de llevarse la victoria en los minutos finales del encuentro. Finalmente el resultado fue un 0-0 que cualquier deportivista ‘firmaría’ en la actualidad’. Las diferencias entre ambas plantillas, como hoy, eran abismales, pero se consiguió un punto.
El Barça ya ha visto cómo, siendo campeón, un equipo en apuros le ganaba en su estadio. En el penúltimo partido de la 2008/2009 lo hizo el Osasuna, por 0-1 con gol de Pandiani, y mantuvo la categoría.
Los culés, de descanso hasta el jueves, tienen por delante dos finales, la de Copa y la de Champions. Aunque a nadie le gusta perder es de suponer que los azulgrana no tendrán la intensidad mostrada en otros partidos.
De cualquier manera es un equipo demoledor, pero el que se juega la vida es el conjunto deportivista que, independientemente de otros resultados, tiene que salir al Camp Nou a dejarse el alma y la vida. Del coraje del equipo dependerán las posibilidades de puntuar.VIA IG.
lunes, 18 de mayo de 2015
OPCIONES DE SALVACION PARA EL DEPOR
Los jugadores del Deportivo celebran un gol ante el Athletic / LUIS TEJIDO (EFE)
Deportivo (34 puntos. Visita al Barcelona). Un halo de esperanza envolvió Riazor tras la victoria contra el Levante. Quince jornadas después el equipo volvía a ganar, pero no podía festejarlo. Llegaron noticias sobre el final del partido de la goleada del Granada en Anoeta que impedían disparar el optimismo. Por suerte para el Deportivo, su rival de la próxima jornada ya ha cumplido el objetivo y aguarda dos finales. “Felicitaremos al Barça, le haremos el correspondiente pasillo de campeón y después jugaremos nuestro partido porque evidentemente nosotros nos jugamos algo”, explicó Víctor Sánchez del Amo tras lograr su primera victoria como entrenador deportivista. Por fuerza el Barcelona jugará con futbolistas poco habituales en una jornada que para los culés será de celebración y vigilia. A todo ello se agarran los coruñeses, que saben que si vencen en el Camp Nou estarán salvados y que incluso si pierden les asisten un 44% de combinaciones para cantar victoria. El empate debería bastar, pero hay opciones que penalizarían al Deportivo en la cota de los 35 puntos. Todas pasan porque el Eibar no gane su partido. El triple empate entre Granada, Deportivo y Almería perjudica a los gallegos.
El Deportivo se salva si:
- Gana al Barcelona
- Empata y el Eibar gana
- Pierde y Eibar y Almería no ganan
SI SE PUEDE
Empezó el partido con el Deportivo mucho más volcado que el
conjunto levantinista, que salió a empatar, justo como salimos nosotros en la
mayoría de este tipo de partidos en la Liga, y cuando sales así, normalmente,
sueles perder el partido.
Se fueron juntando oportunidades de Lucas y Salomao (gran
acierto de Victor en el equipo titular), que llevaban peligro en casi cada jugada de nuetro equipo. Pero como siempre,
el primer gol llegó en una jugada a balón parado, puesto por Lucas que remató
Lopo con un escorzo en el que el portero levantinista, Diego Mariño,
posiblemente pudo haber hecho algo más. Este gol llevó la tranquilidad a la
parroquia blanquiazul, que estaba preocupada por los resultados que se iban
sucediendo a lo largo de la jornada.
Y así, se llegó al descanso, con ventaja del equipo
blanquiazul y la sensación de que el partido estaba muy controlado por nuestro
equipo y sin que el levante llevara preocupación con su estilo de juego.
Empezó la segunda parte con más control del equipo
visitante, y un Deportivo que se echaba cada vez más para atrás, sin embargo,
al contrario que en otros partidos, no parecía peligrar el resultado gracias al
buen hacer de la defensa del Depor (merece la pena resaltar el partido
realizado por Sidnei y Luisinho, inconmensurables durante todo el encuentro). Y
empezaron los cambios en los dos equipos, pero sería Juanfran, que entró en el
campo por Oriol el que dejara la jugada del partido con un golazo por la
escuadra con su pierna zurda que cerró el partido y destrozó cualquier
posibilidad visitante. De ahí al final, el Depor controló el tiempo del partido
y consiguió tres puntos vitales para la permanencia.
Lo dicho, hay que creer, ahora más que nunca …
DEPOR CAMPEÓN
AHORA A ESPERAR
Los jugadores blanquiazules se abrazan a Lopo tras su gol patricia g. fraga
El Derportivo tenía que ganar y ganó. Lo tendrá igual de complicado en la última jornada, en la que intentará sacar algo positivo del Camp Nou para no descender, pero el ‘esperado’ empate del Eibar en Getafe y la victoria del Granada en Anoeta complican la existencia de los blanquiazules en la máxima categoría.
Al menos, y por fin, el equipo coruñés venció en su estadio y pudo dedicarle una victoria a la afición coruñesa, que se comerá las pocas uñas que le quedan en la última jornada liguera.
El Depor salió mandón al terreno de juego, de manera acorde con lo que se jugaba. Los coruñeses se erigieron en dominadores del encuentro desde los primeros segundos y lo controlaron hasta el final.
Al segundo minuto ya creaba peligro por mediación de Salomao, con su primera internada. El trabajo de Víctor durante la semana se plasmaba con este tipo de acciones, buscando la espalda de los laterales y el espacio libre entre estos y los centrales.
A los nueve tenía que entrar Juan Domínguez en el campo por la lesión de Manuel Pablo. Contratiempo importante. El entrenador herculino recompuso líneas y el Depor siguió a lo suyo, a dominar la pelota.
En el 13 Oriol Riera entraba en fuera de juego a un balón servido desde la media. Se intuían las intenciones. El equipo coruñés seguía mandando y buscando el fruto.
Este llegó en una falta lateral botada por Lucas Pérez que encontró continuidad en Alberto Lopo. En central saltó para rematar con el exterior del pie, con toda la fuerza de Riazor, y anotó el 1-0 ante el estallido de júbilo del deportivismo. Era el minuto 20 de partido y el equipo herculino, por primera vez en muchos encuentros, se ponía por delante en el marcador, algo que había que conservar a toda costa.
Los blanquiazules continuaron con el repertorio de dominio claro, aunque los nervios provocaban alguna que otra imprecisión en forma de balones perdidos o mal despejados. El Levante tampoco tenía su tarde más acertada en este sentido. Tras varios minutos sin acciones de mención, ya en el 40, llegaba una internada por la banda de Salomao, que casi se cantaba como gol, y dos córners seguidos para embotellar al Levante en su área. No obstante fue el equipo visitante el que acabó el primer periodo con la posesión de la pelota, eso sí, sin crear peligro. Con el 1-0, el partido controlado, pero muchísimos nervios, se llegaba al descanso.
Era una tarde de transistores y la segunda parte comenzó con malas noticias en Riazor porque los rivales comenzaban a puntuar. Parece que hasta el Depor se contagió en la vuelta al terreno de juego porque dejó crecer al Levante, que comenzó a igualar la posesión de la pelota. Tardó quince minutos el equipo de Víctor en desperezarse y empezar a jugar de nuevo, en parte por los cambios del entrenador coruñés, que reactivaron al Depor.
Los blanquiazules volvieron a dominar al cuadro visitante. En el 67 Juan Domínguez estaba a punto de marcar de cabeza. El equipo quería la sentencia. Lucas tuvo la ocasión en el 74 pero su disparo se fue a las nubes. El que no falló fue Juanfran, quien con la pierna zurda conectó un chut perfectamente colocado para batir a Mariño y poner el definitivo 2-0 en el 79.
El Depor cerró el partido y esperó el final de los resultados en otros campos. Sabe que, por los vericuetos de la jornada tendrá que puntuar, casi con toda seguridad, en el Camp Nou. Es lo que le queda. O una verdadera carambola liguera. VIA IG.
El Depor salió mandón al terreno de juego, de manera acorde con lo que se jugaba. Los coruñeses se erigieron en dominadores del encuentro desde los primeros segundos y lo controlaron hasta el final.
Al segundo minuto ya creaba peligro por mediación de Salomao, con su primera internada. El trabajo de Víctor durante la semana se plasmaba con este tipo de acciones, buscando la espalda de los laterales y el espacio libre entre estos y los centrales.
A los nueve tenía que entrar Juan Domínguez en el campo por la lesión de Manuel Pablo. Contratiempo importante. El entrenador herculino recompuso líneas y el Depor siguió a lo suyo, a dominar la pelota.
En el 13 Oriol Riera entraba en fuera de juego a un balón servido desde la media. Se intuían las intenciones. El equipo coruñés seguía mandando y buscando el fruto.
Este llegó en una falta lateral botada por Lucas Pérez que encontró continuidad en Alberto Lopo. En central saltó para rematar con el exterior del pie, con toda la fuerza de Riazor, y anotó el 1-0 ante el estallido de júbilo del deportivismo. Era el minuto 20 de partido y el equipo herculino, por primera vez en muchos encuentros, se ponía por delante en el marcador, algo que había que conservar a toda costa.
Los blanquiazules continuaron con el repertorio de dominio claro, aunque los nervios provocaban alguna que otra imprecisión en forma de balones perdidos o mal despejados. El Levante tampoco tenía su tarde más acertada en este sentido. Tras varios minutos sin acciones de mención, ya en el 40, llegaba una internada por la banda de Salomao, que casi se cantaba como gol, y dos córners seguidos para embotellar al Levante en su área. No obstante fue el equipo visitante el que acabó el primer periodo con la posesión de la pelota, eso sí, sin crear peligro. Con el 1-0, el partido controlado, pero muchísimos nervios, se llegaba al descanso.
Era una tarde de transistores y la segunda parte comenzó con malas noticias en Riazor porque los rivales comenzaban a puntuar. Parece que hasta el Depor se contagió en la vuelta al terreno de juego porque dejó crecer al Levante, que comenzó a igualar la posesión de la pelota. Tardó quince minutos el equipo de Víctor en desperezarse y empezar a jugar de nuevo, en parte por los cambios del entrenador coruñés, que reactivaron al Depor.
Los blanquiazules volvieron a dominar al cuadro visitante. En el 67 Juan Domínguez estaba a punto de marcar de cabeza. El equipo quería la sentencia. Lucas tuvo la ocasión en el 74 pero su disparo se fue a las nubes. El que no falló fue Juanfran, quien con la pierna zurda conectó un chut perfectamente colocado para batir a Mariño y poner el definitivo 2-0 en el 79.
El Depor cerró el partido y esperó el final de los resultados en otros campos. Sabe que, por los vericuetos de la jornada tendrá que puntuar, casi con toda seguridad, en el Camp Nou. Es lo que le queda. O una verdadera carambola liguera. VIA IG.
viernes, 15 de mayo de 2015
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