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lunes, 17 de junio de 2019

LA PORTADA DEL DXT


EL DEPORTIVISMO LLEGA EN SU MEJOR MOMENTO

Deportivismo. Es una palabra que engloba todo. Todo lo que sea o respire en blanco y azul. Y podríamos decir que el deportivismo llega en su mejor momento a la final por el ascenso a Primera. Es cierto que se nota el cansancio, pero el ver que el objetivo es factible hace que nadie piense en la fatiga, sino en el partido del jueves.
Después de un año 2019 que comenzó mal y fue empeorando hasta el famoso mes de marzo en Riazor, poco a poco el equipo ha ido creciendo de nuevo, y lo ha hecho en el momento más importante.
Reactivados
Tras varias ausencias destacadas por lesión, de hombres tan importantes como Carlos Fernández, o de momentos irregulares, como el de Fede Cartabia, los talentosos atacantes blanquiazules comparecen en el tramo final por el ascenso en condiciones de desbordar al rival por su fútbol.
Futbolistas que no se implementaban especialmente bien en el equipo como Nahuel, otros que habían desaparecido cual Vicente Gómez, aparecen ahora para fortalecer más a la plantilla cuando hay que dosificar esfuerzos al jugar cada tres días. Justo cuando es más necesario.
Todos se unen a una base que no ha fallado durante todo el curso, como Dani Giménez o Domingos Duarte, baluartes en la retaguardia herculina. También a Álex Bergantiños, la regularidad personificada, o a Pedro Sánchez, con un rendimiento excepcional en casi todos sus compromisos.
En definitiva, la plantilla –al menos por lo que transmite– llega al tramo decisivo en condiciones de afrontar la final con garantías. Con cansancio acumulado, es evidente, pero con mucha fuerza mental.
El 'fondo de armario', al que aludía Eneko Bóveda en la zona mixta de La Rosaleda, debería ser una de las claves en la final por el ascenso.
Valentía en el banquillo
José Luis Martí ha sido valiente en este sentido. Otro entrenador podría ir con un once fijo a por todos los envites cambiando piezas según lesiones o cansancio. La alineación de Málaga, con Nahuel o Vicente Gómez en el equipo inicial y con futbolistas decisivos en el banquillo, le da precisamente esa disponibilidad a la plantilla para afrontar con garantías los dos choques de esta semana.
Si se consigue el ascenso, es evidente que una parte muy importante será de los entrenadores, también de Natxo, con el que el equipo realizó una buena primera vuelta.
Este momento llega, además, con el deportivismo unido, arropando a su equipo por encima de otras valoraciones sociales o societarias. Ser deportivista no es un fin, es un camino, y en ese camino, que uno recorre en su vida, hay momentos en los que lo que prima es el escudo, los colores. La afición ha demostrado que es campeona, que es de Champions, pero también que le da igual la categoría, siempre dispuesta a sumar con tal de ayudar a su equipo.
Clave del mañana
De hecho, si no se consiguiese el ascenso, hay una base, unas ‘raíces’ como decía Víctor Sánchez del Amo aludiendo al Málaga, para volver con fuerza el año que viene.  Pase lo que pase, la unión que se ha mostrado en el final de esta temporada es una de las claves para el futuro del club.
Pero por ahora solo hay que pensar en que es posible, comenzando el jueves en Riazor. Que el escudo del Deportivo ‘pesa’ lo suyo, que hay plantilla, calidad de sobra y una afición que, como siempre, empujará para conseguir regresar a Primera, una vez más ‘a la primera’. Hay que soñar. Así pues, soñemos.

LAS ENTRADAS PARA EL JUEVES COSTARAN ENTRE 10 € Y 30 €

Las entradas para el partido de ida de la final de la promoción de ascenso a LaLiga Santander, que se disputará el jueves en el estadio Abanca-Riazor, se han puesto a la venta con precios de entre diez y treinta euros.
El Deportivo ha informado que sus 23.491 abonados pueden hacer uso de su carné anual para acceder al estadio, mientras que para el resto de seguidores hay opciones de adquirir billetes en todas las gradas menos la de Fondo Marathon Inferior.
Las localidades más baratas, las del Fondo Pabellón Inferior, están disponibles por diez euros y las más caras, las de Tribuna, por treinta.
Además, como en el resto de partidos, tanto los abonados (pagando un suplemento de entre 60 y 85 euros) como el resto de aficionados (120 euros) pueden adquirir un pase al área 1906.
Volcados
La afición del RC Deportivo ya vela armas para el crucial envite del jueves —las entradas ya estaban ayer a la venta a través de la página web del club—, en una contienda en la que se aguarda la mejor entrada del año. 
Si el pasado miércoles eran 24.140 los hinchas blanquiazules que prestaban su respaldo total al equipo, el próximo jueves a buen seguro que el coliseo herculino superará los 30.000 espectadores. Las localidades pueden adquirirse en el estadio de Riazor, en las dos ‘deportiendas’ o a través de la página web del club.

viernes, 14 de junio de 2019

LA PORTADA DEL DXT


ÁLEX: "ALLÍ TAMBIÉN VAMOS A TENER MOMENTOS DUROS"

El capitán blanquiazul, Álex Bergantiños, frenó la euforia desatada tras el importante triunfo del pasado miércoles.

“No podemos entrar en euforias ni en pensar que tenemos nada hecho porque va a ser un partido difícil allí con su afición”, avisó.

“Tenemos que saber que allí también vamos a tener momentos duros, no va a ser un partido fácil y durante el encuentro va a haber momentos de muchas vueltas, en los que seremos dominados como ayer en el primer tiempo y hay que estar preparados mentalmente para superar este tipo  de circunstancias”, alertó.

Pese al triunfo de la ida, el mediocampista huye de la etiqueta de favoritos para clasificarse para la segunda ronda del playoff.

“Somos dos equipos muy parecidos y se vio que en cualquier acción cambia. En el descanso todo el mundo daría por clasificado al Málaga y ahora tampoco nadie nos puede dar por clasificados a nosotros. Hay que tener toda la prudencia y el respeto por un gran equipo”.

jueves, 13 de junio de 2019

LA PORTADA DEL DXT


PRIMERA BATALLA GANADA

El Deportivo jugará en Málaga con dos goles de ventaja (sabedor de que valen doble los marcados fuera de casa) e intentará que esa renta sea suficiente después de un partido que pudo haber acabado de manera bien distinta.

Se había comentado en la previa el asunto de las rotaciones, de dosificar el plantel, y el entrenador hizo cambios, uno en la banda, con la incorporación de David Simón y otro en el eje de la zaga con la alineación de Somma.

Marí, con problemas físicos de última hora localizados en un aductor, se quedó en el banquillo al igual que Eneko Bóveda, esperando quizá al partido de vuelta en La Rosaleda.

Con estos cambios se plantó el Depor ante el Málaga de Víctor Sánchez del Amo. Comenzó mejor el equipo andaluz. Hasta ganó el sorteo de campos y envió al Depor a atacar hacia General, algo que prefiere hacer en la segunda parte desde los tiempos en que en los que en Riazor no existía la grada de Pabellón.

Replegado y esperando una contra, el once blanquiazul arrancó con muchas imprecisiones en la salida de la pelota que propiciaron varias recuperaciones de los costasoleños. A los 9 minutos, en un disparo de Renato, llegaba la primera ocasión del partido. El Depor respondía con varios córners, mal sacados y, en el inicio, el dominio del balón era visitante. La primera acción de ataque ‘correcta’ de los herculinos llegaba a los 16 minutos, con un pase de Fede a Borja que el berciano mandaba a las nubes acabando, eso sí, la jugada.

Dos goles seguidos
El Málaga cerraba filas en el medio del campo e intentaba que jugadores como Edu Expósito estuviesen anulados a la hora de construir fútbol. Además, buscaba el progresar por las bandas. En una de esas acciones, a los 17 minutos, Ontiveros centraba para que rematara Luis Hernández al fondo de las mallas. El 0-1 caía como una losa sobre Riazor.

A la siguiente jugada, un penalti de Ricca sobre Simón equilibraba la balanza. Carlos Fernández lanzaba la pena máxima con un gatillazo hacia su izquierda que empataba la contienda en el mejor momento, justo después de encajar el 0-1. El choque se iniciaba de nuevo.Aunque las imprecisiones no desaparecieron en el fútbol de ataque blanquiazul, al menos se empezó a mover mejor la pelota; mientras, el Málaga no tenía ningún tipo de problemas a la hora de hacer faltas. A los 30 minutos se pidió tarjeta roja, que se quedó en amarilla, porque Bare cortaba una acción de ataque de Fede Cartabia y parecía el último jugador. El colegiado no lo entendió así.

A los 33, Pedro Sánchez remataba un balón colgado desde la banda y se paseaba frontalmente a la línea de gol. Poco a poco el Deportivo se iba estirando. En la siguiente acción se volvía a pisar el área del Málaga con peligro. Al igual que el marcador, las fuerzas se equilibraban, pero en la siguiente jugada, el Málaga daba un zarpazo terrible.

Nadie salía a tapar el posible centro o disparo de Ontiveros. El extremo elegía lo segundo y clavaba un golazo por toda la escuadra. Los dos goles del cuadro andaluz llegaban desde el costado del canterano malagueño. Pudo ser peor, antes de llegar al descanso, si a los 43 minutos Dani Giménez no se hubiese anticipado en la frontal del área a Renato, a pase del omnipresente Ontiveros, que hacía estragos entre las líneas del Depor y por ‘su’ banda. Con la derrota (1-2) llegaba el descanso.

Esperanza
Las dos escuadras comparecieron sin cambios en el inicio de la segunda parte. El Málaga, en ventaja en el marcador, tenía el partido y la eliminatoria a su favor. De hecho, el cuadro de Víctor salió a replegarse y el de Martí... a fuego.

El Deportivo lo intentó, con las imprecisiones habituales, con errores que no son nuevos, pero también con el corazón y con fútbol. Así, a los 56, Pedro Sánchez culminaba una acción de ataque con un pase medido de Fede a un jugador decisivo de los últimos partidos, empatando el envite y devolviendo la esperanza a Riazor. Pero la esperanza había que ganarla a pulso. En el 60 Ontiveros mandaba un balón a la madera y avisaba al deportivismo.

El partido ya era de ida y vuelta. Y ‘en la vuelta’, a los 63, Carlos Fernández certificaba un cabezazo que necesitaba algo de ‘ayuda’ para entrar en la meta malagueña. 3-2. El estadio blanquiazul saltaba de júbilo porque, por primera vez en todo el encuentro, el Depor iba por delante. Los entrenadores realizaron cambios para el tramo final. Los equipos necesitaba aire. Con la ventaja, los herculinos volvían a replegarse esperando al Málaga. En una salida por la banda, Borja Valle, a los 78 minutos, lanzaba un balón envenenado que Munir no conseguía atajar pegado al palo, anotando el 4-2. El Depor consumaba la hazaña.

A partir de ahí el once andaluz entró en un bajón lógico tras el trompazo y los blanquiazules no quisieron arriesgar, manteniendo el resultado y las esperanzas de batir al Málaga el sábado, en una nueva ‘guerra’ por la Primera División.