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sábado, 27 de abril de 2019

LA PORTADA DEL DXT


EL DEPOR VUELVE A TENER PULSO

Numancia fue el principio de la crisis del Deportivo y ha podido ser el fin. Algunos consideran que el bache comenzó en la jornada previa a Navidad frente al Cádiz (0-3), pero un par de semanas antes los sorianos le birlaron a los herculinos un empate después de igualar los dos goles de ventaja con que habían llegado los de Natxo González al descanso. Fue el punto de inflexión. Nada volvió a ser igual. El Deportivo describió una línea descendente que se llevó al técnico vasco y le ha dejado  en una situación que todavía es reconducible en una categoría en la que nada se puede descartar hasta que las matemáticas lo digan. En Soria, el equipo volvió a ganar 75 días después. Lo logró con un inicio fulgurante y un final sufrido después de haberse quedado con diez.
Martí, que aún confía en la calculadora, puso toda la carne en el asador. Un medio del campo lógico, con Bergantiños y Edu Expósito, Fede Cartabia en la derecha, Borja Valle en la izquierda y Quique y Carlos como dupla ofensiva. Lo que le faltó ante el Extremadura en casa, lo plasmó en Soria. Era el todo por el todo. El no va más.
Alberto del Campo, premio Goya al mejor montaje, hizo el saque de honor y la cinta no pudo empezar mejor para el Deportivo. La propuesta valiente de Martí pronto obtuvo rédito. En menos de tres minutos, los blanquiazules ya estaban por delante. Borja Valle trazó la pared con Quique y definió ante Campos. El equipo se quitó un peso de encima. El centenar de aficionados deportivistas que se desplazaron a Los Pajaritos lo celebraron a unos metros de los jugadores.
Esta vez no fue como en Pamplona, en el debut de Martí como entrenador del equipo. El Deportivo aguantó el tipo para no encajar e insistió en ataque. Carlos Fernández ensayó un disparo lejano, ajustado al poste, que atajó el portero del Numancia.
Cartabia, impreciso en la primera ejecución, una falta desde tres cuartos de ataque que nadie pudo rematar, calibró el pie. Primero, a los ocho minutos, para servir un centro a Carlos Fernández que el andaluz remató en el primer palo y que se envenenó con suspense para provocar el córner en el que surgió el segundo tanto blanquiazul. Lo botó el argentino y lo cabeceó, inapelable, Somma. El italiano buscó el balón con autoridad, golpeó con contundencia y su remate picado no dio opción al cancerbero del Numancia. Nueve minutos y dos goles. Mejor, imposible.
Y hasta ahí. Después de haber remado en los primeros minutos, desplegó las velas y se dejó llevar por el viento a favor. La ventaja se tradujo en defender al Numancia, tocar para que pasaran los minutos y dejar hacer al Numancia. Por momentos, cayó en excesiva relajación. Se vio sobrado y pudo ser castigado.
Dani Giménez, después del estrepitoso fallo del partido ante el Extremadura, demostró que tiene la confianza intacta. Demasiado, incluso. Se la jugó con dos acciones temerarias que no pasaron factura. 
El Deportivo desatendió cuestiones indispensables. A Cartabia se lo recriminaron los compañeros tras una pérdida en el centro del campo, en salida de balón, que acabó con un latigazo de Higinio a unos centímetros de la escuadra. 
El delantero del Numancia y el extremo del Deportivo tuvieron sus más y sus menos en la recta final del primer periodo. Una entrada violenta del local fue castigada con amarilla. A Somma le cayó también otra. El Depor, como en la primera vuelta, llegaba al descanso con dos goles de renta ante el Numancia, esta vez a domicilio.
Pudo ampliar la ventaja en la reanudación con un contragolpe en el que no se entendieron Valle y Quique y que finalizó Carlos Fernández con un disparo centrado. El Numancia apretó y el Depor lo pasó mal. Caballo (superado) falló en área propia varias veces. 
Era un partido plácido que se complicó con la polémica expulsión de Somma a falta de veinte minutos para la conclusión del choque. En una disputa por un balón aéreo en un córner, le dio a Diamanka con la mano y el árbitro le mostró la segunda amarilla. Excesiva.
El Deportivo, en el debut de Íñigo López con la blanquiazul, aguantó y tuvo el tercero en un contragolpe que lanzó Álex Bergantiños y que Pedro Sánchez, recién incorporado, estrelló en el portero. 
El partido se le hizo largo al Deportivo. De una pérdida de Vicente (desastroso) en zona defensiva, el Numancia pudo meterse en el encuentro, pero entre Dani Giménez y el larguero sacaron el testarazo de Guillermo. Alivio momentáneo.
Con Los Pajaritos pidiendo la dimisión de Aritz López Garai, el Numancia reaccionó. Guillermo aportó emoción al partido y sufrimiento al deportivismo. Giménez evitó el empate y el equipo pidió la hora, se complicó la vida en exceso, pero volvió a ganar y, tal vez, a levantar el vuelo a tiempoEl Ideal gallego

viernes, 26 de abril de 2019

LA PORTADA DEL DXT


SORIA EL ULTIMO TREN

La Liga 1/2/3 concede esta noche al Deportivo su última oportunidad de reengancharse a la pelea por el playoff de ascenso, tras el descalabro de los últimos meses, que ha desembocado en una crisis de juego y resultados sin precedentes y en la renuncia del consejo de administración a seguir al frente del club.

El pasado domingo, la escuadra coruñesa sufría una estrepitosa derrota en Riazor ante el Extremadura, equipo que ocupa puestos de descenso. Además, los blanquiazules, que encadenaban su noveno partido consecutivo sin ganar, mostraban su peor cara de toda la temporada. La escuadra herculina apelaba al pelotazo como único recurso futbolístico desde el pitido inicial. Un argumento que ponía en entredicho al técnico José Luis Martí en su segundo encuentro al frente del Depor. Dos partidos y dos derrotas, con escaso (o nulo) juego por parte de los coruñeses.

El cuadro deportivista se complicaba aún más sus opciones de ascenso al quedarse a cuatro puntos de los puestos del playoff y, al día siguiente, la junta directiva lanzaba el bombazo de su renuncia a seguir presidiendo el club.
En el alambre
Era la constatación de que el proyecto actual está en el alambre. Sin embargo, aún hay vida y la escuadra coruñesa todavía tiene en sus manos luchar por el ascenso en las siete últimas jornadas del campeonato.

Para ello, en primer lugar el equipo debe abstraerse del enturbiado entorno y centrarse únicamente en el aspecto deportivo. Esta noche, el tren del playoff se detendrá en la estación soriana, donde un centenar de aficionados —esta hinchada nunca se rinde— tratarán de ayudar a sus jugadores a recuperar el pulso, derrotar a sus fantasmas y saborear una victoria que se resiste desde el pasado 10 de febrero, cuando el Depor se impuso en Granada (0-1).

No será una aventura fácil, puesto que en Los Pajaritos le espera un Numancia que se juega la vida, ya que aventaja al Lugo, que ocupa una plaza de descenso, en solo tres puntos.

El cuadro soriano está inmerso en una crisis similar a la de los blanquiazules y ha sumado un solo triunfo en las ocho últimas jornadas. Además, el equipo que dirige el técnico Aritz López Garai afronta el duelo sin su portero titular ni Unai Medina, ambos por sanción, y tiene a Nacho, Derik, Diamanka y Guillermo entre algodones, aunque el entrenador del Numancia confía en poder contar con ellos.
Sin un plan fijo
Tercer encuentro de Martí al frente de la escuadra blanquiazul y tercera revolución en la convocatoria. En esta ocasión, el balear se carga a Didier Moreno y Vítor Silva, que fueron titulares la pasada semana, mientras que ha citado a Saúl García por primera vez y regresa Carlos Fernández, recuperado de su lesión muscular.

El entrenador deportivista pierde a Pablo Marí, sancionado por acumulación de tarjetas amarillas, y en su lugar actuará el italiano Somma.

En la medular, se espera que formen Álex Bergantiños, que no jugó ante el Extremadura, y Mosquera, que fue suplente, mientras que Cartabia podría ocupar el extremo derecho, Edu Expósito la mediapunta y Borja Valle el ala izquierda
El Ideal gallego

martes, 23 de abril de 2019

LA PORTADA DEL DXT


EL BAJO NIVEL DEL DEPOR FUERZA LA MARCHA DE LA DIRECTIVA

La mala racha de resultados que vive ahora el Deportivo es consecuencia de una pérdida de potencial de una plantilla que se inició en el mercado de invierno, en el que no llegaron los refuerzos esperados.

La gota que colmó el vaso de la paciencia del entorno blanquiazul ha sido la racha de nueve jornadas sin ganar.

A pesar de los esfuerzos realizados por Carmelo del Pozo, el equipo herculino ha mostrado carencias alarmantes en posiciones clave.

Nahuel Leiva, Vítor Silva e Iñigo López todavía se encuentran en proceso de adaptación a su nueva escuadra, con la que han dispuesto de escasa o nula presencia. El atacante cedido por el Olympiacos ha sido el que más minutos ha actuado con el RC Deportivo, con un total de 325; sin embargo, su hoja de servicios figura impoluta tanto en el apartado de goles como en el de asistencias. Y es que ha pecado de un exceso de individualismo que por momentos ha desquiciado tanto a sus compañeros como a la afición. Después de haber sido suplente en El Sadar, ya con Martí como técnico, el hispano-argentino se quedó sin minutos el pasado domingo ante el Extremadura.

El mediapunta portugués Vítor Silva, tras haber estado a prueba debido a las dolencias físicas de larga duración del danés Krohn-Dehli, fue inscrito por el Depor a inicios del mes de marzo. Avalado por Natxo González, con el que coincidió en el Reus, y sin equipo tras la desintegración de esta escuadra catalana, su llegada suponía un reto personal para el propio futbolista. Hasta la fecha, el de Penafiel acumula 125 minutos de juego, repartidos en cuatro jornadas, en los que no ha logrado tampoco marcar gol ni brindar ninguna asistencia. El pasado fin de semana fue titular, aunque su entrenador decidió relevarlo en el descanso, con el marcador en contra de 0-1, para dar entrada al ariete germano-venezolano Christian Santos.
El veterano medio de 35 años no fue ni convocado para el envite ante Osasuna de hace dos fines de semana, en el estreno de José Luis Martí.

Por último, el experimentado central Iñigo López ni siquiera ha debutado. Precisamente el bajón del equipo se sitúa desde este mercado invernal hasta el domingo, cuando Riazor pidió de forma unánime el relevo de la actual directiva de Tino FernándezEl Ideal gallego

EL CONSEJO TIRA LA TOALLA

El Consejo de Administración del Real Club Deportivo de La Coruña SAD ha estado realmente cuestionado, tras una temporada en la que el equipo ha ido a menos y en la que ya se ve peligrar hasta el playoff.

Una deriva que culminó en un comunicado de prensa que publicó en la tarde de ayer el club y en el que se anunció la convocatoria de una Junta General Extraordinaria de Accionistas, tras la cual Tino Fernández y sus cinco consejeros (Enrique Calvete, Daniel Ramos, Juan José Jaén, Martín Pita y Ramón Piña) renunciarán a su cargo para proceder al nombramiento de un nuevo consejo. A falta de siete jornadas, el equipo de gobierno, que había cumplido el pasado enero cinco años al frente del club, tira la toalla.

A la mayor brevedad posible, y siempre dentro del marco de los plazos legales, se publicarán los anuncios oficiales y dicha Junta tendrá lugar.

Jamás pensaron Tino Fernández y sus compañeros de junta directiva que el negocio del fútbol dependiera tanto de que la pelotita entrase o no en la portería rival.
De poco importa que en lo económico se mantenga el timón firme, que se haya salvado al club de una ‘muerte súbita’ debido a las deudas, de que las campañas de marketing hayan sido todo un ejemplo a la hora de recabar recursos económicos y tantas otras buenas cosas que se han mejorado en la imagen de la entidad.

La verdad es que el presidente blanquiazul, desde que asumió el mando, no ha tenido muchos momentos de sosiego en el sillón de la plaza de Pontevedra. De hecho, el mandatario ha sido muy cuestionado desde el principio por un sector que, grande o pequeño, vino haciendo mucho ruido en las redes sociales desde que asumió el mando de la entidad. Pero no se queda ahí. El máximo responsable de la entidad tuvo que vivir también un movimiento sísmico brutal en el seno del consejo que se zanjó con la salida del directivo Fernando Vidal y con la dimisión del director deportivo, Richard Barral.

Clamor popular
En las dos pasadas jornadas, sobre todo el domingo ante el Extremadura, entonó buena parte del estadio el ‘directiva, dimisión’. Un cántico, acallado en otras ocasiones con silbidos, y que esta vez se convertía en unánime. Finalmente el desgaste y los malos resultados deportivos han hecho que el consejo se rinda, abriendo ahora un nuevo El Ideal gallego