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martes, 27 de abril de 2021
TRES GRUPOS DE TRABAJO PARA EL ENTRENO BLANQUIAZUL
El Deportivo inició la semana trabajando ya con la vista puesta en el importante compromiso de este domingo ante el Langreo (19 horas, Abanca Riazor).
El cuerpo técnico blanquiazul dividió a la plantilla esta mañana a las 10.30 horas en tres grupos de trabajo, en la habitual sesión de entrenamiento del primer día de la semana después de partido.
Así, en el caso de los jugadores que fueron titulares ante el Marino en Miramar estos realizaron carrera suave alrededor de las instalaciones de Abegondo, para a continuación seguir con tareas de recuperación sobre el césped.
Para terminar con su trabajo, se retiraron al interior de las instalaciones para pasar por el gimnasio y la camilla de los fisioterapeutas.
A dos velocidades
Para el resto de jugadores suplentes en el choque contra el cuadro asturiano hubo trabajo a alta intensidad, con ejercicios de posesión, trabajo de centros y remates y, como suele ser costumbre, fútbol en espacio reducido.
En este grupo de futbolistas que completaron tareas a mayor intensidad que los titulares se sumaron Salva Ruiz y Celso Borges, puesto que ambos solo disputaron la primera parte de la contienda y fueron sustituidos por Raí y Héctor Hernández, respectivamente.
Enfermería
Mientras, en lo tocante a los lesionados hubo trabajo personalizado.
Derik Osede, lesionado de larga duración por una rotura en el tendón de Aquiles y Keko, pendiente de pruebas debido a los isquiotibiales, trabajaron en el gimnasio. Mientras, en el caso de Borja Galán y Claudio Beuavue se ejercitaron sobre el césped bajo la supervisión del readaptador Fran Molano.
Beauvue está pendiente de la evolución de sus molestias en la rodilla derecha, que le impidieron entrar en la lista ante el Marino, mientras Galán sufre una lesión en el bíceps femoral de su pierna derecha.
lunes, 26 de abril de 2021
AHOGO EN MIRAMAR
El Deportivo se ahogó en Miramar en un partido sin goles ante el Marino de Luanco, cede dos puntos al Numancia, que tiene 34 y, aunque depende de sí mismo, se complica el acceder a una las dos plazas a la Primera RFEF, al quedarse sin margen de error.
Los blanquiazules, después de la victoria de Numancia y el sábado Racing de Ferrol, salían a Miramar con la meta única de sumar de tres en un campo en el que los luanquinos no perdían desde el mes de enero. Los coruñeses, muy tibios lejos de un Abanca Riazor donde llevan cinco victorias seguidas, volvieron a adolecer de viejos vicios en su salida en el partido.
Bien fuera por la exigencia de unos o por la falta de complejos de otros, lo cierto es que el cuadro herculino volvió a encontrarse con problemas en la conducción y a la hora de hilvanar jugadas y buscaba a Miku, ayer único punta, a la espalda de la nutrida maraña de tres centrales.
Sin opciones de conectar con el ataque, la jugada más peligrosa llegaba casi sin querer, tras un centro lateral de Salva Ruiz, que se iba envenenando y que obligaba a Grana a estirarse para enviar el balón a saque de esquina (min.12).
Más inquietaban los locales, con un bulliciosos y jovencísimo Enol, que recibía un pase filtrado y se plantaba solo ante Lucho García. El de Barranquilla se hacía grande ante el ariete y frustraba la ocasión más clara del primer acto.
2 puntos
Separan al Deportivo del Numancia, que está con 34 puntos, los herculinos, con 36 son colíderes.
Porque aunque los coruñeses parecía que buscaban aproximarse, aprovechando la velocidad de jugadores como Lara, el buen orden defensivo y la presión en la salida de balón hacían que el Deportivo acabase saliendo a trompicones.
Precisamente, era el sevillano el que lo intentaba en el 24 de partido, al ver adelantado a Chechu, pero su disparo se marchaba muy desviado.
No inquietaba el Deportivo y se sentía cómodo el cuadro local, combinando, tocando y acercándose cada vez un poquito más a los dominios blanquiazules. Un Deportivo muy plano en ataque, que regalaba la primera parte ante un equipo que no se jugaba nada más que la honra de sacar algo en limpio ante un campeón de Liga, 20 años después de caer goleado en Miramar.
Cambios
Rubén de la Barrera esperaba al descanso para mover fichas y optaba por realizar tres cambios de forma simultánea, dando entrada a Raí, Rayco y Héctor que entraba por un Salva Ruiz que había visto una amarilla.
La nota más negativa, el cambio de Keko Gontán, con problemas musculares, que era atendido por os galones del club herculino y que podría perderse el duelo ante el Numancia, a tenor de lo que indiquen las pruebas médicas. El Deportivo pasaba al doble pivote, acercaba a Rayco a un Miku, que había sido una isla hasta el descanso y trataba de conectar con sus hombres de ataque, ante un rival muy ordenado y que con su esquema de 5-3-2 no dejaba progresar en el juego a los visitantes.
EL DETALLE
Villares y Miku tuvieron las opciones más claras en la segunda parte
No arrancaba mal tras el descanso el Marino, con un par de acercamientos con intención al área del Depor, pero a partir de la hora de juego el dominio del esférico pasaba a ser blanquiazul.
Pero la posesión no se traducía en criterio con el balón y el Deportivo pegaba en muchas ocasiones de un exceso de conducción, que no daba opción a sorprender al rival.
Opción para Raí
Después de muchos minutos plácidos para Grana los visitantes volvían a inquietar. Iniciaba Rayco, con una buena dejada en el área para Raí (min.66) ante la que el brasileño mandaba el esférico muy por encima del arco de Grana.
El balón pasaba a tener un solo color, el blanquiazul, aunque el orden del rival y la poca velocidad que imprimía el equipo al juego no dejaban apenas opción a la sorpresa. Mientras el Marino, gracias a la entrada de dos jugadores veloces como Chiqui y de Iván Fernández, esperaba a la contra y buscaba fijar a Mujaid y Granero.
El Depor, por su parte, se daba de bruces con la realidad de lo que podría haber sido el partido imprimiendo un poco más de fútbol directo y encontrando por fin los espacios. Casi cantaba el gol en el 75, tras un buen centro de Miku que encontraba la cabeza de Villares. Un cabezazo a bocajarro, que obligaba a estirarse a Grana y que mandaba el esférico a córner.
Últimas opciones
El Marino, aunque seguía ordenado, iba notando el peso de los minutos en las piernas, ante un Deportivo que ponía más corazón que cabeza y que se lanzaba a colgar balones al área, a buscar disparos lejanos y a encomendarse a que jugadores de envergadura como Mujaid o Granero, en los contados saques de esquina pudiesen cazar un balón perdido.
Echaba el resto el equipo con la irrupción de Adri Castro en el partido, que no jugaba desde el pasado mes de febrero. Aún tendría una más el cuadro de Rubén de la Barrera en el 85, tras una asistencia de Rayco en el área para Miku, que solo en el área se encontraba con la pierna de Prado cuando ya estaba armando el disparo. El partido moría en área blanquiazul, ante un Depor incapaz, que vuelve a jugar con fuego y que se ahogó en Miramar.
viernes, 23 de abril de 2021
DISEÑA EL PLAN CONTRA EL CERROJO DE MIRAMAR
El plan del partido del Deportivo en el modesto campo de Miramar se trazó ayer en el Estadio de Riazor. A puerta cerrada, el míster deportivista trabajó conceptos tácticos que quiere poner en práctica en la antepenúltima cita de la temporada, que puede resultar definitiva si el equipo coruñés se impone y le acompañan otros marcadores.
No se esperan grandes novedades en la alineación de Rubén de la Barrera para el encuentro del domingo en la localidad asturiana de Luanco, tal vez la vuelta de Uche Agbo al once para dar más consistencia al centro del campo blanquiazul ante un rival que se ha quedado sin objetivos clasificatorios. Llegó descolgado a la segunda fase de la temporada y aún no ha podido imponerse.
En Riazor, el preparador deportivista dispuso, tras un calentamiento, un ejercicio de centros laterales; y una serie de partidos a tres cuartas partes de campo.
Como es habitual en esta tarea hubo continuos cambios de posiciones y de hombres entre los dos equipos e instrucciones constantes desde la banda a cargo del técnico coruñés, tal y como explicó el Deportivo en sus canales oficiales.
El equipo herculino, de acuerdo a lo que explicó Keko Gontán en rueda de prensa, espera un cerrojazo en Luanco, un partido todavía con menos espacios que el que enfrentó a ambos en el Estadio de Riazor y que decidió un penalti sobre José Alonso Lara que convirtió el delantero venezolano Miku Fedor.
El Deportivo tendrá que encontrar la forma de penetrar la barrera que dispondrá el Marino de Luanco si quiere dar un paso casi definitivo (tal vez sin el casi) para estar la próxima temporada en la nueva categoría de bronce.






