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domingo, 31 de enero de 2021
VICTORIA O VÉRTIGO
“Este domingo tiene que ser, sí o sí”, afirmaba Rubén de la Barrera durante su comparecencia de prensa previa al choque de esta tarde en el que el Deportivo recibe a Unionistas en un Abanca Riazor que volverá a lucir sin público.
El sorprendente y nada casual líder del subgrupo A, se presenta como un hueso que tendrá que roer y triturar un cuadro blanquiazul obligado a sumar de tres para mantener sus opciones de pasar a la segunda fase de acceso al playoff de ascenso a Segunda.
El Deportivo, que no gana desde el pasado 29 de noviembre, cuando en la jornada en la jornada 6 se impuso por la mínima, con un tanto de penalti de Diego Rolan al Racing de Ferrol. El charrúa no seguirá en el club y es una de las salidas de este mercado de invierno.
2 puntos de 15 posibles
Desde el duelo con los verdiblancos, el cuadro herculino ha ido a menos, sumando solo dos puntos de 15 posibles. El último con Fernando Vázquez, en el empate ante el Pontevedra, en la jornada 7. Después las derrotas ante Celta B y Zamora, que precipitaron el cese del de Castrofeito.
Llegó casi sin tiempo Rubén de la Barrera, que afrontó el choque con el Salamanca UDS con numerosas bajas y no pasó de las tablas sin goles ante el colista. Tampoco el retorno a Riazor, tras dos compromisos fuera, parece que haya servido para que el Deportivo coja aire.
La última jornada la SD Compostela fue mejor que los blanquiazules y les ganó con solvencia (0-2). El tiempo apremia ahora, el Deportivo, tercero con 16 puntos, a dos del Zamora, que es segundo y a ocho de Unionistas, que es líder, necesita afianzar su puesto entre los tres primeros para acceder a la fase que da acceso al playoff de ascenso.
El empate ante Celta B y Pontevedra (1-1) permitiría al Deportivo, de imponerse esta tarde, sacarle cuatro y cinco, puntos, respectivamente, aunque ambas escuadras han jugado menos partidos que el Depor: dos el Celta B y uno los granates.
Las cuentas pasan por sumar de tres y para el partido Rubén de la Barrera recupera a dos piezas fundamentales en el esquema de Fernando Vázquez: Uche Agbo y Keko Gontán, presumibles titulares. De cara al choque, el técnico probó en el último ensayo con Carlos Abad en la portería, bandas para Valín, que vuelve al once, por la derecha y Salva, por la izquierda, y en el centro de la zaga Derik y Borja Granero.
En la medular el ‘sacrificado’ sería Bergantiños y entraría en su lugar Uche Agbo como complemento a Celso Borges. En las alas regresaría Keko Fontán, que no juega desde la quinta jornada liguera, por la derecha y Lara por la izquierda, y en la mediapunta debutaría Raí Nascimento. Como única referencia ofensiva, que le ganaría la partida en el once a Claudio Beauvue, Miku. El técnico coruñés tendría aún en la recámara alternativas en ataque en la segunda parte como el propio jugador galo, el canterano Adri Castro o el ariete luso Rui Costa, con opciones de salir también en este mercado
Por delante, un partido exigente para los jugadores blanquiazules, obligados a dar un paso adelante y a reflejar lo bueno que, afirma De la Barrera, se trabaja durante la semana. Tres puntos vitales, sin titubeos, que necesita el Deportivo ante una dicotomía: victoria o vértigo.
viernes, 29 de enero de 2021
LOS OTROS ENCUENTROS DEL CLUB PARA LEVANTAR EL VUELO
Unos partidos se dirimen en los terrenos de juego y otros se celebran en el vestuario y en los despachos. Todos con el mismo objetivo, el de dar con la fórmula para que el equipo levante el vuelo en Segunda División B y consiga el ansiado regreso al fútbol profesional esta temporada.
La derrota ante el Compostela dejó muy tocado al equipo e inmediatamente en el club se pusieron manos a la obra para intentar hacer propósito de enmienda y reconducir el rumbo desnortado de los deportivistas en la categoría de bronce del fútbol nacional.
Después del partido con los santiagueses, llegó otro encuentro. Fue en el vestuario del Abanca-Riazor, a puerta cerrada y con la plantilla y el cuerpo técnico como protagonistas. Allí se encontró la puerta cerrada el presidente blanquiazul, Fernando Vidal, tal y como él mismo explicó en rueda de prensa después de la presentación del primer refuerzo invernal del club, Raí Nascimento.
El dirigente explicó que regresó después de tomarse un café con los consejeros para digerir el pésimo espectáculo que se había vivido en Riazor ante el Compos.
En esa reunión entre técnico y plantel, Rubén de la Barrera llevó el protagonismo y, a tenor de lo indicado por Vidal, dio un discurso emotivo para levantar a los jugadores después de la derrota y el quinto partido consecutivo sin ganar del equipo herculino, que se ha complicado el ascenso, ya que tiene que quedar entre los tres primeros clasificados de su subgrupo. Por ahora, eso lo cumple, pero su promedio de puntos por partidos le relegaría un par de posiciones porque hay rivales que aún no han jugado.
En la rueda de prensa que ofreció De la Barrera aquel día asumió su responsabilidad en la derrota y dijo que él siempre se va a poner como culpable principal.
El día siguiente, en la Ciudad Deportiva de Abegondo, volvió a haber encuentro en el vestuario, pero esta vez sin la presencia del cuerpo técnico. Fueron los jugadores los que se dijeron las cosas a la “cara”. Uno de los capitanes, Celso Borges, explicó ayer en rueda de prensa que son ellos los que tienen que dar un paso al frente. Fernando Vidal, por su parte, destacó el compromiso de la plantilla.
El presidente y los consejeros también mantuvieron más reuniones en Abegondo el miércoles coincidiendo con la presentación de Raí Nascimento. Fernando Vidal quiso estar ese día en el entrenamiento y también comparecer ante los medios de comunicación.
“Era de vital importancia aprovechar la presentación para que el presidente del Consejo de Administración que escogió el deportivismo y que no puso nadie a dedo, explique la situación deportiva y otras circunstancias en un momento muy duro y muy complicado para la entidad”, apuntó Fernando Vidal antes de ofrecer un discurso ante los medios de comunicación centrado en la necesidad de apoyar a los jugadores, de tener unión para que el proyecto salga adelante y repasar todos los obstáculos que se ha encontrado en el club desde que asumió la presidencia hace algo más de un año. Llegó a comparar al Deportivo con el huevo Kinder que siempre lleva una sorpresa en su interior. En el caso de la entidad herculina, sorpresas desagradables.
También hizo hincapié el presidente en las losas que tiene que soportar la plantilla. El traumático descenso de la temporada pasada, la presión por la obligación de volver al fútbol profesional en la actual, la plaga de lesiones que han afectado a los futbolistas o las consecuencias de la pandemia, que ha obligado a jugar en Riazor con el aforo muy reducido, con lo que ello representa tanto en pérdida de apoyo social como en reducción de ingresos.
No hay tiempo que perder y en el seno del club hay confianza en la plantilla, en la capacidad que tiene para sacar la situación adelante y optimismo de cara al siguiente encuentro de la temporada a pesar de que enfrente va a estar el líder. Es la primera fina
jueves, 28 de enero de 2021
EL DEPOR , HUEVO KINDER
El presidente del Deportivo, Fernando Vidal, comparó al club que preside desde hace poco más de un año con un huevo Kinder, que siempre tiene “una sorpresa” dentro, y aseguró que si no hubiera tenido el apoyo de la entidad financiera Abanca, la entidad blanquiazul en agosto habría estado “liquidada” tras el descenso a Segunda B.
El dirigente repasó tras la presentación de Raí la situación en que está el Deportivo, que se ha encontrado con la “reducción de ingresos” en la categoría de bronce, la bajada de las partidas económicas de los patrocinadores, la caída de la aportación de los abonados y también otro tipo de problemas que le han sobrevenido.
“El Deportivo es como un huevo Kinder, que todos los días tiene una sorpresa”, comentó el presidente, quien aludió a una sentencia que condena al Deportivo a abonar más de 400.000 euros a una constructora por un problema de 2004, la devolución de una parte de los ingresos de televisión del curso pasado, facturas de luz no abonadas por los anteriores gestores e indemnizaciones por despido, entre otros.
“A perro flaco, todo son pulgas. Si no estamos unidos, tenemos las ideas claras y nos mentalizamos de salir de este pozo, no lo vamos a lograr”, señaló Vidal.
Hace un par de semanas destituyó al entrenador Fernando Vázquez, que en su despedida aseguró que el club tenía un grave problema interno que el presidente conocía y que no concretó. Vidal tampoco lo hizo. “Si alguien tiene que aclararlo es él. Problema estructural en el club, o estoy ciego o sordo, yo no he visto ninguno. Ni con el Consejo ni con la propiedad (la entidad financiera Abanca) ha habido un problema estructural grave. Y este vestuario es el mejor que me he encontrado en mi vida: sano, limpio, que no está contaminado”, defendió.
El dirigente enumeró varios problemas que ha acusado el equipo esta temporada en Segunda División B: “la pesada losa” que supuso el mazazo del descenso la temporada pasada, las “más de 30 lesiones musculares” que ha sufrido el equipo en estos meses de competición, y lo que afecta a los futbolistas la “obligación de ascender”.
En este sentido, puso el ejemplo de la derrota del pasado domingo con el Compostela (0-2), en el quinto partido seguido del Deportivo sin ganar. “Vimos cómo entrenó el equipo la semana pasada y cómo jugó. Nada que ver, parecía que la camiseta les pesaba 10 kilos. No es un problema de actitud”, aclaró.
A todo eso se unió la “situación económica terrorífica” por la deuda del club y las consecuencias económicas de la pandemia. Respecto a esos condicionantes, afirmó que si el Deportivo no hubiera dado “el paso”, la temporada pasada, de incorporar a Abanca como principal accionista, “en agosto el club no hubiera podido salir a competir” y estaría “liquidado”.
“Para poder sostener al club tenemos que tirar de financiación, tenemos un socio financiero que es la propiedad del club, que nos lo ha facilitado mucho porque el Deportivo podía considerarse un equipo insolvente, ya que con la deuda que tiene nadie te iba a prestar un duro. De ahí haber dado ese paso. Si no, hubiéramos desaparecido en agosto”, afirmó.
El Deportivo tiene un presupuesto total en la categoría de bronce de entre 13 y 15 millones, según explicó Vidal, quien precisó que 3,6 millones es el coste bruto de la plantilla sin incluir al delantero uruguayo Diego Rolan, la ficha más alta del equipo, con un salario de Segunda División.








